Un grupo internacional de investigadores ha identificado en un molar hallado en la cueva de Chagyrskaya, en Siberia, la que consideran la evidencia más antigua conocida de una intervención dental invasiva realizada por neandertales hace aproximadamente 59.000 años.
El estudio, publicado en la revista PLOS One (1), sostiene que los individuos de esta población utilizaron herramientas de piedra para perforar y limpiar una caries en un diente afectado, lo que demostraría capacidades cognitivas y conocimientos médicos más avanzados de lo que se creía hasta ahora.
Hallazgo en Siberia
La investigación se centra en el molar denominado Chagyrskaya 64, descubierto en la cueva de Chagyrskaya, situada en el noroeste de los montes Altái, en el suroeste de Siberia. El diente pertenece a un individuo adulto neandertal y presenta una gran cavidad irregular en la superficie oclusal que alcanza la cámara pulpar.
Los autores analizaron la pieza mediante microscopía, microtomografía computarizada, espectroscopía Raman y estudios experimentales realizados sobre molares humanos modernos. Según los resultados, la cavidad no pudo originarse por desgaste natural, traumatismos ni procesos tafonómicos posteriores al enterramiento.
El estudio concluye que la lesión fue producida de forma intencionada mediante una técnica de perforación o rotación manual con una herramienta lítica puntiaguda fabricada con jaspe local
El estudio concluye que la lesión fue producida de forma intencionada mediante una técnica de perforación o rotación manual con una herramienta lítica puntiaguda fabricada con jaspe local. Los investigadores sostienen que el objetivo habría sido retirar tejido dental afectado por una caries profunda y acceder a la pulpa del diente para aliviar el dolor.
La cavidad analizada mide 4,2 milímetros de longitud, 2,8 milímetros de anchura y 2,6 milímetros de profundidad, y está formada por tres depresiones parcialmente superpuestas. Las marcas microscópicas halladas en sus paredes muestran estrías paralelas compatibles con movimientos rotatorios de una herramienta de piedra.
Además de la perforación, el molar presenta surcos interproximales asociados al uso repetido de objetos similares a mondadientes. Los investigadores interpretan estas marcas como otra forma de intervención sobre problemas dentales.
Técnicas complejas
Para verificar sus hipótesis, los autores realizaron experimentos sobre dientes humanos modernos utilizando pequeñas herramientas de piedra similares a las encontradas en la cueva. Las pruebas demostraron que era posible perforar dentina mediante movimientos manuales de rotación en menos de una hora.
Los experimentos mostraron también que las huellas producidas por esas herramientas coincidían con las observadas en el molar neandertal. Según el artículo, las estrías lineales y los surcos en forma de V registrados en Chagyrskaya 64 son compatibles con el uso de perforadores líticos.
Los investigadores consideran que este procedimiento requería movimientos digitales precisos, control de la fuerza y capacidad para soportar dolor prolongado durante la intervención. A su juicio, ello implica habilidades cognitivas avanzadas, capacidad de planificación y comprensión de la relación entre la lesión dental y el dolor.
El estudio sostiene que los neandertales de Chagyrskaya poseían la capacidad de identificar el origen del dolor y seleccionar métodos eficaces para mitigarlo
El estudio sostiene que los neandertales de Chagyrskaya poseían la capacidad de identificar el origen del dolor y seleccionar métodos eficaces para mitigarlo. Los autores consideran que este comportamiento se aproxima más al de los humanos modernos que al de otros primates, cuyas conductas de automedicación suelen interpretarse como respuestas instintivas.
La investigación destaca además que la técnica empleada en Chagyrskaya 64 resulta más compleja que otros ejemplos anteriores de manipulación dental documentados en Homo sapiens del Paleolítico superior.
Hasta ahora, la evidencia más antigua conocida de intervención dental correspondía a un individuo de hace entre 14.160 y 13.820 años hallado en el yacimiento italiano de Ripari Villabruna. En ese caso, los investigadores identificaron raspados sobre esmalte dental asociados al tratamiento de caries.
Caries poco frecuentes
Los autores subrayan que las caries eran extremadamente raras entre los neandertales. Hasta ahora se habían documentado menos de diez casos en distintos yacimientos europeos y de Oriente Próximo, aunque ninguno mostraba lesiones tan profundas ni evidencias de intervención invasiva.
En Chagyrskaya también se identificó otro molar infantil con lesiones cariosas, lo que sugiere la presencia de bacterias capaces de provocar caries dentro de esta población neandertal.
El estudio señala que la baja incidencia de esta enfermedad en neandertales suele relacionarse con dietas pobres en carbohidratos fermentables o con diferencias en la microbiota oral respecto a los humanos modernos. Sin embargo, la existencia de lesiones cariosas en Chagyrskaya indica que estos grupos sí podían desarrollar infecciones dentales severas.
La cueva de Chagyrskaya contiene uno de los conjuntos más importantes de restos neandertales de Asia septentrional. Las excavaciones han recuperado más de 70 fósiles humanos, incluidos 26 dientes, asociados a industrias líticas del complejo cultural Micoquiense oriental.
Los investigadores sitúan la ocupación principal del enclave entre 70.000 y 49.000 años atrás, vinculada a grupos neandertales llegados desde Europa central y oriental. Estudios genéticos previos habían mostrado afinidades entre estos individuos y poblaciones neandertales europeas tardías.
El artículo también relaciona este hallazgo con otras evidencias recientes sobre las capacidades simbólicas y tecnológicas de los neandertales, como la fabricación de herramientas óseas, grabados abstractos y estructuras sociales complejas
El artículo también relaciona este hallazgo con otras evidencias recientes sobre las capacidades simbólicas y tecnológicas de los neandertales, como la fabricación de herramientas óseas, grabados abstractos y estructuras sociales complejas.
Según los autores, la intervención observada en Chagyrskaya 64 representa una forma de tratamiento terapéutico deliberado y no únicamente una respuesta paliativa o instintiva frente al dolor.
El trabajo concluye que este hallazgo obliga a reconsiderar las diferencias tradicionalmente establecidas entre neandertales y Homo sapiens en el ámbito del comportamiento cognitivo y médico. Para los investigadores, la evidencia demuestra que los neandertales desarrollaron prácticas de atención sanitaria complejas mucho antes de la aparición de procedimientos similares documentados en humanos modernos.
Referencias
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