La abrumadora presencia del plástico en nuestra sociedad se ha convertido en un serio problema desde hace ya bastantes años. Pero hasta ahora no había empezado a ser percibido como tal.

Sumario

 

Prueba de ello es que ya ha pasado a ser un tema de conversación cotidiano, abordado por la ciudadanía en bares, tiendas o taxis. En los alrededores de Barcelona, una clienta charla con su peluquera sobre la cantidad de plásticos que nos rodean mientras la profesional da los últimos retoques a su nuevo peinado.

 

En la peluquería: la isla de plástico llega a la conversación

 

Empieza por donde empiezan casi todas: por algo visto en televisión.

Existe una isla de plástico flotando en el mar casi tan grande como la mitad de Europa

MUJER USUARIA DE UNA PELUQUERÍA, alrededores de Barcelona

Usuaria: “El otro día vi un reportaje en la tele en el que decían que existe una isla de plástico flotando en el mar casi tan grande como la mitad de Europa”.

Peluquera: “¡Es que parece mentira la cantidad de plástico que se utiliza para todo! Antes no era así. No hace tantos años, casi nada llevaba plástico...”.

Usuaria: “Ahora, aunque no quieras, todo lo lleva, sobre todo en la frutería. Hasta te ponen las manzanas cortadas en una bandeja envuelta en plástico... ¡como si ya no supiéramos cortarlas!”.

Deberían prohibirlo, y punto. Porque, aunque vayas con tu propia bolsa, al final de la semana acabas acumulando una cantidad enorme de bolsas de todo tipo

PELUQUERA, alrededores de Barcelona

Peluquera: “Deberían prohibirlo, y punto. Porque, aunque vayas con tu propia bolsa, al final de la semana acabas acumulando una cantidad enorme de bolsas de todo tipo”.

 

8.300 millones de toneladas: la cuenta de setenta años

 

Las reflexiones expresadas por ambas mujeres son las mismas que se vienen planteando desde hace largo tiempo diferentes actores y especialistas en la producción y consumo de plásticos. Hay consenso en que urge encontrar soluciones, que no llegan, para paliar el problema y en que las escasas medidas puestas en marcha no se muestran efectivas.

la humanidad ha generado 8.300 millones de toneladas métricas, y la mitad de éstas solo en los últimos 13 años

La dependencia del plástico de nuestra sociedad es absoluta, hasta el punto de que se puede hablar abiertamente de una plasticoadicción. Según un estudio publicado en julio de 2017 en Science Advances por un equipo de las universidades de Georgia y de California en Santa Bárbara y la Sea Education Association(1), desde que comenzó la producción del plástico a gran escala en la década de 1950, la humanidad ha generado 8.300 millones de toneladas métricas, y la mitad de éstas solo en los últimos 13 años.

Pero lo más sorprendente –a la vez que lamentable– es que unos 6.300 millones de toneladas –más del 75%– ya se habían convertido en residuos hacia 2015. Algunos expertos apuntan a que cerca del 6% del petróleo que se extrae anualmente se destina a la fabricación de polímeros.

en 2050, cerca de 12.000 millones de toneladas métricas de residuos plásticos se acumularán en los vertederos

La producción mundial de plásticos aumentó de los dos millones de toneladas métricas que se fabricaban en 1950 a más de 400 millones en 2015. A este vertiginoso ritmo, se estima que, en 2050, cerca de 12.000 millones de toneladas métricas de residuos plásticos se acumularán en los vertederos y en el conjunto del medio ambiente.

 

Del Gran Parche del Pacífico a la milésima de milímetro

 

El inicio del uso de los plásticos supuso una auténtica revolución en todos los campos de la industria. Se trataba de materiales adaptables, ligeros a la vez que resistentes, económicos e higiénicos. La madera o el celuloide eran las materias primas más utilizadas hasta el momento en que fueron reemplazadas de forma muy rápida por los polímeros sintéticos, cambiando nuestro mundo tal y como se conocía.

un vasto vertedero flotante que se arremolina en el océano Pacífico y que abarca más que la superficie conjunta de Francia, Alemania y España

El 22 de marzo de 2018, científicos vinculados con The Ocean Cleanup Foundation hicieron públicas en la revista Scientific Reports(2) las conclusiones de un mapeo que duró tres años de un vasto vertedero flotante que se arremolina en el océano Pacífico y que abarca más que la superficie conjunta de Francia, Alemania y España.

