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Son las 16.00 horas del 16 de octubre de 1995 cuando una mujer entra en la Central de Policía de Menores de Barcelona acompañada de dos niños que no son suyos. Ha salido de una comuna de las afueras de la ciudad hace dos meses. Declara ante dos agentes de los Mossos d'Esquadra, según consta en el atestado, para poner en conocimiento de la policía las irregularidades que ha vivido dentro del “grupo Vida Sana”.

Sumario

 

Habla durante horas. De una veintena de menores, de entre uno y dieciséis años. De castigos nocturnos. De una finca a las afueras de Barcelona.

A las 22.00 horas se hace cargo de los dos niños, con la obligación de presentarlos al día siguiente ante la Fiscalía de Menores. A las 00.15 horas, la Central llama al fiscal de guardia. A la 1.30, unos agentes salen hacia un domicilio de las afueras de Barcelona a recogerlos. Llegan a comisaría a las 3.00 y, a las 3.20 horas, son entregados a sus padres.

Treinta años después, en septiembre de 2025, la entidad que durante años tuvo sus oficinas en aquella finca –propiedad de la “organización Vida Sana”– anunció un relevo. Diez meses después de que EcoAvant.com publicara sus primeros reportajes de denuncia, la Asociación Vida Sana (AVS), organizadora de BioCultura, despedía por jubilación a Ángeles Parra y situaba al frente a Montse Escutia, hasta entonces secretaria general. El relevo, presentado públicamente(1) como una transición natural, dejó intacta la estructura histórica de la entidad. La nueva dirección lo resumió en una sola palabra: “Continuidad”.

Para las víctimas y para las organizaciones especializadas en sectarismo y protección de menores consultadas por EcoAvant.com, esa palabra tiene otro nombre: “Impunidad”.

Esta es la cuarta entrega de una serie de investigación que ha documentado, en las tres anteriores, la vida en la comuna, el entramado de empresas que la sostenía y el origen esotérico del grupo. Tres décadas de denuncias documentadas sobre explotación laboral de menores, control coercitivo y, según testimonios recogidos por este medio, abusos sexuales, dentro del entorno de lo que expertos y víctimas denominan “la organización Vida Sana”.

Diligencias policiales, testimonios formalizados ante letrado, publicaciones históricas de asociaciones especializadas y comunicados suscritos por organizaciones nacionales e internacionales(2) que reclaman la retirada de la Declaración de Utilidad Pública (DUP) y la apertura de investigaciones independientes.

La única respuesta pública ha sido un cambio de cara en el organigrama. Nadie en la organización ha pronunciado una sola palabra de reconocimiento.

 

 

Una noche de 1995 en la Policía de Menores

 

Varias niñas y niños pertenecientes a la "comuna Vida Sana", en las instalaciones de la misma / Foto: FA

La declarante había entrado en la comunidad con 18 años y la había abandonado el 28 de agosto de aquel mismo año.

El documento policial, abierto por presuntas coacciones, identifica como parte denunciada a Vida Sana –domiciliada en aquella finca– y a su presidente, Abel González Martín. La declarante lo describía como el líder de la comunidad y precisaba que no tenía ninguna propiedad inscrita a su nombre: algunas figuraban a nombre de Vida Sana.

El tal Abel es el presidente de Vida Sana, y su papel dentro del Grupo es como el GURÚ

EXMIEMBRO DE LA “COMUNA VIDA SANA”, declaración ante los Mossos d'Esquadra, octubre de 1995

"El tal Abel es el presidente de Vida Sana, y su papel dentro del Grupo es como el GURÚ [...] una veintena de menores de edades comprendidas entre un año y dieciséis años [...] diariamente recibían un fuerte lavado de cerebro en la COMUNA", declaró ante los agentes. Después detalló los castigos: "Les hacían hacer flexiones en el patio en plena noche, los dejaban sin comer, los encerraban en la habitación".

