El otoño astronómico de 2026 comenzará este miércoles, 23 de septiembre, a las 02.05 horas –hora oficial peninsular española– en el hemisferio norte y se prolongará durante aproximadamente 89 días y 21 horas, hasta el 21 de diciembre, cuando dará comienzo el invierno, según los cálculos del Observatorio Astronómico Nacional, perteneciente al Instituto Geográfico Nacional.
Aunque desde el punto de vista meteorológico el otoño comienza el 1 de septiembre, su inicio astronómico viene determinado por el equinoccio de septiembre, el momento en el que el centro del Sol cruza el ecuador celeste en su movimiento aparente hacia el sur. Mientras en el hemisferio norte comienza el otoño, en el hemisferio sur se inicia la primavera.
El equinoccio abre el otoño
Durante el equinoccio, la duración del día y de la noche prácticamente coincide, una circunstancia que marca el cambio de estación desde el punto de vista astronómico
Durante el equinoccio, la duración del día y de la noche prácticamente coincide, una circunstancia que marca el cambio de estación desde el punto de vista astronómico. El fenómeno se produce cuando la Tierra alcanza un punto concreto de su órbita alrededor del Sol.
El comienzo del otoño puede producirse, según el año, entre los días 21 y 24 de septiembre. A lo largo del siglo XXI, sin embargo, en España la estación comenzará únicamente los días 22 o 23 de septiembre, según los cálculos astronómicos.Estas diferencias entre unos años y otros se deben a la forma en la que encaja la duración de la órbita de la Tierra alrededor del Sol con la organización del calendario, que alterna años ordinarios y años bisiestos.
Dentro del presente siglo, el comienzo más tardío del otoño se produjo en 2003, mientras que el inicio más temprano llegará en 2096.
En estas primeras semanas disminuyen rápidamente las horas de luz: en la península ibérica, el Sol sale cada mañana más de un minuto después que el día anterior y se pone por la tarde más de un minuto antes
Una de las características más perceptibles de estas primeras semanas es la rápida disminución de las horas de luz. En las latitudes de la península ibérica, el Sol sale cada mañana más de un minuto después que el día anterior y se pone por la tarde más de un minuto antes.
Como consecuencia de ambos cambios, el tiempo diario durante el cual el Sol permanece por encima del horizonte disminuye casi tres minutos cada jornada al comienzo de la estación.
Planetas y constelaciones visibles
El cielo de las primeras noches de otoño ofrecerá también diferentes oportunidades para la observación de planetas. Tras la puesta de Sol podrán contemplarse inicialmente Mercurio y Venus, mientras que Saturno se incorporará al cielo vespertino pocos días después del comienzo de la estación.
Venus permanecerá visible durante las tardes hasta mediados de octubre, mientras que Mercurio podrá observarse aproximadamente hasta finales de ese mismo mes.
El panorama será diferente antes del amanecer. Durante las primeras semanas de la estación, las horas previas a la salida del Sol permitirán observar Marte y Júpiter.
A finales de octubre, Venus aparecerá también en el cielo matutino, mientras que Mercurio podrá contemplarse nuevamente desde mediados de noviembre hasta mediados de diciembre.
Además de los planetas, el otoño permitirá seguir observando algunas de las estrellas y constelaciones características del cielo de verano. Durante la primera parte de la estación continuará siendo visible el llamado triángulo de verano, formado por Deneb, Vega y Altair, pertenecientes respectivamente a las constelaciones del Cisne, Lira y Águila.
En la parte final de la estación harán su aparición Tauro y Orión, dos constelaciones que alcanzarán su mayor protagonismo durante las noches del invierno
Este conjunto irá situándose progresivamente a menor altura sobre el horizonte oeste a medida que avance el otoño y cambie el aspecto del cielo nocturno.
Con el paso de las semanas comenzarán a aparecer por el este las constelaciones de Pegaso, Andrómeda y Perseo. Ya en la parte final de la estación harán su aparición Tauro y Orión, dos constelaciones que alcanzarán su mayor protagonismo durante las noches del invierno.
Lluvias de estrellas del otoño
La estación estará marcada asimismo por varias lluvias de meteoros. La primera será la de las dracónidas, cuyo máximo se espera alrededor del 8 de octubre.
Pocos días después llegará el turno de las oriónidas, que alcanzarán su máxima actividad hacia el 21 de octubre. Durante noviembre podrán observarse las leónidas, cuyo máximo está previsto alrededor del 17 de noviembre.
Las últimas grandes protagonistas antes de la llegada del invierno serán las gemínidas, con su máximo esperado hacia el 14 de diciembre, pocos días antes de que termine oficialmente el otoño.
Y las tres lunas llenas de la estación, previstas para los días 26 de septiembre, 26 de octubre y 24 de noviembre
A estos fenómenos se sumarán las tres lunas llenas de la estación, previstas para los días 26 de septiembre, 26 de octubre y 24 de noviembre.
El otoño astronómico transcurrirá así desde finales de septiembre hasta el 21 de diciembre, combinando el progresivo acortamiento de los días con cambios en los planetas, estrellas y constelaciones visibles desde el hemisferio norte.
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