1,8 billones de elementos con un peso total de unas 80.000 toneladas métricas que se encuentran a flote

Se trata de 1,8 billones de elementos con un peso total de unas 80.000 toneladas métricas que se encuentran a flote en un área conocida como el Gran Parche de Basura del Pacífico (Great Pacific Garbage Patch o GPGP). El 92% del GPGP lo forman objetos grandes, pero el 8% restante de la masa de desechos consiste en microplásticos de un tamaño inferior a los cinco milímetros.

Estos microplásticos son el resultado de la degradación de miles de millones de objetos expuestos al oleaje constante, la luz solar y el oxígeno, que se acaban disgregando en fibras y gránulos de un tamaño que llega a las milésimas de milímetro. También se forman en tierra firme por la abrasión de elementos plásticos como los neumáticos o al lavar productos textiles, que en muchos casos también acaban en el océano arrastrados por el viento o las redes de alcantarillado.

 

68.415 fibras al año: el plástico que ya está dentro

 

No está solo en el mar. También está en el plato.

en cada comida ingerimos una cantidad aproximada de hasta 100 partículas de plástico procedentes de muebles y telas

Un estudio de científicos de la Universidad Heriot-Watt de Edimburgo (Escocia), dirigido por el catedrático de Toxicología Ambiental Ted Henry(3), ha detectado que en cada comida ingerimos una cantidad aproximada de hasta 100 partículas de plástico procedentes de muebles y telas que nos llegan mezcladas con el polvo doméstico que se acaba depositando sobre los platos y el resto de la vajilla.

Los investigadores concluyeron que una persona promedio ingiere entre 13.731 y 68.415 fibras plásticas potencialmente peligrosas por año simplemente durante sus almuerzos o cenas.

En la misma línea apuntan las conclusiones de los participantes de una investigación llevada a cabo por la Facultad de Salud Pública de la Universidad de Minnesota (Estados Unidos) sobre el agua potable. Encargado por la organización Orb Media, el informe titulado Invisibles. El plástico dentro de nosotros(4) revela que hay microfibras de polímeros en el 83% de las muestras del suministro del grifo de una decena de países de los cinco continentes. Los índices de contaminación más elevados los presentaron las muestras tomadas en los Estados Unidos, donde hasta un 94% de ellas presentaban fibras de plásticos.

Están presentes en casi todos los objetos que podamos imaginar. Las pajitas son un buen ejemplo de ello. En Estados Unidos se consumen 500 millones de unidades diarias que puestas en fila darían dos veces y media la vuelta al planeta y pesan 1,4 millones de kilos.

En los McDonald's de todo el mundo se usan y tiran al día 60 millones de pajitas elaboradas principalmente con polipropileno y polietileno

En los McDonald's de todo el mundo se usan y tiran al día 60 millones de pajitas elaboradas principalmente con polipropileno y polietileno, que prestan servicio durante apenas unos minutos y que en cambio llegan a tardar hasta 200 años en descomponerse.

 

China cierra la puerta y Bruselas pone fechas

 

El 1 de enero de 2018 el país prohibió la importación de millones de toneladas de residuos que durante décadas recibía para su procesamiento desde todo el mundo, y que principalmente constituían los plásticos, de los que se deshacían por esta vía Europa, Estados Unidos y Japón.

Se trata de una gran noticia para el medio ambiente por dos motivos: porque de esta forma cesa la actividad de las altamente contaminantes fábricas que utilizaban la basura como materia prima barata y porque obligará a gran número de gobiernos a afrontar el problema que causan, a tomar medidas al respecto y a apostar por el reciclaje.

objetivos obligatorios de reciclaje de residuos urbanos, cuyo porcentaje irá aumentando hasta alcanzar el 65% en 2035

Precisamente, el martes 22 de mayo de 2018, la Unión Europea ha aprobado definitivamente la normativa que fija objetivos obligatorios de reciclaje de residuos urbanos, cuyo porcentaje irá aumentando hasta alcanzar el 65% en 2035(5) –el 55% en 2025 y el 60% en 2030–. También obliga a reducir su presencia en los vertederos hasta un máximo del 10% para ese mismo año.

