El mar balear registra las mayores emisiones de óxido nitroso (N2O) hacia la atmósfera entre las zonas del Mediterráneo analizadas por un estudio de la Universitat de les Illes Balears (UIB), el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y el Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados (Imedea). La investigación, desarrollada entre 2023 y 2024 en ocho estaciones del Mediterráneo occidental y oriental, busca medir las concentraciones de este gas de efecto invernadero y de metano (CH4) y mejorar el conocimiento sobre su comportamiento en áreas donde apenas existían observaciones comparables. 

El estudio está publicado en la revista científica Earth System Science Data (ESSD) (1).

 

Máximo de N2O en Baleares

 

El mayor flujo de N2O de toda la investigación se ha detectado en aguas de Baleares durante enero de 2024, coincidiendo con un episodio de fuerte viento invernal. Los resultados muestran además que este gas presenta un comportamiento relativamente uniforme en el conjunto de las zonas estudiadas, con concentraciones más elevadas durante los meses de invierno y una estrecha relación con la temperatura del agua.

Los investigadores/as han analizado tres estaciones situadas en Baleares –Palma, cap de Ses Salines y Cabrera– y los análisis realizados hasta ahora no muestran diferencias significativas entre ellas, pese a la posible influencia de las actividades humanas en la bahía de Palma.

La investigación ha contado con la colaboración de centros científicos de España, Marruecos, Líbano y Turquía. Las ocho estaciones seleccionadas están distribuidas por el mar de Alborán, el mar Balear y el mar de Levante, una red que permite comparar distintas regiones del Mediterráneo mediante una metodología común.

Durante la campaña, desarrollada entre 2023 y 2024, los equipos recogieron muestras mensuales en cada uno de los puntos de seguimiento. Además de medir N2O y CH4, analizaron variables ambientales como la temperatura, la salinidad, el oxígeno disuelto, la clorofila y los nutrientes.

Los resultados obtenidos indican que todas las zonas estudiadas actúan como fuentes naturales de ambos gases hacia la atmósfera, aunque su comportamiento no es idéntico. Mientras el óxido nitroso mantiene unos patrones más homogéneos a escala mediterránea, el metano presenta una distribución mucho más variable.

 

El metano varía más

 

Las emisiones más elevadas de metano se han observado en estaciones del Mediterráneo oriental, especialmente en el mar de Levante. En esta zona, los investigadores han registrado episodios puntuales con valores elevados que atribuyen a la posible existencia de fuentes geológicas localizadas en el fondo marino.

Esta diferencia entre ambos gases constituye uno de los principales resultados del trabajo. El N2O aparece asociado de forma marcada a la temperatura del agua y a la estacionalidad, mientras que el CH4 refleja una mayor heterogeneidad entre las estaciones y puede estar condicionado por procesos específicos de cada área.

Uno de los objetivos centrales del proyecto ha sido precisamente generar una base de datos que permita comparar regiones del Mediterráneo donde, hasta ahora, la información disponible era escasa o se había obtenido mediante métodos de muestreo y análisis diferentes.

Para evitar esas diferencias, los equipos participantes acordaron antes del inicio de la campaña protocolos comunes de muestreo, conservación y análisis. Esta metodología compartida ha permitido obtener datos homogéneos entre estaciones separadas por miles de kilómetros y pertenecientes a diferentes países.

Todas las mediciones de óxido nitroso y metano se han realizado además en el laboratorio del Instituto de Investigaciones Marinas de Vigo, una decisión destinada a evitar posibles desviaciones derivadas del análisis de las muestras en centros diferentes. De esta forma, los valores obtenidos en las ocho estaciones pueden compararse directamente.

 

Una red mediterránea comparable

 

La investigadora del Imedea Iris E. Hendriks ha destacado que muchas de las zonas incluidas en la investigación nunca habían sido monitorizadas de manera sistemática. Según ha señalado, el trabajo conjunto y el empleo de los mismos protocolos han permitido cubrir parte de ese vacío de información.

El proyecto ha reforzado además la colaboración científica entre las riberas oriental y occidental del Mediterráneo, al integrar en una misma campaña centros de investigación de cuatro países y aplicar procedimientos idénticos desde la recogida de las muestras hasta su análisis.

El estudio ha permitido así recopilar por primera vez datos homogéneos y directamente comparables de N2O y CH4 en regiones mediterráneas donde apenas existían mediciones previas. Esta homogeneización constituye uno de los principales valores del trabajo, al facilitar la comparación espacial y temporal de las emisiones.

Los datos generados se encuentran disponibles en abierto y podrán utilizarse como referencia en futuras investigaciones sobre la contribución del Mediterráneo al ciclo global de los gases de efecto invernadero.

La información recopilada también servirá para mejorar los modelos climáticos empleados para analizar el impacto del cambio climático sobre esta región, al incorporar observaciones obtenidas mediante procedimientos equivalentes en distintas partes de la cuenca mediterránea.

El seguimiento muestra, en conjunto, que las ocho áreas investigadas liberan de forma natural óxido nitroso y metano hacia la atmósfera, aunque con patrones diferentes para cada gas. Dentro de ese mapa, las aguas baleares destacan por el mayor flujo de N2O detectado durante la campaña, mientras que las estaciones orientales concentran los episodios más elevados de CH4.

Referencias

 

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