Los incendios forestales han arrasado un total de 37.949 hectáreas en España entre el 1 de enero y el 10 de junio, según el Sistema de Información de Incendios Forestales de la Comisión Europea –EFFIS– del programa Copernicus, en un inicio de año que sitúa al país como uno de los territorios europeos más afectados por el fuego por la superficie quemada y por el número de incendios registrados.
España concentra más fuego
España ha concentrado hasta esa fecha el 36,9% de toda la superficie quemada en Europa, donde han ardido 102.829 hectáreas en el conjunto del continente. El dato sitúa al país como el principal foco del balance europeo por superficie afectada en lo que va de año.
En total, el territorio español ha registrado 254 incendios forestales desde el inicio de 2026. Solo Francia supera esa cifra en número de fuegos, con 256 incendios contabilizados en el mismo periodo, según los datos recopilados por EFFIS.
La comparación con el año anterior muestra un arranque de temporada más grave en términos de superficie quemada. En 2025, por estas mismas fechas, se habían quemado 13.840 hectáreas en España, una cifra 2,7 veces inferior a la registrada ahora.
El balance refleja así que el fuego ha avanzado en 2026 con mayor intensidad en los primeros meses del año que en el mismo periodo de 2025. La diferencia resulta especialmente relevante porque el año pasado acabó cerrando con las peores cifras de incendios forestales en tres décadas.
Peor arranque que 2025
Aunque a estas alturas del año los datos de incendios de 2025 fueron menos graves que los de 2026, el ejercicio anterior terminó con un balance excepcionalmente elevado. Entre el 1 de enero y el 31 de diciembre ardieron en España 354.793,50 hectáreas, según EFFIS.
Ese dato convirtió a 2025 en el peor año en materia de incendios forestales en tres décadas. Para encontrar un ejercicio con más hectáreas quemadas en España hay que remontarse a 1994, cuando ardieron 437.602,50 hectáreas.
La evolución de 2025 muestra que el grueso del impacto se produjo en la segunda mitad del verano. Según los datos de EFFIS, la mayor subida se registró en agosto, cuando la superficie afectada creció con rapidez en apenas unas semanas.
En concreto, las hectáreas quemadas en territorio español pasaron de 227.845 hectáreas el 29 de julio a cifras situadas entre 367.520 y 380.877 hectáreas el 2 de septiembre, de acuerdo con la serie recogida por el sistema europeo.
Ese incremento ilustra el peso que pueden tener los grandes episodios estivales en el balance anual de incendios. Aunque los datos acumulados hasta junio permiten medir la evolución inicial del año, el resultado final puede variar de forma notable durante los meses de mayor riesgo.
Agosto marcó el salto
El antecedente de 2025 resulta significativo porque, pese a que el inicio del año fue menos severo que el actual, el balance acabó disparándose durante el verano. La subida registrada en agosto concentró una parte sustancial del daño acumulado.
En 2026, el dato de 37.949 hectáreas quemadas hasta el 10 de junio anticipa ya un balance superior al que España presentaba el año anterior por estas fechas. La cifra no permite por sí sola anticipar el resultado anual, pero sí muestra una evolución inicial más intensa.
El contraste con el conjunto europeo también refuerza la posición de España como uno de los territorios más afectados por los incendios en lo que va de año. De las 102.829 hectáreas quemadas en Europa, más de un tercio corresponden al territorio español.
La cifra de 254 incendios en España confirma además una elevada actividad durante los primeros meses del año. Francia, con 256 fuegos, es el único país europeo que supera a España en número de incendios registrados, aunque el teletipo sitúa el foco principal en la superficie quemada.
El sistema EFFIS, integrado en el programa Copernicus de la Comisión Europea, recopila información sobre incendios forestales en el continente y permite comparar la evolución por países. Sus datos muestran que España acumula una parte muy relevante del impacto europeo en 2026.
2025, un año especialmente dañino para los montes españoles
El balance llega después de un año especialmente dañino para los montes españoles. En 2025, las 354.793,50 hectáreas calcinadas situaron el ejercicio como el peor desde 1994, cuando se quemaron 437.602,50 hectáreas.
La evolución de este año vuelve a situar la atención en el arranque de la campaña de incendios y en la posible evolución durante el verano. Con los datos disponibles hasta el 10 de junio, España ya supera ampliamente la superficie quemada en el mismo momento del año anterior.
El dato más relevante es la distancia respecto a 2025 a estas alturas: las 37.949 hectáreas de 2026 frente a las 13.840 hectáreas del año pasado. Esa diferencia equivale a una superficie 2,7 veces mayor y sitúa el inicio del año en un nivel de impacto más alto.
A escala europea, el peso de España en el balance total también es notable. El país concentra el 36,9% de todas las hectáreas quemadas en el continente, una proporción que refleja la importancia del territorio español dentro del balance de incendios forestales registrado por EFFIS.
El balance provisional deja, por tanto, una doble lectura: España registra un inicio de año más grave que el de 2025 en superficie quemada, y al mismo tiempo llega a este punto tras un ejercicio anterior que acabó siendo el peor en 30 años. La evolución de los próximos meses será determinante para conocer el alcance final del año.
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