Europa vive desde el martes 3 de noviembre una sucesión de falsas amenazas de bomba contra aviones comerciales que ha provocado desvíos, aterrizajes de emergencia y escoltas de cazas en varios países, con nuevas oleadas el jueves 5 y este viernes 6, cuando los avisos llegaron también a redacciones de medios.

Sumario

 

Todos los aviones afectados han aterrizado a salvo y, según los funcionarios, no se ha encontrado ningún explosivo. Sin embargo, se desconoce el origen de los avisos y ningún país ha atribuido por ahora su autoría.

 

¿Qué ha ocurrido esta semana?

 

La secuencia empezó el lunes 2 de noviembre, cuando un vuelo de Wizz Air entre Luton y Sofía tuvo que desviarse a Budapest tras recibir una amenaza durante el trayecto.

El martes 3, según informaron Europa Press y Reuters, al menos siete vuelos y un crucero recibieron avisos de bomba. Las amenazas obligaron a activar protocolos de seguridad en aeropuertos de Polonia, España, Italia y Bulgaria, y en ningún caso se encontraron explosivos.

Un vuelo de LOT de Londres-Heathrow a Varsovia fue desviado al aeropuerto polaco de Modlin, que cerró de forma temporal, y la Fuerza Aérea italiana escoltó hasta Roma-Fiumicino un avión de Ryanair procedente de Dublín. Otro aparato de la misma aerolínea, procedente de Lisboa, fue revisado en ese aeropuerto, según informó el operador ADR.

En Bulgaria, dos aviones que viajaban a Sofía desde Bérgamo y Dublín recibieron amenazas cuando estaban en ruta. El ministro de Transportes, Georgi Peev, señaló, según la agencia estatal BTA, que no se hallaron indicios de explosivos tras la inspección de los dos aparatos.

En España, un avión de Ryanair procedente de Manchester aterrizó en el aeropuerto de la Región de Murcia, donde se constituyó un comité de crisis. Los 114 pasajeros y siete tripulantes desembarcaron y pasaron los controles de la Policía Nacional, mientras miembros de los TEDAX inspeccionaban la aeronave, según indicaron fuentes a Europa Press.

Ese mismo martes, un crucero con bandera de Panamá fue evacuado en Grecia tras una amenaza de bomba, informó la Guardia Costera griega, y la Policía Metropolitana de Londres tuvo conocimiento de amenazas contra cuatro aeronaves que iban a salir o llegar al aeropuerto de Heathrow. El día anterior, el lunes, un vuelo de Wizz Air entre Luton y Sofía tuvo que desviarse a Budapest tras recibir un aviso.

El jueves 5, dos días después, volvieron los avisos: según Reuters, más de dos docenas de vuelos resultaron afectados, entre ellos algunos con origen o destino en aeropuertos de Dublín, Madrid, Copenhague, Londres, Varsovia, Milán y Helsinki. Ninguna inspección ha dado con materiales sospechosos.

Las redacciones de la televisión búlgara Nova TV y de la radiotelevisión pública irlandesa RTÉ, que evacuó sus oficinas, han recibido este viernes correos con amenazas de bomba de un supuesto "Mikhail Andropov", que se atribuía la autoría de una ola creciente de falsas amenazas contra vuelos de pasajeros. La británica Sky ha dicho haber recibido también una amenaza de seguridad.

Los mensajes, titulados "Message to the West" (del inglés, "Mensaje a Occidente"), presentaban las amenazas como el preludio de una serie de ataques contra medios de transporte en Europa. Reuters no ha podido establecer la identidad del remitente, el origen de los correos ni si proceden de la misma fuente que las amenazas a los vuelos.

Este viernes, cazas han escoltado aviones que volaban de Bruselas a Sofía y de Praga a Bucarest y Chipre por el espacio aéreo húngaro, según el ministro de Defensa de Hungría, Romulusz Ruszin-Szendi. El ministro ha añadido que la OTAN ha ordenado una patrulla aérea cerca de la frontera húngaro-rumana, lo que Reuters describe como el primer informe de que la Alianza se ha implicado.