El atestado recoge también cómo se disolvían los vínculos familiares: los menores llamaban “Papá” y “Mamá” al líder y a su entorno, y algunos no sabían quiénes eran sus padres. La declarante relató que, siguiendo los consejos de González, ella misma no pudo coger en brazos a su hija de cuatro meses.

Los menores si acudían a la escuela, a diario recibían una especie de reciclaje destinado a contrarrestar su influencia

Según esa misma declaración, los menores si acudían a la escuela, a diario recibían “una especie de reciclaje” destinado a contrarrestar su influencia. A uno de ellos, que sacaba buenas notas, se le insultó y se le hizo avergonzarse de ello. El atestado menciona además que el maestro de Abel González era Parrilla, el líder de la comuna del sur de Francia cuyo movimiento, el Esterismo, está en el origen de la organización.

No era un expediente aislado. El 23 de febrero de 1996, La Vanguardia publicó Cerebros en peligro: Más de 15.000 jóvenes, víctimas de las sectas que actúan en Cataluña, firmado por Carles Escolà –hoy secretario de Medios de Comunicación y Difusión de la Generalitat– y Pep Mateu. En él, los propios Mossos d'Esquadra declaraban: "La intervención en grupos sectarios como Ceis o Vida Sana se ha producido por delitos como la no escolarización de menores o por estafas fiscales".

Meses después, uno de los menores declaró ante la policía catalana haber sufrido “malos tratos físicos y psicológicos” y una “presión psicológica muy fuerte” dentro de la denominada “secta Vida Sana”.

Aquella finca no era solo el lugar donde vivían las niñas y los niños. Era también la dirección desde la que se dirigía la Asociación Vida Sana, se organizaban las ferias BioCultura y se editaba la revista The Ecologist. La comuna y las oficinas, el mismo sitio.

Los servicios de atención a la infancia de la Generalitat describían la existencia de un “comportamiento sectario”

El caso quedó bajo seguimiento de la DGAIA, la Dirección General de Atención a la Infancia y la Adolescencia. En informes internos de 1996 y 1998, los servicios de atención a la infancia de la Generalitat describían la existencia de un “comportamiento sectario” y recogían testimonios de presuntos malos tratos físicos y psicológicos dentro de la comunidad. No es el relato de una parte: es la administración competente en protección de menores documentando lo que encontró.

 

Trabajo infantil en la trastienda de la educación ambiental

 

Varios menores, en edad de escolarización obligatoria, llevan a cabo trabajos de limpieza de zonas arboladas de la propiedad de la "organización Vida Sana" / Foto: FA

Las niñas y los niños de aquella finca no solo vivían allí. Trabajaban. Varios exmiembros que eran entonces menores de edad describen jornadas dedicadas a la AVS, a las ferias BioCultura y a otras empresas del entorno, bajo una denominación interna que se repite en todos los testimonios: “talleres laborales”.

Trabajábamos en las empresas de la organización hasta altas horas de la noche. Todo bajo el nombre de ‘talleres laborales’. Todo en lugar de ir a la escuela

EXMIEMBRO DE LA “ORGANIZACIÓN VIDA SANA”, menor de edad en la época de los hechos

"Montábamos y desmontábamos los stands de BioCultura. Preparábamos los materiales durante semanas. Trabajábamos en las empresas de la organización hasta altas horas de la noche. Todo bajo el nombre de ‘talleres laborales’. Todo en lugar de ir a la escuela", relata uno de ellos en un testimonio recogido por EcoAvant.com. Los relatos incluyen limpieza, etiquetado, inventarios, panadería y bollería, envasado y ensobrado de mailings, además de la logística y el montaje de ferias BioCultura en distintos puntos de España. Por horarios, continuidad y exigencia, eran empleos propios de adultos, desempeñados en edad de escolarización obligatoria.

Diversos testimonios formalizados ante letrado describen una comunidad marcada por el aislamiento, la disciplina interna y el control grupal, en la que se organizaban y supervisaban directamente las tareas de menores y adultos, tanto en la finca como en las actividades de la AVS y de BioCultura.

