Los termómetros europeos han cerrado junio de 2026 con un hito que confirma la aceleración del calentamiento: Europa occidental ha vivido el junio más cálido jamás registrado, con una temperatura media de 20,74 °C, 3,05 °C por encima del promedio del periodo 1991-2020. El registro, impulsado por una intensa ola de calor durante la segunda quincena del mes, supera la marca anterior, establecida apenas un año antes, en junio de 2025.

Sumario

 

Los datos proceden del último Boletín Climático mensual del Servicio de Cambio Climático de Copernicus (C3S), implementado por el Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Plazo Medio (ECMWF) y publicado el 9 de julio de 2026 (1). Según el informe, el planeta ha vivido su segundo junio más cálido de la serie histórica: la temperatura media global del aire en superficie ha alcanzado los 16,54 °C, 0,56 °C por encima de la media de 1991-2020 y 1,39 °C sobre los niveles preindustriales (1850-1900), solo por detrás de junio de 2024.

Anomalía de la temperatura media del aire en superficie del 18 al 30 de junio de 2026. Periodo de referencia 1991-2020/ Mapa: Copernicus Anomalía de la temperatura media del aire en superficie del 18 al 30 de junio de 2026. Periodo de referencia 1991-2020 / Mapa: Copernicus

 

El junio más cálido jamás medido

 

La ola de calor que ha golpeado gran parte de Europa occidental y central durante la segunda mitad de junio ha batido numerosos récords mensuales –y algunos absolutos– de temperatura máxima diaria en varios países, entre ellos Alemania, Chequia, Polonia, Hungría y el Reino Unido(2). Según los informes nacionales, Inglaterra y Francia han vivido su junio más cálido desde que existen registros, mientras que el conjunto del Reino Unido, Alemania y los Países Bajos han anotado el segundo más cálido.

Junio de 2026 ha puesto de manifiesto lo profundamente que está cambiando el clima

SAMANTHA BURGESS, responsable estratégica de Clima del ECMWF

“Junio de 2026 ha puesto de manifiesto lo profundamente que está cambiando el clima”, ha declarado Samantha Burgess, responsable estratégica de Clima del ECMWF. “Europa occidental ha registrado su junio más cálido y el calor récord ha continuado en el océano global. Juntos, estos récords reflejan un sistema climático que sigue acumulando calor”, ha añadido. El resultado, según Burgess, son olas de calor cada vez más intensas, un océano persistentemente cálido y riesgos crecientes para las personas, los ecosistemas y las infraestructuras.

Las mayores anomalías térmicas del mes se han concentrado en el oeste del continente, con valores mensuales de entre 3 y 5 °C por encima de la media en Francia, Alemania, España, Italia y el Benelux. En el pico del episodio, entre el 18 y el 30 de junio, las anomalías han llegado a alcanzar los +9 °C en zonas de Francia y Alemania (3).

El episodio no ha sido un hecho aislado: ha llegado pocas semanas después de una ola de calor especialmente intensa en mayo, y otra más ha comenzado a formarse a principios de julio. El boletín subraya que el calor de junio ha contribuido a graves impactos sanitarios, incluidas muertes relacionadas con las altas temperaturas, y que la sucesión de episodios ilustra el desafío creciente de unos extremos térmicos cada vez más frecuentes e intensos. En el conjunto de la Europa continental, la temperatura media sobre tierra ha sido de 19,14 °C, la segunda más alta para un mes de junio, solo por detrás de 2019.

 

Océanos en máximos históricos

 

El calor no se ha limitado a la atmósfera. La temperatura media de la superficie del mar en los océanos extrapolares –la franja comprendida entre los 60° sur y los 60° norte– ha alcanzado los 20,86 °C, la más alta jamás registrada en un mes de junio, superando por solo 0,01 °C el récord anterior, de junio de 2024.

Las temperaturas del mar se han mantenido en niveles excepcionalmente altos en gran parte del Pacífico tropical

Las temperaturas del mar se han mantenido en niveles excepcionalmente altos en gran parte del Pacífico tropical, señala el informe, en referencia a la zona donde ya están presentes las condiciones de El Niño –el fenómeno natural de calentamiento del Pacífico ecuatorial–, que según las previsiones se intensificarán rápidamente en los próximos meses. Este factor ha contribuido en parte al récord oceánico global del mes.

Europa tampoco ha escapado del calor marino: el boletín documenta olas de calor marinas en el Mediterráneo occidental y a lo largo de las costas atlánticas del continente, en paralelo al episodio extremo registrado sobre tierra firme.

 

Sequía, incendios y hielo menguante

Al calor extremo se ha sumado una sequedad generalizada. Gran parte de la Europa continental occidental –incluida Italia–, amplias zonas del centro y el este del continente y el sur del Reino Unido han registrado condiciones más secas de lo habitual, asociadas a la persistencia de altas presiones y a la propia ola de calor.

La combinación de sequía y calor extremo ha contribuido a la actividad de incendios forestales

La combinación de sequía y calor extremo ha contribuido a la actividad de incendios forestale”, especialmente en la península ibérica y el sur de Francia, y ha elevado el riesgo de sequía en zonas del este de Europa, según recoge el boletín. Los caudales de los ríos han estado por debajo de la media en amplias regiones, con Francia y gran parte de la Europa central y oriental entre las más afectadas. El episodio se ha producido, además, sobre suelos cada vez más secos, que habían empezado a deteriorarse ya durante la ola de calor de mayo.

No todo el continente ha vivido bajo la sequía: Islandia, Irlanda, buena parte del Reino Unido, la costa del mar del Norte, Fenoscandia, los países bálticos y Grecia han sido más húmedos de lo normal, y en algunas zonas las precipitaciones intensas han provocado inundaciones localizadas.

El boletín también ha repasado el estado del hielo marino. En el Ártico, la extensión media de junio ha quedado un 5 % por debajo del promedio, la sexta más baja de la serie para este mes, con déficits especialmente marcados en el norte del mar de Barents, en torno a Svalbard y la Tierra de Francisco José. En la Antártida, la superficie helada ha sido un 8 % inferior a la media, también la sexta más baja registrada en un mes de junio.

 

Referencias

Añadir EcoAvant.com como fuente preferida de Google de forma gratuita.

Activar ahora