La legislación incluye un objetivo de reciclaje para todos los envases del 65% en 2025 y del 70% en 2030, aunque el objetivo concreto para los plásticos será menos ambicioso: del 50% y del 55%, respectivamente.

En territorio español las cosas siguen más o menos como siempre. El viernes 18 de mayo de 2018 el Gobierno aprobó el Real Decreto 293/2018(6), que no prohíbe las bolsas de plástico: obliga a cobrarlas todas desde el 1 de julio de 2018, exige que las gruesas contengan al menos un 50% de plástico reciclado desde el 1 de enero de 2020 y solo prohíbe las ligeras y muy ligeras, salvo las compostables, a partir del 1 de enero de 2021. Ecologistas en Acción y Greenpeace no han tardado en criticar la medida, que consideran "insuficiente" y que llega "con más de un año de retraso".

Además, esta última organización considera que el decreto "no ha enfocado la normativa a combatir la cultura del usar y tirar"(7), ni se dirige a la "raíz del problema" que, a su juicio, son la producción y el consumo masivo de estos productos.

querían contrarrestar los argumentos sobre los que se están generando noticias preocupantes que confunden a los consumidores

En abril de 2018, la industria plástica se reivindicaba para tratar de impedir la prohibición del material. Organizaciones que representan al sector en España y en la Unión Europea, como Cicloplast y la Asociación Europea de Productores de Materias Primas Plásticas (PlasticsEurope), lanzaban la campaña #NoCulpesAlPlástico, con la que querían contrarrestar los argumentos sobre los que se están generando noticias preocupantes que confunden a los consumidores.

Aseguran que los plásticos se utilizan por sus "innumerables ventajas" y que están "muy" presentes "en todos los ámbitos" de la vida diaria por sus diversas aplicaciones, aunque admiten que es necesario gestionar "correctamente los residuos que generan" para "aprovechar al máximo" su valor en el marco de la economía circular y evitar su dispersión en el medio ambiente –objetivo que contrasta radicalmente con la realidad–.

 

Un supermercado sin envases y una revista sin precinto

 

Tal como apuntaba la peluquera al inicio de este artículo, parece que la mejor receta para solucionar el problema es prescindir del uso del plástico. Como mínimo, en la medida de lo posible.

abrió en Ámsterdam el 28 de febrero de 2018 un establecimiento que ofrece 680 artículos diferentes libres de plástico en su envasado

La cadena ecológica Ekoplaza abrió en Ámsterdam el 28 de febrero de 2018 un establecimiento que ofrece 680 artículos diferentes libres de plástico en su envasado(8): algunos se venden a granel y otros se entregan envueltos en papel o cartón, o se comercializan en envases de cristal o empaquetados con bioplásticos. Es el primer supermercado sin plástico del mundo.

La última iniciativa en este sentido la ha tomado la centenaria revista National Geographic, que ha eliminado el plástico que precintaba el Magazine que envía a sus cientos de miles de suscriptores y lo ha sustituido por papel reciclado. De esta manera adopta una iniciativa global contra el uso abusivo del material. La portada del mes de junio de 2018 la ocupa el artículo que lleva por título Informe Especial: Un mar de plástico, que aborda la contaminación creada por los residuos plásticos y cómo afectan a los seres vivos, incluidos los humanos.

un ejemplo de esas simples medidas que empresas, Gobiernos y los ciudadanos podemos adoptar para garantizar un mundo menos contaminado

SUSAN GOLDBERG, directora de National Geographic

Para la directora de National Geographic, Susan Goldberg, "se trata de un granito de arena, un ejemplo de esas simples medidas que empresas, Gobiernos y los ciudadanos podemos adoptar para garantizar un mundo menos contaminado. Granito a granito, la arena formará una montaña". Desde el Magazine se ha creado el hashtag #planetaoplastico para recibir y compartir ejemplos de prácticas sostenibles, propuestas y opiniones a través de las redes sociales.

En la peluquería de los alrededores de Barcelona, mientras tanto, la clienta ya tiene el peinado terminado. Y la bolsa en la que se llevará el champú, también.

Deberían prohibirlo, y punto. Lo decía una peluquera, no un informe.

Referencias

Añadir EcoAvant.com como fuente preferida de Google de forma gratuita.

Activar ahora