El psicólogo clínico especializado en sectas Miguel Perlado, fundador de la Asociación Iberoamericana para la Investigación del Abuso Psicológico (AIIAP), ha atendido a más de una decena de pacientes y familiares vinculados al grupo. Sostiene que la denominada “organización Vida Sana” funcionaba como un “entramado comercial y mercantil” articulado en torno a la AVS, BioCultura y Biocop, tal como documentó este medio en la segunda entrega de esta serie. Según los exintegrantes, parte de aquel trabajo infantil se realizaba en beneficio de esas empresas.

El psicólogo clínico experto en sectas, Miguel Perlado, y fundador de AIIAP / Foto: EA

Hoy, esa misma organización se presenta como referente de la educación ambiental infantil. Escutia es autora de El huerto escolar ecológico(3), una guía distribuida en centros educativos públicos con el aval de la Generalitat de Catalunya. La AVS ha impulsado los Premios Huertos Educativos Ecológicos(4) junto con Triodos Bank y coordina en BioCultura el espacio infantil MamaTerra(5), patrocinado por Biocop.

Huertos escolares para los niños de hoy. “Talleres laborales” para los de entonces.

Entre 1987 y 2000, AIS Pro Juventud siguió de cerca aquella organización en expansión. Margarita Barranco, responsable de su servicio psicológico en ese periodo, asegura a EcoAvant.com que la entidad atendió a varias personas adeptas de la denominada “secta Vida Sana”. El doctor Josep Maria Jansà, exresponsable médico de la asociación, confirma el carácter manipulativo del grupo: quienes llegaban desde la comuna relataban manipulación psicológica, aislamiento social y control sobre sus vidas, ocultos bajo una fachada de hábitos saludables.

Utilizaban un discurso de vida sana para atraer a personas vulnerables, pero detrás había estrategias de dominación y sumisión

JOSEP MARIA JANSÀ, exresponsable médico de AIS Pro Juventud

"Utilizaban un discurso de vida sana para atraer a personas vulnerables, pero detrás había estrategias de dominación y sumisión propias de un grupo de manipulación psicológica", sostiene Jansà, que subraya las graves consecuencias psicológicas y emocionales que arrastraban quienes conseguían salir del grupo. Para ellos, la presencia de la organización en escuelas y espacios públicos es una forma más de invisibilizar el daño.

 

Treinta años dentro: del curso de agricultura a la presidencia

 

Finca de explotación agraria relativa al "grupo Vida Sana" en la década 1990 / Foto: FA

En 1995, el mismo año en que la policía catalana abría diligencias, una ingeniera agrónoma recién titulada se inscribía en un curso de Vida Sana.

No imaginaba que algún día me llegaría la oportunidad de ponerme al frente de esta asociación

MONTSE ESCUTIA, presidenta de la Asociación Vida Sana (AVS)

"Cuando en 1995, recién acabados mis estudios de ingeniería agronómica, me apunté a un curso de especialización en agricultura ecológica organizado por la Asociación Vida Sana, no imaginaba que algún día me llegaría la oportunidad de ponerme al frente de esta asociación", recuerda Montse Escutia en la nota de su nombramiento. En 1996 ya coordinaba el Departamento Técnico y de Actividades Formativas de la AVS y formaba parte de la redacción de The Ecologist. Trabajaba, por tanto, en la misma dirección que las diligencias señalaban como domicilio de la parte denunciada y que numerosos exmiembros describen como el núcleo central de la organización: la finca donde, al mismo tiempo, vivían los menores de la comuna.

Treinta años después, preside la entidad.

No es un caso aislado. Los exintegrantes describen una estructura de círculos concéntricos, con núcleos de dedicación plena –asimilables a “numerarios”– y perfiles de vinculación parcial –equivalentes a “no numerarios”–, unidos por cargos remunerados, colaboraciones estables, convivencia comunitaria o afinidad ideológica. Una estructura marcada por la obediencia al liderazgo en la que las fronteras entre vida personal, trabajo y pertenencia al grupo acababan desapareciendo.

