Una nueva investigación alerta de la posible extinción local de una de las mariposas más abundantes y comunes de Europa, y también de la Península Ibérica, Coenonympha pamphilus, (en castellano, pánfila o níspola).

El estudio, en el que ha participado el Grupo de Biodiversidad, Ecología y Evolución de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), revela que no se posee ningún registro de la mariposa, al menos, en los últimos 10 años en las provincias de Almería, Murcia, Alicante y otras zonas de la costa mediterránea. Esto parece indicar que ha habido o está ocurriendo una extinción local de esta especie en la zona.

Este estudio ha sido publicado en la revista científica Ecological Entomology bajo el título Aridity could have driven the local extinction of a common and multivoltine butterfly (1) de Diego Gil Tapetado et al. (2022).

 

Aumento de la aridez

 

Según ha informado la UCM, tras hacer modelos de distribución potencial y relacionarlo con diferentes variables ambientales, se ha constatado que existe una relación negativa entre la aridez y la idoneidad del territorio de la mariposa. "El aumento de la aridez en la zona, propiciado por el cambio climático, es el desencadenante de la extinción local de esta especie", sostiene.

Distribución en la Península Ibérica de la mariposa Coenonympha pamphilus

 

Sin embargo, ha destacado que el este y sureste ibérico "no es un erial carente de vida". Como ejemplo, ha indicado que otra especie de su género, Coenonympha dorus, una especie muy parecida que también se alimenta de gramíneas pero que es univoltina (una generación al año), está presente y es abundante en este territorio, presentando estas dos mariposas una distribución casi complementaria.

De este modo, la principal hipótesis de este trabajo científico es que "la especie ha caído en una trampa evolutiva". Como la especie posee varias generaciones al año (bivoltina o polivoltina) de forma obligada, las últimas generaciones anuales no pueden encontrar plantas nutricias frescas para poder alimentarse por la seca y el agostamiento de la vegetación en estas zonas durante los meses de verano.

Esto imposibilitaría el desarrollo de los ciclos vitales de la mariposa en la zona del este y sureste de la Península Ibérica y produciría la recesión de su distribución hacia zonas menos áridas como el interior, según han explicado.

Así, los autores del estudio creen que, con toda esta información obtenida, esta especie debería de estar contemplada como una especie vulnerable en el territorio español por la desaparición de parte de sus poblaciones, además de servir de bioindicador para observar cómo está aumentando la aridez en nuestro país.

Referencias