Tras el asentamiento de la teórica situación de alto el fuego en Irán, la atención se centra en el intercambio de ofertas de paz y amenazas de ataque por ambos bandos. A pesar de la disminución de la ofensiva, la tensión es máxima en el estrecho de Ormuz; aunque resulta peor la situación en Líbano, donde Israel ha vuelto a atacar Beirut a pesar de la tregua oficial imperante desde mediados de abril.

 

La guerra de Irán y el bloqueo de Ormuz

 

Mapa de los conflictos en Irán y Oriente Próximo a 11 de mayo de 2026 / Imagen: EA

La apertura o no del estrecho de Ormuz es uno de los principales puntos de disputa del conflicto, con un bloqueo contrapuesto por ambas partes: el de Irán en sus aguas territoriales, y el de Estados Unidos desde el exterior. La Armada estadounidense llegó a proponer brindar su protección a los barcos que quisieran surcar el paso, pero esta propuesta quedó en poco y muy pronto desistió de mantener dicha decisión.

Las mayores tensiones se mantienen en torno a dicho paso de Ormuz. En los últimos días Estados Unidos ha afirmado que varios cargueros de bandera estadounidense han logrado pasar, a la vez que confirmó el hundimiento de varios barcos iraníes, entre ellos algunos petroleros y otros que fueron identificados como naves comerciales por el régimen asiático. A pesar de estas hostilidades mutuas, por el momento Estados Unidos no valora reanudar grandes operaciones de ataque contra Irán, decisión oficializada por Marco Rubio al dar por acabada la ofensiva en Irán.

Emiratos Árabes ha sido uno de los países más afectados en los últimos días. El país decidió retirarse de la OPEP, una salida del cártel petrolero que podría deberse a las graves desavenencias que mantienen con Arabia Saudí en la gestión del conflicto de Irán. También será el país del golfo quien sufra varios ataques por parte de Irán, uno de ellos dirigido hacia el puerto emiratí de Fujairah que servía para evitar el paso por Ormuz, aunque el régimen iraní haya negado dicho extremo.

 

La conversaciones de paz para Irán

 

En el ámbito político se ha prolongado la situación de tregua en medio de múltiples propuestas, acusaciones cruzadas y desconfianza mutua. Se suceden declaraciones contradictorias, que en un momento pueden ser amenazas de guerra para, de manera casi inmediata, convertirse en proposiciones de una paz inminente. Vinculado a esta tremenda inestabilidad se mueve el precio del petróleo, en un continuo tobogán de subidas y bajadas que tienen una transmisión inmediata a la economía mundial, en una delicada situación si el conflicto no recibe una pronta resolución real.

La última propuesta real constaría de 14 puntos propuestos por Estados Unidos, entre los que encontrarían como puntos centrales la apertura del estrecho de Ormuz, el levantamiento de las sanciones económicas sobre el régimen de Irán y el debate sobre el desarrollo de un programa nuclear. De nuevo Pakistán busca ejercer como principal intermediario entre ambos bandos, tras el fracaso de la anterior ronda de negociaciones, donde ni siquiera llegaron a reunirse.

Pero tras las primeras ofertas cruzadas, la tensión ha vuelto entre ambas partes, que se acusan mutuamente de propuestas inaceptables, por lo que la situación de tensión e incertidumbre se incrementa tras las amenazas iraníes de atacar instalaciones de Estados Unidos en Oriente Medio si se ataca a su marina mercante.

 

La situación en el contexto regional: Líbano y Gaza

 

Pese a la tregua oficial en Líbano, los enfrentamientos entre Hezbolá e Israel se han prolongado en la mitad sur del país. En medio de nuevas alertas de evacuación y huida de la población civil, Israel ha lanzado varias ofensivas de gran intensidad contra Hezbolá en los suburbios del sur de Beirut; los primeros ataques contra la capital desde el alto el fuego y en los que ha muerto el jefe de la fuerza de élite de la milicia. Estos movimientos han hecho que el presidente libanés levante la voz para que se produzcan un cese real de las hostilidades antes de reunirse con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, con el que Hezbolá se niega a cualquier tipo de negociación.

Así, a pesar de ese alto el fuego oficial, según ACNUR al menos 380 personas han muerto desde que entrara en vigor la tregua el 17 de abril. Las cifras crecen de manera significativa si las contamos desde el comienzo de la guerra, donde unas 2.700 personas han muerto, más de 8.300 han sido heridas y en torno a un millón de libaneses han comenzado un éxodo lejos de sus hogares que empieza a parecerse a la situación de Gaza.

En la Franja continúa el lento goteo de víctimas mortales y ataques puntuales en Gaza, donde ya se superan los 835 muertos desde el acuerdo de alto en fuego en vigor desde octubre de 2025. En los últimos días se sucedieron varios ataques israelíes, ya fueran contra una sede policial de Hamás en la capital gazatí o contra un alto mando del Ministerio de Interior en Al Mawasi

Además, una nueva polémica exterior ha vuelto a golpear la situación de la Franja con el arresto por parte de Israel de dos activistas de la Flotilla Global Sumud, entre ellos el palestino-español Saif Abukeshek, detenido en aguas internacionales y acusado de delitos de terrorismo.

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