Ahorrar en la factura de la luz no es tan difícil como se suele pensar generalmente, aunque sí es cierto que la factura de la luz es un galimatías lleno de datos y gráficos que quizás suponen un exceso de información y promueven esa idea en la sociedad.
- Ahorrar en la energía consumida
- El Portal del Consumidor del Comparador de Ofertas de Energía de la CNMC
- ¿Qué modalidad elegir? Mercado libre o regulado (PVPC)
- ¿Dónde ver el precio de la luz por horas?
- La importancia de la discriminación horaria para ahorrar en luz
- Ahorrar en el término fijo de la luz
- Tarifa de último recurso o bono social
- Trucos para ahorrar en la luz
- Autoconsumo y el coche eléctrico
Algo importante que hay que entender en torno a la factura de la luz es que en ella se cargan un gran número de conceptos que son fijos y que pueden suponer gran parte del importe de la factura. Es por eso que algunas veces se hace un esfuerzo en ahorrar energía, el impacto en el ahorro es limitado y eso es frustrante, pero no por ello hay que dejar de optimizar nuestro consumo, que es importante no solo para nuestras finanzas sino para la naturaleza y el medio ambiente.
Ahorrar en la energía consumida
Al igual que ocurre con otros mercados altamente regulados y controlados por las autoridades, como puede ser el mercado de la telefonía y la fibra óptica, cambiarse de compañía eléctrica o modalidad es muy sencillo y el peticionario no se va a quedar sin luz en ningún momento. Es por eso que se puede estar tranquilo al cambiar de compañía eléctrica en España.
De hecho, cambiar cada cierto tiempo es algo muy recomendable puesto que habitualmente es posible encontrar mejores condiciones para clientes nuevos en nuevas empresas que las que se consiguen siendo fiel a una empresa. Mas bien ocurre al contrario y cada año, con cada regularización, los precios se inflan cada vez más aprovechando la pasividad de los clientes fieles.
Antes de cambiar de empresa, lo mejor es revisar la factura de la luz y localizar el precio de la energía en Eur/kWh. Suele estar en el apartado “Facturación por energía consumida” y es un número parecido a éste: 0,097553. Puede haber varios, si es que se se tiene contratada la discriminación horaria. En ese caso, hay que tomar nota del número que viene en el horario punta (P1). Éste es el número de referencia para ahorrar energía, hay que procurar conseguirlo lo más barato posible.
El Portal del Consumidor del Comparador de Ofertas de Energía de la CNMC
El Gobierno, por medio de la CNMC (Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia) ofrece un útil comparador de ofertas de luz, suministro de gas e incluso ofertas conjuntas. Aunque existen muchos otros comparadores, éste es el que publica y mantiene el organismo público que en España se encarga de regular el mercado eléctrico, por lo que es el más recomendable.
Con la factura en la mano es muy fácil hacer una simulación con los mismos datos en el formulario del comparador para ver que el importe coincide (puede que no coincida exactamente) y entonces se puede comprobar si la factura hubiera sido más barata en el mercado regulado o PVPC o en el mercado libre. Es conveniente revisar las características de la oferta con cuidado para asegurarse de que el descuento es real y consistente en el tiempo.
Para los que deseen cuidar el medio ambiente, existe en el comparador un filtro muy útil para mostrar solo ofertas respetuosas que se denomina “Energía verde”.
El comparador muestra opciones tanto para el mercado regulado como para el mercado libre. Es preciso conocer ambas modalidades y sus características para conseguir el mejor precio.
¿Qué modalidad elegir? Mercado libre o regulado (PVPC)
El mercado regulado o PVPC (Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor) es una modalidad regulada por el gobierno y solo unas pocas empresas, las comercializadoras de referencia, lo ofertan. Ofrece un precio que varía cada hora en función de los propios precios del mercado mayorista.
