Vecinos forman una cadena humana este domingo 25 de octubre junto a la finca de Son Brau, en el municipio de Manacor (Mallorca), para rechazar el proyecto de una macrogranja avícola con capacidad para 80.000 gallinas a pocos metros de un espacio protegido de la Red Natura 2000. La movilización, convocada por la plataforma Macrogranjas No, pretende denunciar los posibles efectos de la instalación sobre el medio ambiente, la salud de los vecinos y las actividades económicas de la zona. El proyecto todavía está pendiente de autorización ambiental.
Preocupación por el agua y la salud
Los vecinos de Son Sureda han expresado su preocupación por las posibles consecuencias de la explotación avícola, especialmente por el riesgo de contaminación de las aguas subterráneas y las molestias que podría ocasionar a las viviendas y negocios próximos.
Los nitratos procedentes de la actividad ganadera podrían alcanzar los acuíferos, problemas derivados de los malos olores y el ruido de las turbinas, así como sus efectos sobre la calidad de vida y la salud de la población
La portavoz vecinal, Sílvia Llull, ha advertido de que los nitratos procedentes de la actividad ganadera podrían alcanzar los acuíferos. También ha señalado los posibles problemas derivados de los malos olores y el ruido de las turbinas, así como sus efectos sobre la calidad de vida y la salud de la población.
Otro de los aspectos que preocupa a los residentes es la ubicación prevista para la instalación. Según ha explicado Llull, la macrogranja se situaría a pocos metros de un espacio protegido de la Red Natura 2000, lo que ha suscitado inquietud por sus posibles repercusiones ambientales.
La zona también alberga diferentes actividades económicas, principalmente establecimientos de agroturismo, cuyos responsables podrían verse afectados por las molestias asociadas al funcionamiento de una explotación avícola de estas dimensiones.
Ante esta situación, los vecinos ya han presentado alegaciones ante el Govern balear para manifestar su oposición al proyecto y solicitar que se tengan en cuenta los posibles impactos ambientales y sociales antes de adoptar una decisión sobre su autorización.
Recogen 50.000 firmas contra el proyecto
La protesta se ha celebrado dos días después de que las organizaciones animalistas Arde y Satya Animal entregaran al Govern balear 50.000 firmas para reclamar que se rechace la construcción de la macrogranja.
Las entidades consideran que una instalación destinada a albergar decenas de miles de gallinas plantea importantes problemas relacionados con el bienestar animal, la gestión de la explotación y sus consecuencias para el entorno.
La entrega de firmas forma parte de las actuaciones impulsadas por las organizaciones para trasladar a las administraciones el rechazo social al proyecto de Son Brau.
La movilización vecinal de este domingo ha dado continuidad a estas reivindicaciones y ha puesto de manifiesto la preocupación de los residentes por las consecuencias que podría tener la nueva explotación en su entorno más próximo.
Por el momento, la macrogranja no dispone de autorización ambiental, por lo que su puesta en marcha continúa condicionada a la tramitación administrativa correspondiente.
Denuncias ante la Fiscalía balear
La oposición al proyecto coincide con las denuncias presentadas esta semana ante la Fiscalía de Baleares y la Consejería de Agricultura, Pesca y Medio Natural contra la empresa promotora, Avícola Son Perot, por presuntas deficiencias relacionadas con el bienestar animal y la seguridad alimentaria en otras explotaciones avícolas.
Denuncias presentadas contra la empresa promotora, Avícola Son Perot, por presuntas deficiencias relacionadas con el bienestar animal y la seguridad alimentaria en otras explotaciones avícolas
Las organizaciones animalistas han trasladado a las autoridades sus denuncias sobre las condiciones de estas instalaciones, al considerar que podrían existir irregularidades que requieren una intervención administrativa o judicial.
La Fiscalía ha confirmado la recepción de las denuncias y deberá determinar si existen indicios suficientes para abrir una investigación. Por su parte, según las entidades denunciantes, la Consejería está estudiando la posibilidad de imponer sanciones.
La empresa Avícola Son Perot ha rechazado las acusaciones y sostiene que las actuaciones de las organizaciones animalistas forman parte de una campaña de acoso contra la compañía.
Estas denuncias constituyen un procedimiento distinto de la tramitación ambiental del proyecto de Son Brau, aunque ambas cuestiones han coincidido en el debate sobre la actividad avícola en Manacor.
Mientras continúa la evaluación administrativa de la nueva explotación y se determina el recorrido de las denuncias, los vecinos de Son Sureda han anunciado que mantendrán las protestas para expresar su rechazo a la instalación.
La cadena humana celebrada este domingo se suma así a las alegaciones vecinales y a la recogida de firmas impulsada por las entidades animalistas, que reclaman a las autoridades baleares que tengan en cuenta sus advertencias antes de resolver sobre el futuro de la macrogranja.
Añadir EcoAvant.com como fuente preferida de Google de forma gratuita.
Activar ahora