La estructura de la denominada "organización Vida Sana" en torno a la AVS y BioCultura / Infografía: EA

Según ha podido reconstruir EcoAvant.com, esa estructura se habría articulado en tres niveles: una cúpula vinculada al entorno fundacional; una junta de gobierno formada por los socios de número de la AVS, con derecho a voto; y un equipo directivo y administrativo(6) encargado de la gestión diaria de la AVS y BioCultura.

En ese equipo figuran, junto a Escutia, Juan Carlos Moreno –director técnico y comercial de BioCultura y responsable del área fiscal y laboral de la AVS–, Mónica Ramos –Tesorería, Administración y Atención a socios–, Pedro Burruezo –director de The Ecologist y responsable de comunicación– y Marga Roldán –coordinadora del proyecto Menu daTierra–, todos ellos vinculados desde hace más de treinta años al entorno Vida Sana. En la junta de gobierno se sentarían, entre otros, Ángeles Parra, Juan Picazos y Teresa do Carmo, parte de la cúpula y relacionados con Biocop.

La presidencia cambia, pero el núcleo histórico de relaciones, influencia y capacidad de decisión dentro de la organización permanece intacto

EXMIEMBRO DE LA “ORGANIZACIÓN VIDA SANA”

"La presidencia cambia, pero el núcleo histórico de relaciones, influencia y capacidad de decisión dentro de la organización permanece intacto", resume un exmiembro consultado por EcoAvant.com. Esa es, para los antiguos integrantes, la clave del relevo: cambia la persona, pero las mismas estructuras, las mismas relaciones y el mismo silencio siguen en pie.

 

La “izquierda feng-shui” en los pasillos de BioCultura

 

Los riesgos de las pseudoterapias y la pseudociencia / Infografía: EA

La trayectoria pública de Escutia fuera de la asociación está ligada al ecologismo institucional. En 2010 fue candidata de ICV-EUiA al Parlament de Catalunya –espacio hoy integrado en Catalunya en Comú y En Comú Podem–; figuró como número dos de la lista ECE-EPM en las municipales de Castelló d'Empúries y, entre 2008 y 2011, fue allí regidora de Políticas Ambientales y Sostenibilidad. Precisamente por eso, sus palabras sobre la ciencia pesan más.

Los dispositivos cuánticos funcionan desde hace mucho tiempo en terapia y la física cuántica es una realidad. Muchas cosas que no podemos explicar, funcionan

MONTSE ESCUTIA, presidenta de la AVS y directora de BioCultura

"Existe una raya difícil para determinar qué terapias pasan el filtro [...] ninguna queja de ningún usuario, nadie nos ha dicho que tenga un problema de salud [...] Los dispositivos cuánticos funcionan desde hace mucho tiempo en terapia y la física cuántica es una realidad. Muchas cosas que no podemos explicar, funcionan", declaró en mayo de 2025 a Crónica Global(7), cuando aún era secretaria general. La raya existe desde 2019: el Ministerio de Sanidad clasificó 73 técnicas como pseudoterapias(8) por carecer de ensayos clínicos aleatorizados, revisiones sistemáticas o metaanálisis, y dejó otras 66 pendientes de evaluación.

En BioCultura, esa raya apenas se ve. Según un análisis de EcoAvant.com, en la edición de Barcelona celebrada del 7 al 10 de mayo de 2026, 75 de las aproximadamente 116 actividades analizadas incorporaban pseudoterapias, pseudociencias o discursos contrarios al consenso científico: geobiología, biodescodificación, medicina ortomolecular, constelaciones familiares, agua estructurada, terapias cuánticas, biofrecuencias o postulados próximos a la Nueva Medicina Germánica y al cuestionamiento de las vacunas.

El 64,7% del programa.