El PVPC cuenta con muchas ventajas: no tiene permanencia, no hay que contratar extras y ofrece el precio mayorista. Su gran problema es que no garantiza un precio más o menos estable en cada factura. En períodos estables es una gran opción, pero se vuelve imprevisible en momentos de tensión en el mercado eléctrico y crisis energética, de modo que cualquier aumento drástico en el precio de la luz mayorista se traslada inmediatamente al consumidor.
Si lo anterior es problema para ti, entonces puedes acudir a la ingente oferta en el mercado libre, donde grandes empresas eléctricas de toda la vida compiten con pequeñas empresas que luchan por hacerse hueco en el mercado. En este caso las condiciones de contratación son libres (dentro de la legalidad) y por eso se puede optar a una gran variedad de ofertas y opciones. Es muy recomendable en este caso leer todas las condiciones que se firman para asegurase de que finalmente existe el ahorro incluso a medio y largo plazo.
Para los hogares que desean un precio fijo estable, se pueden contratar tarifas planas en las que el precio será estable todo el año, si bien en general al final se acaba pagando más a cambio de este servicio. En este caso se sacrifica ahorro por estabilidad.
¿Dónde ver el precio de la luz por horas?
Los precios de la luz en el mercado mayorista son variables y dependen mucho de qué tecnología está aportando la energía. Los días en los que entra al mercado energía verde, como la eólica, los precios suelen ser más baratos que cuando ésta no existe y hay que acudir a combustibles fósiles o de otro tipo.
El propio CNMC cuenta con una página en la que va publicando los precios de cada día y cada hora del día.
No merece la pena visitar la página cada día para ahorrar unos céntimos, pero sí merece la pena conocer las franjas que consistentemente son más baratas (porque existe menos demanda de energía). Por regla general, los mejores precios se dan de madrugada, de 12 de la noche a 9 de la mañana y de las 2 de la tarde a las 6.
La importancia de la discriminación horaria para ahorrar en luz
Si combinamos la tarifa de luz por horas (disponible en la modalidad PVPC) con la discriminación horaria, tenemos una combinación ganadora para ahorrar en luz. La discriminación horaria se puede contratar y supone que el día se divide en tres franjas horarias, una punta más cara (de 10 a 14 horas y de 18 a 22 horas), la llana, un poco más barata, y la valle (noches de 00:00 a 08:00 y fines de semana y festivos).
¿Cuándo merece la pena contratar la discriminación horaria? Dado que las horas llanas y valle suponen ahorro, pero la hora punta se encarece con la discriminación horaria, es necesario que en las horas más baratas se haga en torno al 50% del consumo para que se produzca ahorro. Es bueno recordar que los fines de semana y los festivos disfrutaremos de horario valle durante todo el día. Cocinar los fines de semana comida para toda la semana y programar los electrodomésticos, así como el termo eléctrico suele funcionar muy bien para el bolsillo.
Ahorrar en el término fijo de la luz
En el término fijo es algo más difícil ahorrar, pero no imposible. Para ahorrar en este caso habría que ajustar la potencia contratada si ésta es demasiado alta. Una vivienda media española suele requerir una potencia contratada de 4,4 o 5,5 kW. La potencia de 4,4 requerirá no poner demasiados aparatos eléctricos de gran potencia como vitrocerámica, horno, lavadora o el aire acondicionado a la vez.
La recomendación general es que si en la casa nunca han saltado los plomos, es que probablemente se puede bajar al menos un tramo la potencia. Esto supone un ahorro de más de 30 euros anuales aproximadamente. Si quieres tener una cifra más exacta sobre este aspecto, la distribuidora debería facilitarte un área de cliente o herramienta en la que se puede ver esta información, a la que se accede con el número CUPS. Si habitualmente no se requiere más de 4 kW de potencia, entonces es seguro bajar a 4,4.
