Un estudio alerta de que los Estados han cedido a Palantir la definición del riesgo
Defensa, el FBI, el fisco y las deportaciones en EE UU, la sanidad británica y la policía de tres estados alemanes. El Parlamento británico debatió en abril romper un contrato de 330 millones de libras y el Gobierno se comprometió a buscar alternativas