Aquella edición contó con el patrocinio del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación en su espacio gastronómico Showcooking #alimentosdespaña(9). Es el mecanismo de legitimación en estado puro: el prestigio del consumo ecológico certificado funciona como cobertura simbólica, y un visitante que llega atraído por la alimentación ecológica puede encontrarse, en el mismo recinto, con “accesorios cuánticos”, “biorresonancia” o interpretaciones emocionales del cáncer.

La feria ha acogido también charlas sobre homeopatía después de que la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS)(10) concluyera, en abril de 2026, que no supera al placebo en ninguna patología analizada, tras un proceso de regularización que ha retirado 1.032 preparados del mercado.

Los riesgos no son abstractos. La APETP(11)estimó en 2019 entre 1.210 y 1.460 muertes anuales en España vinculadas al abandono de tratamientos eficaces por terapias alternativas, entre ellas 550 a 800 pacientes oncológicos. La Organización Médica Colegial(12) advierte de que estas prácticas pueden retrasar diagnósticos y favorecer el abandono de tratamientos con eficacia demostrada, además de generar dependencia psicológica en personas vulnerables.

El periodista y divulgador científico Mauricio-José Schwarz puso nombre a esta deriva en La izquierda feng-shui (Editorial Ariel, 2017)(13): sectores progresistas que abandonan el racionalismo ilustrado para abrazar el misticismo new age, el relativismo posmoderno y el rechazo al consenso científico.

¿Cómo es posible que un sector de la izquierda política se haya apartado tanto del camino de la razón y el conocimiento que le dieron origen en el siglo XVIII

MAURICIO-JOSÉ SCHWARZ, periodista y divulgador científico

"¿Cómo es posible que un sector de la izquierda política se haya apartado tanto del camino de la razón y el conocimiento que le dieron origen en el siglo XVIII, como para asumir la visión mística del new age, el rechazo a la ciencia, el relativismo posmoderno y las teorías de la conspiración?", plantea Schwarz. Aquí la pregunta tiene nombres, cargos y diligencias policiales. Una legitimidad construida durante décadas sobre ferias ecológicas, programas educativos y colaboraciones con administraciones públicas ha servido de cobertura a una estructura que, según los testimonios, funcionó de espaldas a los principios que proclamaba: lo que los expertos llaman sectwashing.

Una exregidora de Políticas Ambientales y Sostenibilidad que defiende los “dispositivos cuánticos” y preside una organización que no ha respondido en treinta años a denuncias documentadas de explotación de menores.

La izquierda feng-shui no es una abstracción. Es esto.

 

Demandas, amenazas y silencio: tres décadas sin pedir perdón

 

Maria Rosa Boladeras, pionera y reconocida experta en sectas, fundadora y exdirectora de AIS Pro Juventud / Foto: EA

En 1990, María Rosa Boladeras –fundadora de AIS Pro Juventud, cofundadora de la federación europea FECRIS y pionera en España en el estudio de las sectas coercitivas– publicó en la revista Infosect el testimonio de una exmiembro que había permanecido más de quince años en una “secta” vinculada a la Asociación Vida Sana. La respuesta fueron demandas civiles y penales contra Boladeras y contra la autora del testimonio. No prosperaron, pero fijaron un patrón: responder a las denuncias con presión legal, no con investigación interna ni reconocimiento público.

Ningún proceso real de reparación puede existir sin reconocimiento previo del daño, escucha a las víctimas y revisión interna de lo ocurrido

Boladeras sostiene que ningún proceso real de reparación puede existir sin reconocimiento previo del daño, escucha a las víctimas y revisión interna de lo ocurrido. Nada de eso, subrayan las organizaciones consultadas, se ha producido hasta ahora dentro de la AVS.

El patrón sigue vigente. Tras los primeros reportajes de investigación de este medio, BioCultura amenazó con acciones legales a la redacción de EcoAvant.com y reclamó la identidad de sus redactores para “iniciar las acciones que correspondan”. El secreto de las fuentes periodísticas es, para el Tribunal Europeo de Derechos Humanos(14), la “piedra angular de la libertad de prensa”.

