Durante los siete últimos días los embalses han mantenido la estabilidad que han protagonizado en las últimas semanas. Después de alcanzar el 83% en el cierre de febrero tras un mes de lluvias casi ininterrumpidas, las reservas de agua se mantienen en ese entorno, al compensar las nuevas aportaciones de precipitaciones y deshielo con el consumo de agua y los necesarios desembalses por cuestiones de seguridad.

 

Evolución del agua en los embalses españoles

 

Mapa de la situación de los embalses en España por cuencas hasta el 31 de marzo de 2026 / Imagen: EA Mapa de la situación de los embalses en España por cuencas hasta el 31 de marzo de 2026 / Imagen: EA

Así, durante la última semana han experimentado un mínimo crecimiento que no ha supuesto variación porcentual alguna en el 83,3% que ya albergaban la semana pasada.

Esta estabilización se debe a un ligero ascenso general en la vertiente atlántica que ha sido compensado con un descenso de una magnitud similar en la mediterránea. Esta contraposición ha desembocado en un mínimo crecimiento de 12 hectómetros cúbicos que lleva a alcanzar los 46.689 hectómetros totales. A estas mismas alturas del año pasado el crecimiento de las reservas todavía proseguía, de ahí que la distancia del agua embalsada en este momento con la de 2025 resulte menor, aunque todavía haya una brecha superior a los diez puntos con respecto al 72,9% que había embalsado en esta misma semana del año pasado.

 

La situación por cuencas hidrográficas

 

Situación de los embalses y evolución del agua embalsada en datos hasta el 31 de marzo de 2026 / Infografía: EA Situación de los embalses y evolución del agua embalsada en datos hasta el 31 de marzo de 2026 / Infografía: EA

El comportamiento de los embalses se puede dividir según las dos vertientes de la Península. En la vertiente atlántica se ha llegado a un ligero crecimiento general, mientas que la vertiente mediterránea ha sufrido un descenso cuantitativo similar, en este caso protagonizado en su mayor parte por la importante caída del Ebro, cuyas reservas han bajado en más de 130 hectómetros cúbicos semanales. Estas variaciones no han supuesto ninguna modificación importante de las reservas, ya que la mayor parte de la Península continúa por encima del 80%, a excepción de ese cuadrante sureste que prosigue con su recuperación hacia magnitudes similares al resto de embalses.

En la cornisa norte ha habido un ligero crecimiento en los ámbitos de mayor capacidad. La mayor subida porcentual es la del Cantábrico Occidental, que sube 1,6 puntos para llegar al 85,7%. De menor entidad han sido los crecimientos del Miño-Sil, medio punto más hasta el 86,1%, y Galicia Costa, que repunta tres décimas y alcanza el 89,3%. Por su parte, se han mantenido sin variaciones semanales el Cantábrico Oriental y el País Vasco, con el 93,2% y el 100,0% que ya albergaban la semana pasada.

En las cuencas de las dos mesetas la mayor variación viene aparejada al ámbito del Duero, que ha embalsado seis décimas más para llegar al 86,8%. En el caso del Tajo y el Guadiana sus reservas se han mantenido casi sin variación, con el mismo 80,8% de la semana pasada en el primer caso, y con una recuperación de una décima hasta el 86,7% en el segundo.

El suroeste mantiene la tendencia de la semana pasada. El Guadalquivir prolonga su crecimiento al embalsar medio punto más hasta llegar al 85,9%. Mientras, el resto de ámbitos de la región sufre ligeros descensos. El Tinto, Odiel y Piedras pierde nueve décimas para llegar al 89,5%, mientras el Guadalete-Barbate apenas cae dos décimas y se queda en el 90,7%.

En la vertiente mediterránea hay dos comportamientos especialmente contrapuestos. Hay un grupo de ámbitos del sureste peninsular que todavía tiene un importante margen de mejora y prosigue su crecimiento. La cuenca mediterránea andaluza suma dos décimas más hasta el 76,3%, el Júcar ha ganado cuatro décimas y está en el 67,6%, mientras que el mayor crecimiento viene del Segura, que gana un punto y prolonga la recuperación hasta el 54,7%. Frente a esta subida generalizada se encuentra la caída del resto de ámbitos de la región desde cifras de llenado mucho mayores. Cataluña ha perdido siete décimas y se queda en la cota del 90%, mientras que el Ebro cae 1,7 puntos, lo que supone una bajada de más de 130 hectómetros cúbicos, a pesar de lo cual todavía permanece en el 83,4% de su capacidad.