El Gobierno ha creado este martes 7 de abril, en Madrid, un Comité de gestión de riesgos zoonósicos mediante un acuerdo de colaboración firmado por los ministerios de Sanidad, Agricultura, Pesca y Alimentación y Transición Ecológica y Reto Demográfico, con el objetivo de mejorar la detección precoz y la respuesta ante amenazas sanitarias emergentes derivadas de enfermedades que se transmiten entre animales y seres humanos, al considerar que estos riesgos exigen una actuación coordinada entre la salud humana, animal y ambiental.

 

Enfoque integral compartido

 

Según ha expuesto el Gobierno, este convenio refuerza la coordinación frente a las zoonosis con un enfoque One Health –Una sola salud–, en línea con otras iniciativas internacionales. Con esta fórmula, el Ejecutivo sitúa la gestión de estas amenazas en una perspectiva conjunta que conecta la salud humana, la salud animal y la salud ambiental.

El acuerdo se enmarca, además, en un planteamiento que ya comparten organismos internacionales a través de la Alianza cuatripartita, integrada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA), la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA). El Ejecutivo subraya así que la nueva estructura se alinea con marcos ya impulsados fuera de España.

De esta manera, el Gobierno responde a la necesidad de abordar los riesgos sanitarios desde una perspectiva integral que tenga en cuenta la interrelación entre los tres ámbitos implicados. Esa visión conjunta se aplica específicamente a las zoonosis, descritas como enfermedades infecciosas que se transmiten entre animales y seres humanos y cuya prevención y control requieren una acción coordinada.

La creación del comité se apoya precisamente en esa idea de coordinación. El Ejecutivo pone el foco en que la prevención y el control de las zoonosis no pueden quedar limitados a un único sector administrativo, sino que exigen la colaboración entre el ámbito sanitario, el veterinario y el ambiental. El nuevo órgano nace con esa misión de enlace entre estructuras ya existentes.

 

Coordinación ante las alertas

 

A raíz de este entendimiento, el Gobierno enfatiza el trabajo en equipo entre las redes de vigilancia en salud pública y el sistema de alerta sanitaria veterinaria. El principal objetivo, según explica, es optimizar la detección precoz y la gestión de los riesgos zoonósicos, y hacerlo además sin interferir en los sistemas que ya están en funcionamiento.

El convenio apuesta por reforzar la comunicación intersectorial, impulsar la investigación y mejorar la coordinación de los laboratorios de referencia. A ello se suma la definición de actuaciones conjuntas ante situaciones de riesgo, de forma que la respuesta pueda organizarse con criterios compartidos cuando aparezcan amenazas sanitarias emergentes.

En ese marco, el nuevo comité actuará como órgano de coordinación entre los tres sectores implicados. Su función será servir de espacio común para compartir información y ordenar respuestas cuando se activen alertas o se detecten riesgos que afecten a más de un ámbito competencial. La intención es reforzar la capacidad de anticipación y respuesta institucional.

El Ejecutivo ha señalado que este órgano permitirá compartir información estratégica entre Administraciones, coordinar actuaciones ante alertas sanitarias, impulsar planes conjuntos de prevención, vigilancia y control, y proponer mejoras tanto normativas como de estrategias de comunicación. De este modo, el comité no se limita a una función de intercambio técnico, sino que también tendrá capacidad de propuesta.

La dimensión preventiva aparece como uno de los ejes centrales de la nueva estructura. La coordinación entre ministerios y sistemas de vigilancia busca facilitar que los riesgos puedan ser identificados con mayor rapidez y que las medidas puedan activarse con más eficacia. Esa lógica de anticipación es la que el Gobierno sitúa en la base del nuevo acuerdo.

 

Composición y alcance

 

En cuanto a su composición, el comité estará integrado por miembros de las Direcciones Generales de los tres ministerios firmantes. Además, podrá incorporar a otras instituciones, representantes de las comunidades autónomas y expertos en materias específicas, lo que abre la puerta a una participación más amplia en función de las necesidades de cada situación.

Con esta estructura, el Gobierno sostiene que se consolida el compromiso con la prevención de enfermedades zoonósicas y con la protección de la salud pública desde una perspectiva integral. Esa formulación vuelve a insistir en que la respuesta frente a estas amenazas debe incluir su vínculo con el medio ambiente, y no solo con la salud humana o animal consideradas por separado.

El Ejecutivo también encuadra esta iniciativa en un contexto más amplio. Recuerda que la Unión Europea ha desarrollado iniciativas para responder a las recientes crisis sanitarias y a los retos que afrontan los sistemas de salud, integrando el enfoque de Una sola salud en la construcción de una Unión Europea de la Salud. España sitúa así su nueva herramienta de coordinación en sintonía con esa orientación comunitaria.

La referencia a la UE refuerza la idea de que las zoonosis se abordan cada vez más desde esquemas interconectados. En ese planteamiento, la gestión de riesgos no se limita a reaccionar ante brotes o alertas concretas, sino que incorpora la vigilancia, la prevención, la coordinación científica y la adaptación de las políticas públicas. Ese es el terreno en el que el Gobierno ubica el nuevo comité.

Por último, el Gobierno ha puesto de manifiesto que este marco permitirá adaptar las actuaciones a la evolución de los riesgos y facilitar la actualización de estrategias y políticas públicas. Esa actualización se plantea, además, en coordinación con las Administraciones autonómicas y con organismos internacionales, de manera que la respuesta pueda acompasarse a los cambios en el contexto sanitario.

La nueva estructura se presenta así como una herramienta para reforzar la coordinación entre niveles de gobierno y entre sectores distintos ante amenazas compartidas. El acuerdo firmado por los tres ministerios persigue mejorar la capacidad de detección, ordenar la respuesta institucional y consolidar un enfoque común frente a las zoonosis, entendidas como un riesgo que afecta simultáneamente a la salud pública, la sanidad animal y el entorno ambiental.