La policía danesa ha informado de amenazas dirigidas al tráfico del aeropuerto de Copenhague, aunque ha indicado que no parecía haber peligro para los pasajeros, y el aeropuerto ha asegurado que opera con normalidad. La policía checa ha registrado amenazas contra nueve vuelos con salida o destino en Praga, sin que se haya cancelado ninguno, según un portavoz del aeropuerto.

Un vuelo de Wizz Air de Praga a Roma ha sido desviado a Venecia, según una fuente de la autoridad aeroportuaria italiana, y Francia ha notificado cuatro nuevas amenazas contra aeronaves que sobrevolaban su territorio, todas ellas con aterrizaje seguro.

 

¿Qué vuelos se han visto afectados?

 

El caso más delicado del jueves fue el de un avión de Aer Lingus que cubría la ruta Dublín–Roma y que fue desviado a la base aérea de Évreux, en el norte de Francia, escoltado por aviones militares. Iban a bordo 151 pasajeros y seis tripulantes. La oficina del primer ministro francés, Sébastien Lecornu, y la aerolínea confirmaron el desvío, y la oficina precisó que había un equipo de desactivación de explosivos.

Dos vuelos de Finnair entre Helsinki y las capitales de Italia y Austria recibieron amenazas que, según la aerolínea, resultaron infundadas. El de Roma, con 144 pasajeros y siete tripulantes, fue escoltado por un caza de la Fuerza Aérea italiana y las autoridades no encontraron nada fuera de lo normal. El de Viena, operado por Jettime y con 177 pasajeros y seis tripulantes, aterrizó sin incidentes y los registros seguían en marcha, sin hallazgos por el momento.

Un avión de Wizz Air que viajaba de Milán a Varsovia fue desviado a Viena a causa de "una amenaza de bomba durante el vuelo", según la aerolínea, que señaló que el desvío se llevó a cabo conforme a los protocolos y procedimientos de seguridad.

Dos vuelos de LOT Polish Airlines desde Varsovia a París y Bruselas recibieron "potenciales amenazas de seguridad". El LO331 a París fue detenido durante el rodaje e inspeccionado, sin que se hallara "ningún objeto peligroso", y estaba previsto que continuara tras un cambio de aeronave. El LO235 aterrizó en Bruselas, donde la inspección tampoco encontró objetos sospechosos.

En Bulgaria, tres aviones de Ryanair con destino a Sofía –procedentes de Madrid, Copenhague y Londres-Stansted– recibieron amenazas, según confirmó el Ministerio del Interior búlgaro. Los dos primeros aterrizaron en la capital y el tercero fue desviado al aeropuerto de Plovdiv.

El Ministerio de Defensa búlgaro precisó en un comunicado que desplegó cazas para escoltar a los aparatos, mientras que el Ministerio del Interior informó a AFP de que los tres aparatos fueron inspeccionados.

En la República Checa, cuatro aviones con destino a Praga –dos de ellos de easyJet, procedentes de Glasgow y Newcastle– recibieron amenazas por correos electrónicos de remitentes anónimos, según explicó la portavoz del aeropuerto de la capital, Denisa Hejtmánková. La policía checa indicó que aterrizaron sin incidentes, que los artificieros no hallaron nada sospechoso y que percibe como baja la credibilidad de los avisos, aunque dijo que no subestima la situación.

Dos aviones que llegaron a Copenhague también fueron objeto de amenazas, aunque la policía de la ciudad aseguró que no hubo ningún peligro para los pasajeros ni para nadie en el aeropuerto. Otro vuelo, de Air Serbia, aterrizó sin problemas en Bucarest.

En España, dos vuelos de Iberia que cubrían rutas hacia Madrid desde Milán y Roma recibieron amenazas de explosivos que, según la aerolínea, resultaron ser falsas alarmas. Los avisos se enviaron al aeropuerto de Madrid-Barajas, se comunicaron a los comandantes y los aviones aterrizaron con normalidad hacia las 10.00 horas.

