Más de 1.700 aves de 25 especies diferentes han sido estudiadas durante la última década en el Paraje Natural de las Marismas del Odiel, en Huelva, desde que SEO/BirdLife asumió la campaña de anillamiento nocturno de aves larolimícolas, una labor científica que permite obtener información especialmente destacada sobre sus desplazamientos, longevidad, fenología y conservación en un contexto marcado por el cambio climático.
Diez años de seguimiento
Se cumplen diez años desde que SEO/BirdLife asumió la campaña de anillamiento nocturno de aves larolimícolas en el Paraje Natural de las Marismas del Odiel, en Huelva. Durante este periodo, más de 1.700 aves pertenecientes a 25 especies diferentes han sido objeto de estudio, aportando datos considerados especialmente relevantes para el conocimiento de las aves migratorias que utilizan este humedal costero.
La organización coordina este programa desde 2017, en colaboración con la dirección del paraje natural, después de tomar el relevo de una campaña de anillamiento científico con más de 20 años de historia. La continuidad de estos trabajos ha permitido mantener una línea de seguimiento prolongada sobre especies que encuentran en las marismas un enclave estratégico durante sus desplazamientos estacionales.
Las campañas se desarrollan durante las madrugadas de los meses de agosto y septiembre, coincidiendo con un periodo relevante para el paso migratorio. Gracias a la participación de decenas de personas voluntarias, cada año se realiza el marcaje de centenares de aves migratorias, lo que permite recopilar información científica sobre sus movimientos, su supervivencia y el papel que desempeña este espacio protegido en sus rutas.
Entre los datos más destacados figura la captura de un fumarel común que había sido anillado 20 años antes, así como la de un zampullín cuellinegro marcado en el mismo lugar 19 años y once meses antes.
En estos diez años de campañas coordinadas por la ONG ambientalista, los trabajos han permitido obtener información de gran valor. Entre los datos más destacados figura la captura de un fumarel común que había sido anillado 20 años antes, así como la de un zampullín cuellinegro marcado en el mismo lugar 19 años y once meses antes. Este último registro supone la segunda captura más longeva conocida hasta la fecha para la especie en Europa.
Estos hallazgos muestran la importancia del anillamiento científico como herramienta para conocer la longevidad de las aves y su fidelidad a determinados enclaves. También refuerzan el valor de las Marismas del Odiel como punto de referencia para el estudio de especies migratorias que utilizan este humedal en distintas fases de su ciclo vital.
Rutas entre dos continentes
Desde 2018, ejemplares de fumarel común, charrán común o charrán patinegro, entre otros, han sido marcados con anillas de lectura a distancia. Este sistema ha aumentado de forma exponencial la cantidad de información recibida sobre decenas de ejemplares anillados, ya que facilita la identificación de las aves sin necesidad de volver a capturarlas.
Según los datos recopilados por SEO/BirdLife, desde 2019 se han recibido lecturas procedentes de hasta 15 países diferentes. Algunas de estas observaciones llegan desde sus cuarteles de invierno, situados en países como Mauritania, Senegal, Sudáfrica, Níger, Namibia o Guinea Bissau, mientras que otras proceden de colonias de reproducción ubicadas en Francia, Países Bajos, Bélgica, Reino Unido, Irlanda o Suecia, entre otros territorios.
Esta información permite trazar de forma más clara los patrones migratorios de estas aves entre Europa y África. El seguimiento de sus desplazamientos resulta esencial para conocer qué zonas utilizan a lo largo del año y para aplicar este conocimiento a la conservación de las especies que dependen de distintos enclaves durante sus rutas migratorias.
El técnico de SEO/BirdLife responsable del programa de anillamiento nocturno, Carlos Molina, ha señalado que estos datos confirman a las Marismas del Odiel como uno de los lugares más importantes para el paso y la invernada de un gran número de especies de aves migratorias. Según ha indicado, estas aves se desplazan desde sus lugares de reproducción a lo largo de media Europa hasta zonas de invernada situadas más allá del desierto del Sahara.
Excelentes indicadores de la calidad ambiental
Molina ha subrayado también que las aves son excelentes indicadores de la calidad ambiental, ya que permiten detectar algunos de los efectos derivados del calentamiento global. En este contexto, el anillamiento científico se convierte en una herramienta clave para ampliar el conocimiento sobre la fenología de las aves y facilita la aplicación de medidas de conservación ante los problemas que puedan surgir en determinadas especies.
El seguimiento continuado permite, por tanto, observar posibles cambios en los calendarios migratorios, en las rutas utilizadas o en los comportamientos de las aves. Este tipo de información es especialmente relevante en un escenario de cambio climático, en el que las especies pueden verse obligadas a modificar sus desplazamientos o sus patrones de presencia en determinados espacios naturales.
Un enclave protegido
Las Marismas del Odiel son un lugar de enorme importancia para las aves migratorias del Mediterráneo Occidental. El humedal está ubicado frente a la ciudad de Huelva, en la desembocadura de los ríos Tinto y Odiel, y conserva algunas de las marismas mareales más importantes de la península ibérica.
Este espacio fue declarado Reserva de la Biosfera en 1983 y cuenta con distintas figuras de protección ambiental. Es Zona de Especial Protección para las Aves desde 1987, Sitio Ramsar desde 1989 y Zona Especial de Conservación desde 2025. Estas designaciones reflejan el valor ecológico de un enclave fundamental para numerosas especies vinculadas a los humedales.
El Paraje Natural Marismas del Odiel alberga una variada comunidad faunística, en la que destaca una amplia diversidad de aves paseriformes y limícolas. Muchas de las especies presentes a lo largo del año utilizan el río Odiel como corredor ecológico durante los flujos migratorios estacionales, lo que incrementa el interés científico y de conservación del espacio.
La suma de estos factores convierte a este paraje natural protegido en un punto singular para el estudio de las aves. Su posición geográfica, la riqueza de sus marismas mareales y su papel dentro de las rutas migratorias hacen de las Marismas del Odiel un lugar especialmente relevante para la investigación ornitológica y para el seguimiento de especies que conectan distintos territorios europeos y africanos.
Durante 2026 volverán a desarrollarse los anillamientos nocturnos en este enclave. La iniciativa permitirá seguir profundizando en el estudio de las aves migratorias y sus desplazamientos, además de aportar nuevos datos sobre cómo evolucionan sus rutas y comportamientos en un contexto ambiental cambiante.
Estos trabajos resultan fundamentales para comprender cómo están cambiando las rutas migratorias y los comportamientos de las aves en un escenario de cambio climático. También refuerzan el compromiso de SEO/BirdLife con la investigación científica y la conservación de la biodiversidad, a través de un programa que combina seguimiento técnico, colaboración institucional y participación de personas voluntarias.
La década de trabajo coordinada por la organización ambientalista deja así un balance relevante: más de 1.700 aves estudiadas, 25 especies identificadas y registros que permiten conectar las Marismas del Odiel con países de Europa y África. El anillamiento nocturno se consolida como una herramienta esencial para conocer mejor a las aves migratorias y para orientar medidas de conservación basadas en datos obtenidos sobre el terreno.
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