Este medio se negó a retirar los reportajes y a identificar a los redactores

Este medio se negó a retirar los reportajes y a identificar a los redactores, y publicó su respuesta punto por punto. Hasta la fecha, la organización no ha presentado demanda alguna contra EcoAvant.com.

El relevo de 2025 tampoco rompió el silencio. La expresidenta Ángeles Parra reconoció haber cometido “errores”, sin concretar cuáles, sin mencionar a las víctimas y sin anunciar reparación ni revisión alguna. Escutia la definió como una figura “insustituible” y reivindicó la continuidad. Ni una referencia a las denuncias.

Para RedUNE, AIS Pro Juventud, Red Parental Europa, APETP o ARP-SAPC, es “cosmética institucional”: un cambio de imagen sin revisión estructural, sin reconocimiento del daño y sin rendición de cuentas.

Logotipo de la Asociación Vida Sana (AVS), organizadora de BioCultura, y un antiguo integrante de la denominada “secta comuna Vida Sana” al fondo / Foto: EA

La nueva dirección habla de ‘continuidad’. Las víctimas siguen esperando otra palabra: perdón

PERSONA CONSULTADA PARA ESTE REPORTAJE

"La nueva dirección habla de ‘continuidad’. Las víctimas siguen esperando otra palabra: perdón", resume una de las personas consultadas al valorar el relevo entre Parra y Escutia.

 

Mientras tanto, BioCultura continúa. Con apoyo institucional, patrocinadores privados, medios colaboradores y programas educativos dirigidos a familias y menores. La próxima cita, BioCultura Madrid, abrirá sus puertas del 26 al 29 de noviembre de 2026 en IFEMA.

Continúa accediendo a fondos públicos. Continúa entrando en escuelas. Continúa proyectando una imagen de sostenibilidad, consumo responsable y pedagogía ambiental.

Han pasado treinta y un años desde aquella jornada de octubre de 1995 en la Central de Policía de Menores. Las niñas y los niños de aquella finca son hoy adultos. Algunos han hablado ante la policía, ante letrado, ante este medio. Siguen esperando que alguien responda a las preguntas que llevan tres décadas formulando.

Las oficinas ya no están allí. Las personas, la feria, los programas escolares y el silencio, sí.

La organización ya ha elegido su palabra: “Continuidad”.

Ellos siguen esperando otra.

 

Advertencias
  • · Las imágenes acreditadas como FA (fuente anónima) han sido facilitadas por testigos entrevistados para esta serie, que las conservaban de aquellos años, con su autorización expresa. Los rostros de los menores aparecen pixelados para proteger su identidad.
  • · No se proporciona ninguna dirección ni indicios gráficos para proteger la privacidad de las personas que puedan residir en esos lugares.
  • · A diferencia de lo que se suele hacer en otras noticias y reportajes, no se incluyen enlaces a la documentación original, ya que contiene numerosos datos personales que no pueden ser divulgados debido a las leyes de protección de datos.
Notas metodológicas
  • Los testimonios de exmiembros han sido recogidos directamente por EcoAvant.com de fuentes identificadas. La documentación que los respalda obra en poder de este medio y no se publica por razones de protección de datos, pero está disponible para su aportación en caso de procedimiento judicial.
  • El artículo de La Vanguardia del 23 de febrero de 1996 se ha consultado en la hemeroteca del diario. Los enlaces del texto remiten a las fuentes en línea; las referencias numeradas recogen los documentos que sostienen la información, con su emisor y su fecha.
  • La documentación de las diligencias policiales de octubre de 1995 y la del seguimiento posterior de los servicios de atención a la infancia han sido consultadas por este medio. Se omiten los nombres de la declarante, de los menores y de sus familiares, así como domicilios y documentos de identidad.
  • Los redactores trabajan bajo seudónimo a petición propia. La notificación formal de BioCultura solicitaba revelar su identidad para "iniciar contra los mismos las acciones que correspondan", petición que contraviene el secreto de las fuentes, protegido por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos como "piedra angular de la libertad de prensa".
Agradecimientos especiales
Referencias

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