Un terremoto de magnitud 7,5 en la escala de Richter ha sacudido este martes el norte de Tonga, en pleno océano Pacífico, según ha informado el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS). El movimiento sísmico se ha producido en una zona remota del archipiélago y, por el momento, no se han registrado víctimas ni daños materiales significativos, ni tampoco se ha activado alerta de tsunami.
Ubicación aproximada del teremoto de magnitud 7,5 en la escala de Richter en Tonga / Mapa: EP
Un seísmo profundo en una región altamente sísmica
El epicentro del terremoto se ha localizado a más de 165 kilómetros de la ciudad de Neiafu y a unos 275 kilómetros de la capital, Nuku'alofa. Según los datos facilitados por el USGS, el hipocentro se situó a una profundidad aproximada de 230 kilómetros, lo que podría explicar la ausencia de impactos graves en superficie.
Este tipo de terremotos profundos suelen liberar gran cantidad de energía, pero reducen su capacidad destructiva al disiparse antes de alcanzar la corteza terrestre, lo que limita los daños en zonas habitadas. Aun así, el evento ha sido percibido en varias islas del norte del país, generando preocupación entre la población local.
Sin riesgo de tsunami, según los organismos internacionales
El Centro de Alerta de Tsunamis del Pacífico ha confirmado el registro del seísmo en sus sistemas, aunque ha descartado la emisión de cualquier alerta por riesgo de olas gigantes. Esta evaluación ha contribuido a tranquilizar a las autoridades y a los habitantes del archipiélago, que en ocasiones anteriores sí han sufrido las consecuencias de fenómenos similares.
Por el momento, las autoridades de Tonga no han informado de incidencias destacables, aunque continúan monitorizando la situación ante posibles réplicas. La ausencia de daños iniciales no descarta que puedan detectarse afectaciones menores en infraestructuras o comunicaciones en las próximas horas.
Tonga, un país insular formado por más de 170 islas, se encuentra en el denominado Cinturón de Fuego del Pacífico, una de las regiones con mayor actividad sísmica y volcánica del planeta. En esta zona se concentra aproximadamente el 90% de los terremotos del mundo, debido al constante movimiento de las placas tectónicas.
Este contexto geológico convierte a Tonga en un territorio especialmente vulnerable a terremotos, erupciones volcánicas y tsunamis. De hecho, el país ha experimentado en los últimos años varios episodios de gran intensidad, lo que ha reforzado los sistemas de vigilancia y respuesta ante emergencias naturales.
A pesar de la magnitud del terremoto registrado este martes, los expertos subrayan que la profundidad del seísmo ha sido un factor clave para evitar consecuencias graves, en contraste con otros eventos más superficiales que suelen provocar mayores daños.
Las autoridades locales y los organismos internacionales mantienen la vigilancia en la zona, mientras se recopila información adicional sobre el alcance del temblor. Por ahora, el balance es positivo dentro de la gravedad del fenómeno, al no haberse producido víctimas ni daños significativos.






Comentarios