El planeta se encamina hacia un nuevo periodo de temperaturas excepcionalmente elevadas, con una probabilidad del 86% de que se bata un nuevo récord anual de calor antes de 2030 y del 91% de que se supere temporalmente el umbral de 1,5 °C respecto a los niveles preindustriales, según un informe publicado este jueves por la Organización Meteorológica Mundial (OMM) (1) y elaborado por el Met Office del Reino Unido.

Sumario

 

El estudio advierte de que las temperaturas globales seguirán cerca de máximos históricos durante el próximo lustro como consecuencia del avance del cambio climático.

La OMM prevé nuevos récords de temperatura global y un calentamiento acelerado del Ártico hasta 2030 / Ilustración: EA

 

Un lustro de calor extremo

 

Los datos proceden del informe Actualización Climática Mundial Anual a Decenal 2026-2035 (2), la evaluación anual de la OMM sobre la evolución prevista del clima durante la próxima década, elaborada con las contribuciones de 13 centros internacionales de predicción climática, entre ellos el Barcelona Supercomputing Center, el Centro Canadiense para la Modelización y el Análisis Climático, el servicio meteorológico alemán Deutscher Wetterdienst y el Met Office.

Las previsiones recogidas en la actualización climática anual a decenal indican que las temperaturas medias globales se situarán entre 1,3 °C y 1,9 °C por encima de los niveles preindustriales durante el periodo comprendido entre 2026 y 2030

Las previsiones recogidas en la actualización climática anual a decenal indican que las temperaturas medias globales se situarán entre 1,3 °C y 1,9 °C por encima de los niveles preindustriales durante el periodo comprendido entre 2026 y 2030. La OMM señala que las temperaturas medias anuales cerca de la superficie continuarán previsiblemente en niveles récord o próximos a ellos durante esos cinco años.

Además, el informe considera muy probable, con un 91% de probabilidad, que la temperatura media mundial supere temporalmente los 1,5 °C respecto a la referencia de 1850-1900 en al menos uno de esos años. Este umbral ya fue rebasado de forma temporal en 2024, cuando la temperatura global alcanzó aproximadamente 1,55 °C por encima de los niveles preindustriales.

La cifra de 1,5 °C constituye una referencia fundamental del Acuerdo de París, ya que los científicos consideran que una superación prolongada de este límite incrementaría significativamente los riesgos asociados a los fenómenos meteorológicos extremos, la degradación de ecosistemas, la inseguridad alimentaria y los desplazamientos de población.

La OMM recuerda, no obstante, que estos rebasamientos temporales no significan que los objetivos climáticos internacionales hayan quedado fuera de alcance. El Acuerdo de París se refiere a un calentamiento sostenido durante un periodo prolongado, habitualmente evaluado durante 20 años, y no a registros aislados de uno o varios años.

El informe también estima una probabilidad del 75% de que la temperatura media del conjunto del periodo 2026-2030 supere igualmente los 1,5 °C respecto a la era preindustrial. Por el contrario, considera excepcionalmente improbable –menos del 1%– que algún año individual alcance los 2 °C de calentamiento global durante el próximo lustro.

Según explicó Leon Hermanson, autor principal del informe, las previsiones apuntan a la posible aparición de un episodio de El Niño a finales de 2026, un fenómeno que incrementaría las probabilidades de que 2027 se convierta en un nuevo año récord de temperatura global.

 

El Ártico se calienta más rápido

 

Imagen de archivo de un iceberg en el Ártico. Icebegs masivos del Ártico alteraron la Antártida / Foto: EP

Uno de los mensajes más contundentes del informe se refiere al Ártico, que continuará calentándose a una velocidad muy superior a la media del planeta.

La OMM prevé que las temperaturas del Ártico durante los próximos cinco inviernos boreales (noviembre-marzo) se sitúen, de media, 2,8 °C por encima de los valores registrados entre 1991 y 2020

La OMM prevé que las temperaturas del Ártico durante los próximos cinco inviernos boreales (noviembre-marzo) se sitúen, de media, 2,8 °C por encima de los valores registrados entre 1991 y 2020.

Esa anomalía térmica supera en más de tres veces y media el calentamiento medio previsto para el conjunto del planeta durante el mismo periodo. La previsión refuerza la preocupación científica por una región especialmente sensible al aumento de la temperatura global y clave para el equilibrio climático.

Los investigadores prevén además una nueva disminución de la extensión del hielo marino ártico, especialmente en el mar de Barents, el mar de Bering y el mar de Ojotsk. El informe señala reducciones previstas en la concentración de hielo marino en esas zonas durante el periodo 2026-2035.

La reducción del hielo favorece una mayor absorción de energía solar por parte del océano, lo que acelera aún más el calentamiento regional. Además, altera los ecosistemas polares y afecta a patrones atmosféricos y oceánicos que pueden influir en el clima global.

El informe subraya que la pérdida continuada de hielo marino constituye una de las señales más visibles de la transformación que experimenta el Ártico. La región aparece de nuevo como uno de los puntos del planeta donde el calentamiento avanza con mayor intensidad.

 

Cambios en las lluvias

 

La OMM prevé más años récord de calor hasta 2030 / Foto: FP

La actualización climática de la OMM también identifica modificaciones cada vez más visibles en los patrones de precipitación, coherentes con un planeta más cálido. Las previsiones para mayo-septiembre de 2026-2030 apuntan a anomalías húmedas en varias regiones del hemisferio norte y a condiciones más secas en otras zonas.

El informe prevé condiciones más húmedas de lo habitual en el Sahel, el norte de Europa, Alaska y Siberia durante los próximos años. En sentido contrario, se esperan condiciones más secas en la Amazonia

El informe prevé condiciones más húmedas de lo habitual en el Sahel, el norte de Europa, Alaska y Siberia durante los próximos años. En sentido contrario, se esperan condiciones más secas en la Amazonia, una de las regiones señaladas por la OMM dentro de los patrones de precipitación previstos.

Durante los próximos inviernos boreales, la OMM también prevé precipitaciones superiores a la media en las latitudes altas del hemisferio norte. El patrón general apunta a un aumento de las precipitaciones en los trópicos y las latitudes altas, y a una reducción en regiones subtropicales, especialmente en el hemisferio sur.

El organismo advierte de que estas previsiones deben ser interpretadas con cautela según la región y la estación, ya que la capacidad predictiva de los modelos climáticos puede variar. Aun así, la OMM destaca que la información resulta útil para anticipar riesgos en un contexto de calentamiento global creciente.

Según el informe, estas previsiones están destinadas a proporcionar orientación a centros climáticos regionales, foros regionales de perspectivas climáticas y servicios meteorológicos e hidrológicos nacionales, con el objetivo de mejorar la planificación y la adaptación frente a riesgos climáticos que ya forman parte del horizonte inmediato.

La actualización ha sido elaborada por el Met Office en su papel de Centro Principal de la OMM para la Predicción Climática Anual y Decenal. El trabajo reúne las predicciones de centros internacionales y ofrece una síntesis de la evolución probable de las temperaturas, el hielo marino y las precipitaciones en los próximos años.

Referencias

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