Casi medio año después de que estallara el caso, la causa por presuntos abusos en la escuela infantil Waldorf Munay de Zaragoza suma ya ocho denuncias presentadas ante el juez y diez menores presuntamente afectados, según ha publicado eldiario.es. La Policía Judicial mantiene abiertas las diligencias y continúa practicando pruebas en el marco de una investigación que sigue en fase de instrucción.

De acuerdo con la información difundida por este medio, continúa investigado un extrabajador del centro que realizaba labores docentes y de cuidado. La defensa ha manifestado, según recoge eldiario.es, la “agonía” que aseguran estar sufriendo tanto el acusado como las personas que gestionaban la guardería, actualmente clausurada.

 

Posibles vídeos y declaraciones en cámara Gesell

 

Uno de los elementos que centra ahora la investigación es la posible existencia de vídeos relacionados con los hechos denunciados, tal y como ha publicado eldiario.es. Los investigadores estarían analizando material intervenido para comprobar si existen grabaciones vinculadas a los presuntos abusos.

Los menores han prestado declaración en la cámara Gesell del Instituto de Medicina Legal de Aragón (IMLA), un espacio diseñado para evitar la revictimización de niños y niñas en procedimientos judiciales. Este sistema permite que el testimonio se recoja en un entorno protegido, con intervención de profesionales especializados, y que pueda incorporarse al proceso sin necesidad de reiterar declaraciones.

Además, agentes de la Sección de Análisis de Conducta de la Policía Nacional se han entrevistado con las familias para profundizar en los relatos y contextualizar los hechos, según la información publicada. Estas diligencias buscan reforzar la base probatoria antes de que el juzgado determine los siguientes pasos procesales.

En paralelo, las familias afectadas se han organizado en la Plataforma Afectados Munay, desde donde reclaman avances en la instrucción, transparencia y acompañamiento institucional. En su página web, la plataforma recoge testimonios de progenitores que describen cambios de comportamiento en sus hijos tras su paso por el centro.

Algunos relatos aluden a episodios de ansiedad, miedo o rechazo a acudir a la escuela, así como alteraciones en rutinas cotidianas. Según explican las familias, estos indicios fueron los que motivaron inicialmente las denuncias ante la Policía Nacional.

 

Clausura del centro y antecedentes del caso

 

La escuela infantil Waldorf Munay, ubicada en el barrio del Arrabal de Zaragoza, se encuentra actualmente cerrada. Según publicó El Periódico de Aragón, en las instalaciones solo permanecía un cartel manuscrito con el mensaje “Próxima apertura”, sin más detalles, y fueron retirados los rótulos que identificaban a la guardería.

El mismo diario informó de que el pasado 5 de septiembre fue detenido un trabajador del centro por presuntos “tocamientos” a menores. Tras prestar declaración ante la autoridad judicial, quedó en libertad, aunque continúa investigado en la causa.

Desde el Tribunal Superior de Justicia de Aragón (TSJA), según recogió El Periódico de Aragón, se indicó en su momento que el investigado era una persona contratada para labores de mantenimiento. Sin embargo, algunas familias denunciantes sostuvieron que habría desempeñado también otras funciones dentro del centro, como apoyo en clases, colaboración en el comedor o acompañamiento de menores al baño, además de mantener —según afirmaban— una relación sentimental con la propietaria. Este último extremo fue descartado oficialmente por fuentes judiciales en las primeras fases del procedimiento, según el citado medio.

En un primer momento, las denuncias partieron de dos familias. No obstante, ya entonces se apuntaba a la posible existencia de más casos. Con el paso de los meses, el número de denuncias ha ascendido a ocho, según ha publicado eldiario.es, lo que eleva a diez el número de menores que figuran como presuntas víctimas en la causa.

Por su parte, la defensa del investigado insiste en la necesidad de respetar la presunción de inocencia mientras avanza la instrucción judicial. La causa sigue abierta y será el juzgado competente el que determine, a la vista de las pruebas recabadas, si existen indicios suficientes para avanzar hacia la apertura de juicio oral o si procede el archivo.

El caso ha generado una fuerte conmoción en Zaragoza y ha reabierto el debate sobre los protocolos de prevención y detección de posibles abusos en centros educativos infantiles, así como sobre los mecanismos de supervisión en escuelas privadas. Mientras la investigación continúa, las familias agrupadas en la Plataforma Afectados Munay mantienen su reclamación de justicia y acompañamiento institucional.