Irán ha confirmado el cierre del estrecho de Ormuz tras la muerte del líder supremo Alí Jameneí, elevando al máximo la tensión con Estados Unidos e Israel y activando las alarmas en los mercados energéticos. La Guardia Revolucionaria ha advertido que incendiará cualquier buque que intente cruzar esta arteria estratégica, por donde circula una quinta parte del petróleo mundial.

Sumario

 

El alto asesor militar Ebrahim Jabari aseguró en la televisión estatal que el paso está cerrado y que las fuerzas navales iraníes actuarán contra cualquier embarcación que lo atraviese. “No permitiremos que se exporte petróleo desde la zona”, afirmó, añadiendo que también “los oleoductos están al alcance” de Teherán.

 

El mayor cuello de botella energético del planeta

 

El estrecho de Ormuz, situado entre Irán y Omán, conecta el Golfo Pérsico con el Golfo de Omán y el mar Arábigo. En su punto más angosto tiene unos 50 kilómetros de ancho, pero su impacto económico es descomunal.

Por esta vía transitaron en 2024 y en el primer trimestre de 2025 entre 20 y 21 millones de barriles diarios, lo que equivale aproximadamente al 20% del consumo mundial de líquidos petrolíferos. Además, más de 52.000 buques al año —unos 144 al día— cruzan este corredor marítimo.

En términos comerciales, más de una cuarta parte del comercio marítimo mundial de petróleo depende de Ormuz. A ello se suma entre el 20% y el 26% del comercio global de Gas Natural Licuado (GNL), principalmente desde Qatar.

Cinco de los diez mayores productores del mundo —Irak, Irán, Kuwait, Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos— utilizan este paso como principal vía de exportación. La mayoría de esos volúmenes no dispone de rutas alternativas capaces de sustituir el flujo habitual.

 

Mercados en tensión: crudo, gas y bolsas reaccionan

 

La reacción fue inmediata. El Brent superó los 80 dólares por barril, con subidas superiores al 3%, mientras el West Texas Intermediate (WTI) avanzó cerca del 3%. El gas natural en el mercado de futuros estadounidense repuntó casi un 3% y el oro subió como activo refugio. Las principales Bolsas europeas abrieron con descensos generalizados. En paralelo, el Ibex 35 abrió con una caída superior al 1,5%, en línea con el resto de plazas europeas.

Durante el fin de semana ya se habían producido incidentes. Dos buques mercantes fueron alcanzados por proyectiles cuando transitaban por el estrecho, entre ellos el petrolero Skylight. La Guardia Revolucionaria confirmó además un ataque contra el Athe Nova, con bandera de Honduras y presuntamente vinculado a Estados Unidos.

Aunque la Convención de Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (UNCLOS) reconoce el derecho de tránsito continuo e ininterrumpido, el control geográfico iraní sobre la ribera norte otorga a Teherán una capacidad real de interrupción si decide ejercerla de forma sostenida.

 

Asia, la más expuesta; Europa, afectada por contagio

 

El 84% del crudo y condensado y el 83% del GNL que cruzaron Ormuz en 2024 tuvieron como destino mercados asiáticos. China, India, Japón y Corea del Sur concentraron cerca del 69% de los flujos de petróleo.

Asia sería la región más golpeada por un cierre prolongado, con efectos sobre producción industrial, inflación y crecimiento. Europa sufriría un impacto indirecto pero relevante, ya que los precios del petróleo y el gas se fijan en mercados globales.

En el caso de Estados Unidos, las importaciones desde el Golfo Pérsico a través de Ormuz rondaron los 0,5 millones de barriles diarios en 2024, aproximadamente el 7% de sus importaciones totales, en mínimos de casi cuatro décadas.

 

España: baja exposición directa, impacto vía precios

 

España presenta una dependencia directa limitada del estrecho de Ormuz gracias a la diversificación de sus proveedores energéticos. En 2025, las importaciones de crudo alcanzaron 61,423 millones de toneladas, con orígenes repartidos entre América, África y Oriente Medio.

El Gobierno estima que apenas el 5% del petróleo y el 2% del Gas Natural Licuado (GNL) que llegan a España transitan por Ormuz. La vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, ha subrayado que el suministro está “ampliamente diversificado” y que el Ejecutivo coordina la respuesta con la Unión Europea y la Agencia Internacional de la Energía (AIE).

No obstante, incluso con una exposición física reducida, España no quedaría al margen de un cierre prolongado. El petróleo y el gas cotizan en mercados internacionales, por lo que un repunte sostenido del Brent se trasladaría a los carburantes, el transporte, la electricidad y la cesta de la compra, con posible efecto sobre la inflación y el crecimiento.

Las infraestructuras alternativas en la región —como el oleoducto saudí East-West (cerca de 5 millones de barriles diarios) o el conducto emiratí hacia Fujairah (1,8 millones)— no compensan un flujo habitual superior a los 20 millones de barriles diarios.

Si el bloqueo se prolonga durante semanas o meses, los analistas advierten de un escenario de crudo en tres dígitos, tensiones en el mercado del gas y un impacto significativo sobre la economía global. Ormuz vuelve así a convertirse en el epicentro de la geopolítica energética mundial.