Un avión de Air Europa con destino a París suspendió el despegue en el último momento en Barajas y fue desalojado sin incidentes, según confirmó un portavoz de la aerolínea.

 

¿Quién hay detrás y qué dicen?

 

Ningún país ha atribuido por ahora la responsabilidad de los avisos, según Reuters. La policía checa, preguntada por quién consideraba responsable de las amenazas contra los aviones con destino a Praga, se ha negado a ofrecer información más allá de un breve comunicado.

El jueves, según una fuente aeroportuaria italiana citada por Reuters, aerolíneas y operadores de aeropuertos de Roma y Milán recibieron correos con amenazas que decían proceder de combatientes de Male State, un movimiento antifeminista de extrema derecha prohibido en Rusia. Reuters no ha podido confirmar quién envió el mensaje, y el bloguero ruso Vladislav Pozdnyakov, que fundó el movimiento en 2016, ha asegurado que ya no existe y que no está implicado en modo alguno.

El ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha afirmado, según ha recogido Reuters, que llevará tiempo determinar qué ha ocurrido, pero que no puede ser una mera coincidencia que se produzcan tantos incidentes con el mismo modus operandi en Europa. Ha considerado que la hipótesis más razonable es que se trata de un intento de "agresión híbrida" y de una forma de "guerra psicológica", y ha advertido de que Europa debe estar preparada para más desafíos de este tipo.

Reuters recuerda que los avisos llegan después de una oleada de sabotajes e intentos de ataque en Europa, desde subestaciones eléctricas alemanas e instalaciones relacionadas con la defensa en la región del Báltico hasta frigoríficos de supermercados en Francia y el aeropuerto de Leipzig, en Alemania. Según la agencia, muchos funcionarios vinculan esa campaña al apoyo europeo a Ucrania y acusan a Moscú de una campaña de disrupciones "híbridas", algo que Moscú ha negado con rotundidad.

Expertos en seguridad dijeron el jueves, según Reuters, que las amenazas tienen los rasgos de un "ataque híbrido" coordinado, aunque siempre cabe la posibilidad de que personas aisladas emitan amenazas de imitación o actúen por agravios personales.

El comisario europeo de Transportes, Apostolos Tzitzikostas, afirmó en la red social X que cualquier amenaza contra civiles es inaceptable y que es demasiado pronto para sacar conclusiones sobre si los incidentes están relacionados. La Unión Europea indicó que sigue la situación de cerca junto con las autoridades nacionales.

La ministra de Transporte del Reino Unido, Heidi Alexander, calificó las amenazas de engaños malintencionados y señaló que se activaron los procedimientos establecidos para responder a este tipo de incidentes.

La Asociación Internacional del Transporte Aéreo (IATA) condenó la ola de incidentes como un "intento de perturbar el transporte aéreo". Su vicepresidente de operaciones de seguridad, Nick Careen, afirmó que la seguridad es "la prioridad número uno para el sector" y que se toma muy en serio cualquier amenaza.

Wizz Air señaló que el incidente se produce en medio de una serie de amenazas similares que afectan a varias aerolíneas de toda Europa, y Finnair subrayó que, "por lo general, estas amenazas carecen de fundamento".

El consejero delegado de IAG, Luis Gallego, ha asegurado este viernes que la respuesta de la aviación ante las amenazas solo pasa por seguir los procedimientos de seguridad, y ha lamentado que el objetivo de los avisos sea "crear caos y disrupción" en los aeropuertos. Cuatro aviones del grupo, entre ellos de Iberia, Vueling y Aer Lingus, se han visto afectados.

El consejero delegado de Air France-KLM, Ben Smith, tildó de "lamentable" la situación y afirmó que no cree que se haya visto "nunca antes algo así de forma coordinada". Espera además que las amenazas no den a los clientes motivos para posponer o reducir sus planes de viaje.

Fuentes de la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA) explicaron a Europa Press que, ante una amenaza, se activan protocolos previstos para su evaluación y gestión, en los que intervienen de forma coordinada gestores aeroportuarios, Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, operadores aéreos, proveedores de servicios de navegación aérea y otras autoridades.

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