El consejero de Economía y Hacienda y portavoz de la Junta, Carlos Fernández Carriedo, ha subrayado este jueves que "ahora es el tiempo de escuchar a los ciudadanos" en relación con el expediente abierto para declarar el Toro Jubilo de Medinaceli (Soria) como Bien de Interés Cultural (BIC) de carácter inmaterial, un procedimiento que se encuentra en periodo de información pública durante un mes.

Un procedimiento que se encuentra en periodo de información pública durante un mes

Fernández Carriedo ha explicado, tras el Consejo de Gobierno, que la tramitación del expediente "se encuentra encima de la mesa, es conocido por toda la sociedad y está disponible para los ciudadanos", de modo que en esta fase "el protagonismo corresponde a los ciudadanos y ciudadanas y nosotros como Administración pública lo que hacemos es escuchar y tener en cuenta esas opiniones para la continuidad del procedimiento".

El consejero ha precisado que, de acuerdo con la ley, el proceso de alegaciones e información pública tiene una duración de un mes, plazo tras el cual la Junta podrá informar del número de alegaciones recibidas, su sentido y los trámites posteriores que deban seguirse.

 

La declaración del Toro Jubilo como BIC de carácter inmaterial

 

El Boletín Oficial de Castilla y León (Bocyl) publica este jueves, 5 de febrero, el anuncio de la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte mediante el cual se abre el periodo de información pública del expediente para la declaración del Toro Jubilo como BIC de carácter inmaterial. El plazo comenzará a contar a partir de mañana, viernes 6 de febrero, para que cualquier persona pueda presentar las alegaciones que estime oportunas.

La Consejería defiende que el Toro Jubilo constituye "una representación de alto valor patrimonial", al ser el único toro de fuego existente en Castilla y León, y apela a proteger unos valores "que forman parte de la esencia del patrimonio cultural inmaterial"

En el texto del expediente, la Consejería defiende que el Toro Jubilo constituye "una representación de alto valor patrimonial", al ser el único toro de fuego existente en Castilla y León, y apela a proteger unos valores "que forman parte de la esencia del patrimonio cultural inmaterial" para garantizar su pervivencia y el papel activo de la sociedad que lo impulsa como "referente identitario".