El 1 de junio se celebra el Día Mundial de los Arrecifes, una fecha destinada a crear conciencia sobre la importancia y los desafíos que enfrentan estos ecosistemas marinos. Los arrecifes de coral, en particular, se encuentran en grave peligro debido a una serie de factores como el calentamiento de los océanos, la pesca excesiva y la contaminación.

Sumario

 

Esta celebración tiene como objetivo difundir la importancia de proteger y preservar los arrecifes, así como fomentar el compromiso de organizaciones y empresas en su conservación. Se busca destacar el valor de estos ecosistemas y generar acciones concretas para garantizar su supervivencia.

 

Origen del Día Mundial de los Arrecifes

 

Tal como destaca la Iniciativa Internacional de los Arrecifes de Coral (ICRI, por sus siglas en inglés) el origen del Día Mundial de los Arrecifes se encuentra en el año 1997, cuando se declaró el primer Año Internacional del Arrecife (IYOR, por sus siglas en inglés). Esta iniciativa surgió como respuesta a las crecientes amenazas que enfrentaban los arrecifes de coral y los ecosistemas asociados, como los manglares y los pastos marinos, en todo el mundo.

El IYOR fue una campaña global que buscaba aumentar la conciencia y comprensión sobre el valor y las amenazas que enfrentan los arrecifes de coral, así como apoyar los esfuerzos de conservación, investigación y gestión. Participaron más de 225 organizaciones de 50 países y territorios, y se generaron más de 700 artículos en periódicos y revistas, además de realizarse numerosas encuestas científicas.

Diez años después, en reconocimiento a la necesidad continua de aumentar la conciencia y comprensión sobre los arrecifes de coral, así como conservar y gestionar estos valiosos ecosistemas, la Iniciativa Internacional de Arrecifes de Coral designó el año 2008 como el segundo Año Internacional de los Arrecifes de Coral (IYOR 2008). Esta campaña contó con la participación de gobiernos y organizaciones no gubernamentales de todo el mundo, quienes organizaron eventos e iniciativas durante todo el año para promover la acción de conservación y fortalecer las colaboraciones a largo plazo.

Desde el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEP, por sus siglas en ingles) se subraya la importancia de la Iniciativa Internacional de Arrecifes de Coral (ICRI), ya que es una asociación global que trabaja para preservar los arrecifes de coral y ecosistemas relacionados. Fue establecida en 1994 durante una conferencia de las Naciones Unidas en Barbados. ICRI une a países, ONG, organizaciones internacionales, bancos de desarrollo y empresas privadas con el objetivo de promover la conservación y la gestión sostenible de los arrecifes de coral a nivel mundial.

 

El coral, una estructura fascinante

 

Una de las muchas variedades de coral que se encuentran en los arrecifes / Foto: FP

Los arrecifes de coral son formaciones compuestas por organismos marinos invertebrados, y se encuentran principalmente en aguas tropicales cálidas y poco profundas debido a su dependencia de la energía solar. Estas estructuras submarinas albergan una amplia diversidad de flora y fauna marina, incluyendo peces, langostas, cangrejos, pulpos, estrellas de mar y otros animales invertebrados.

El coral en sí mismo es una estructura fascinante, con colores, formas y tamaños diversos. Está compuesto por millones de pequeños animales marinos llamados pólipos, que convierten el calcio del agua de mar en piedra caliza, creando así la estructura coralina. Los corales se agrupan en colonias, y las colonias más grandes forman arrecifes.

 

Los arrecifes, vitales para los ecosistemas marinos

 

Fondo marino con arrecifes de coral, Indonesia / Foto: UP

Existen diferentes tipos de arrecifes, entre ellos los arrecifes costeros, que se encuentran cerca de la línea costera y son los más jóvenes; los arrecifes de barrera, que forman una pared separando las aguas profundas cerca de la costa y el mar abierto; y los atolones, que son arrecifes en forma de anillo que se encuentran en aguas cálidas de los océanos Pacífico e Índico, el Mar Caribe y la costa este de América del Sur.

Los arrecifes desempeñan una función fundamental en el ecosistema marino. No solo brindan un paisaje visualmente impresionante, sino que también tienen funciones ambientales vitales. Contribuyen a contrarrestar el efecto invernadero al eliminar y reciclar el dióxido de carbono.

Además, sirven como hábitat para aproximadamente una cuarta parte de todas las especies marinas del mundo. Asimismo, protegen las islas y los continentes de las olas y las tormentas, ayudando a la supervivencia de otras especies en aguas poco profundas cerca de la costa.

 

La actividad humana amanaza los arrecifes de coral

 

Desafortunadamente, los arrecifes enfrentan numerosas amenazas debido a la actividad humana. La extracción indiscriminada de coral para su comercialización, la contaminación industrial y de desechos plásticos, la construcción de infraestructuras cerca de los arrecifes, la canalización de aguas residuales y el turismo no regulado en áreas coralinas son solo algunos de los factores que afectan su salud y supervivencia.

Además, el calentamiento global está causando el blanqueamiento de los corales, reduciendo su capacidad reproductiva y su esperanza de vida.