En cualquier caso, ahorrar en la energía suele ser mucho más fácil que en el término fijo, puesto que, a veces, cuando reclamamos bajadas o subidas de la potencia contratada, la distribuidora puede requerir el boletín eléctrico de la instalación que acredite que dicha instalación está preparada para recibir la nueva potencia. Las instalaciones nuevas o modernas no tendrán demasiados problemas, pero las antiguas podrían enfrentarse al sobrecoste del boletín eléctrico que invalida totalmente el ahorro que se pudiera producir.
Para acabar, aclarar que el cambio de potencia se solicita a través del comercializador y que la potencia contratada se puede cambiar cada doce meses.
Tarifa de último recurso o bono social
Las familias más desfavorecidas tienen derecho a solicitar la tarifa de de último recurso o bono social que les permite acceder a la electricidad y no caer en la pobreza energética. Si se concede, se le aplica al beneficiario un descuento del 25% en todos los términos de la factura. Si la situación es mucho más precaria, entonces el beneficiario se considera “vulnerable severo” y tiene derecho a un 40% de descuento sobre el precio del PVPC.
Entre los requisitos que se piden para conseguir ser consumidor vulnerable o vulnerable severo ciertos niveles de renta, una discapacidad igual o superior al 33% o es víctima de violencia de género o terrorismo. Además, se puede acogen todas la familias numerosas sin excepción, así como pensionistas que perciban la pensión mínima. Se pueden consultar todos los detalles en profundidad en la guía de la CNMC.
Trucos para ahorrar en la luz
En general, hay que tener en cuenta que todos los electrodomésticos que utilicen resistencias eléctricas, como pueden ser calefactores eléctricos, lavadoras, hornos, secadoras, etc, son los que más consumen. Hay que intentar utilizarlos preferiblemente en horario valle, cuando la electricidad es más barata.
Otro dato importante es la temperatura a la que debe estar el frigorífico, un electrodoméstico siempre encendido en cada casa. En este caso conviene comprar uno de la máxima eficiencia energética y configurar la temperatura a 5 grados para el frigorífico y -18 grados para el congelador.
En cuanto a la iluminación, la tecnología led supuso un antes y un después, puesto que sus bombillas son mucho más resistentes y ahorran grandes cantidades de energía frente a las tradicionales. Cualquier hogar que no disponga aún de iluminación con esta tecnología, debería cambiar cuanto antes.
Y si hablamos de la calefacción, según IDAE, una temperatura en el hogar de 21 grados es más que suficiente para estar confortables siempre y cuando se use ropa adecuada. Cada grados que consigamos bajar en la calefacción puede producir hasta un 7% de ahorro en la factura eléctrica. A la hora de elegir tecnología para calentar la casa, la bomba de calor suele ser una gran opción.
El hogar debe estar bien aislado. De otra forma perderemos tanto la refrigeración en verano como la calefacción en invierto. Es conveniente detectar rendijas y fugas en el hogar e intentar taparlas.
Autoconsumo y el coche eléctrico
En los últimos años se ha generalizado mucho el autoconsumo, por el que los ciudadanos pueden generar su propia electricidad. Con el paso del tiempo esta tecnología ha bajado mucho de precio y ya es bastante habitual encontrar con paneles solares en todo tipo de edificios y chalets. Todo son ventajas con esta tecnología, pues se reducen emisiones, se abarata la factura de la luz, se crea empleo y se aumenta la riqueza del país.
Nuestro país es privilegiado porque cuenta con 300 días de sol al año y es ideal para la colocación de placas fotovoltaicas. Durante el día se utiliza la energía y la sobrante se puede verter en la red eléctrica (recibiendo una compensación económica por ello) o almacenar en baterías.
También se están generalizando en los últimos años los coches eléctricos e híbridos enchufables, que encuentran en la red, en el período valle, un momento ideal para cargarse cuando no lo pueden hacer con energía proveniente del autoconsumo. Aunque este tipo de coches tradicionalmente han resultado caros, en la actualidad ya se están lanzando modelos urbanos muy asequibles gracias también a las ayudas públicas destinadas precisamente a reducir la contaminación.