Los regalos, pagos y actividades promocionales de las compañías farmacéuticas están relacionados con un mayor número de recetas médicas y con la elección de tratamientos que no siempre son los más adecuados para los pacientes. Así lo revela una revisión de 93 estudios publicada el 9 de octubre de 2026 por Cochrane (1), que analiza cómo las relaciones comerciales entre la industria y los profesionales sanitarios influyen en la prescripción de medicamentos en Estados Unidos, Reino Unido y otros países europeos.

 

Cómo influye la industria farmacéutica

 

La relación entre los médicos y las compañías farmacéuticas va más allá de la información sobre nuevos tratamientos. Las empresas utilizan distintas estrategias para promocionar sus productos, desde visitas de representantes comerciales y anuncios en revistas médicas hasta cursos patrocinados, invitaciones a congresos y remuneraciones por participar en comités asesores.

Estas actividades pueden facilitar que los profesionales conozcan nuevos medicamentos, pero también plantean un posible conflicto de intereses. Mientras que el objetivo de la atención sanitaria es elegir el tratamiento más apropiado para cada paciente, las compañías buscan aumentar las ventas de sus productos. Ambos intereses no siempre coinciden.

Los trabajos examinaron cómo diferentes formas de promoción afectaban a las decisiones de los profesionales que recetan medicamentos

Para estudiar esta relación, los investigadores revisaron 93 estudios científicos, de los cuales 82 se realizaron en Estados Unidos y los 11 restantes en Reino Unido y otros países europeos. Los trabajos examinaron cómo diferentes formas de promoción afectaban a las decisiones de los profesionales que recetan medicamentos.

El análisis se centró en cuatro aspectos: si los tratamientos prescritos eran adecuados, cuántas recetas se emitían, cuánto costaban los medicamentos y si los médicos solicitaban incorporar productos de determinadas compañías a los listados de fármacos disponibles en los hospitales.

Los resultados mostraron una relación especialmente clara entre los regalos y pagos de las farmacéuticas y las decisiones de prescripción. Los médicos que recibían estos incentivos tendían a recetar más medicamentos y a elegir tratamientos menos apropiados que aquellos que no mantenían ese tipo de relaciones económicas.

Cuanto más frecuentes eran los contactos con la industria, mayor era la cantidad de recetas y menor la adecuación de los tratamientos

Además, los investigadores/as observaron que cuanto más frecuentes eran los contactos con la industria, mayor era la cantidad de recetas y menor la adecuación de los tratamientos. Esta tendencia apareció de forma consistente en los estudios analizados.

 

Más recetas y mayores costes

 

La revisión encontró que los pagos y regalos se asociaban con un aumento de las prescripciones inadecuadas. 

Esta conclusión se apoyó en diez estudios que reunían información de aproximadamente 2,9 millones de médicos

La revisión encontró que los pagos y regalos se asociaban con un aumento de las prescripciones inadecuadas. Esta conclusión se apoyó en diez estudios que reunían información de aproximadamente 2,9 millones de médicos.

Otros 39 estudios, con datos de unos 3,8 millones de profesionales, mostraron una relación entre estos incentivos y un mayor número de recetas. Asimismo, 25 investigaciones apuntaron a un probable incremento del coste de los medicamentos prescritos.

La influencia comercial no se limitó a los incentivos económicos. Las actividades publicitarias y formativas organizadas por las farmacéuticas, especialmente las visitas de representantes comerciales, también se relacionaron con cambios en las decisiones médicas.

Según los resultados, estas actividades probablemente aumentan la cantidad de medicamentos recetados y podrían favorecer tanto las prescripciones menos adecuadas como el encarecimiento de los tratamientos. Sin embargo, la certeza de las pruebas científicas varía según el efecto estudiado.

Los investigadores/as también examinaron las muestras gratuitas de medicamentos que las empresas entregan a los profesionales sanitarios. En este caso, los resultados no permitieron determinar con suficiente seguridad si esta práctica modifica la cantidad, el coste o la adecuación de las recetas.

Otro aspecto analizado fue la posibilidad de que los médicos recomendaran incorporar medicamentos de determinadas compañías a los listados de tratamientos utilizados en los hospitales. Algunos resultados apuntaron a una posible influencia de la promoción comercial, aunque las pruebas disponibles fueron demasiado inciertas para establecer conclusiones firmes.

Los autores/autoras subrayan una limitación importante: encontrar una relación entre dos factores no demuestra necesariamente que uno provoque el otro. Debido a los métodos utilizados en buena parte de los estudios, no es posible afirmar que los regalos o las actividades promocionales fueran la causa directa de los cambios observados.

La revisión considera sólida la evidencia de que los profesionales que recibían pagos y regalos presentaban mayores niveles de prescripción inadecuada y emitían más recetas

Aun así, la revisión considera sólida la evidencia de que los profesionales que recibían pagos y regalos presentaban mayores niveles de prescripción inadecuada y emitían más recetas. La investigación tampoco permitió determinar directamente qué consecuencias tenían estas prácticas sobre la salud de los pacientes.

 

Limitar los conflictos de intereses

 

La revisión también analizó si establecer normas para controlar las relaciones entre médicos/as y empresas farmacéuticas podía mejorar las decisiones sobre los tratamientos. Los resultados apuntaron a que las políticas de prevención de conflictos de intereses pueden contribuir a una prescripción más adecuada.

Restringir o regular determinadas interacciones comerciales entre los profesionales sanitarios y las compañías, con el objetivo de reducir la influencia de los intereses económicos en las decisiones clínicas

Estas medidas consisten en restringir o regular determinadas interacciones comerciales entre los profesionales sanitarios y las compañías, con el objetivo de reducir la influencia de los intereses económicos en las decisiones clínicas.

Los investigadores/as encontraron que estas políticas probablemente mejoran la elección de los medicamentos y podrían reducir el número de recetas emitidas. No obstante, sus efectos sobre los costes siguen siendo inciertos y requieren más investigación.

Barbara Mintzes, coautora de la revisión e investigadora de la Universidad de Sídney, destacó que los resultados sobre estas restricciones son alentadores, ya que muestran que establecer normas estrictas puede ayudar a mejorar la adecuación de los tratamientos.

Los autores/as consideran que el problema no debe abordarse únicamente como una cuestión de comportamiento individual de determinados profesionales. Sus conclusiones apuntan a la importancia de mejorar las normas que regulan las relaciones entre la industria farmacéutica y el sistema sanitario.

La revisión, que reunió investigaciones disponibles hasta enero de 2025, también señala la necesidad de estudiar mejor las consecuencias de las prescripciones inadecuadas sobre la salud y de aclarar el efecto de prácticas sobre las que todavía existen pocas pruebas

Sin embargo, advierten de que existen limitaciones para trasladar estos resultados a cualquier país. Todos los estudios incluidos procedían de Estados Unidos, Reino Unido y Europa, por lo que no se conoce con la misma certeza cómo influyen estas estrategias comerciales en otras regiones del mundo.

La revisión, que reunió investigaciones disponibles hasta enero de 2025, también señala la necesidad de estudiar mejor las consecuencias de las prescripciones inadecuadas sobre la salud y de aclarar el efecto de prácticas sobre las que todavía existen pocas pruebas.

En conjunto, el trabajo concluye que reducir la influencia comercial sobre las decisiones médicas podría favorecer una elección más apropiada de los tratamientos y contribuir a mejorar la calidad de la atención sanitaria, además de ayudar a controlar el gasto en medicamentos.

La investigación, publicada en la Cochrane Database of Systematic Reviews, no recibió financiación específica para su realización.

Referencias

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