Detrás de cada artículo científico que llega a publicarse hay un grupo de personas que decide si merece ver la luz: el consejo editorial de la revista. Un nuevo trabajo ha puesto ahora cifras a quiénes forman esos comités en todo el mundo y el retrato dista de ser equilibrado: los hombres ocupan dos de cada tres puestos –el 66,8 %– en los consejos editoriales de las revistas científicas.

Sumario

 

Así lo ha revelado un estudio elaborado desde el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) (1), organismo adscrito al Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, y publicado en la revista Journal of the Association for Information Science and Technology (2).

El trabajo ha examinado la composición y la estructura de los consejos editoriales de más de 10.000 revistas científicas de una quincena de editoriales representativas de distintos modelos de publicación, a partir de más de 811.000 posiciones editoriales, y dibuja un sistema muy jerarquizado, masculinizado y occidentalizado.

 

Una mayoría masculina del 66,8 %

 

Cada vez que un equipo de investigación envía un artículo a una revista, el texto pasa por las manos de su consejo editorial. Estos comités no son un mero trámite: deciden qué trabajos se publican y cuáles se quedan fuera y, con ello, determinan qué investigaciones reciben el respaldo de la ciencia validada. Por eso, conocer quién ocupa esos asientos resulta clave para entender cómo se reparte el poder académico.

El trabajo pone de manifiesto la relevancia de analizar los comités editoriales, ya que éstos deciden qué trabajos se publican y, por tanto, influyen en la orientación y legitimación del conocimiento científico

EVANGELINA BECERRA, investigadora del CSIC en el IESA

“El trabajo pone de manifiesto la relevancia de analizar los comités editoriales, ya que éstos deciden qué trabajos se publican y, por tanto, influyen en la orientación y legitimación del conocimiento científico”, ha señalado Evangelina Becerra, investigadora del CSIC en el Instituto de Estudios Sociales Avanzados (IESA) y una de las autoras del estudio, firmado junto a José Luis Ortega.

En conjunto, los resultados evidencian que la autoridad editorial se distribuye de forma desigual por género, territorio y tipo de institución. Considerando únicamente los casos identificados, dos de cada tres puestos están ocupados por hombres, el 66,8 % del total. La representación nacional, además, se concentra en Estados Unidos, que acapara el 28 % de las posiciones –casi tres de cada diez–, seguido de Reino Unido, Italia y Alemania. El mapa del poder editorial, en definitiva, se dibuja principalmente en Estados Unidos y Europa occidental, muy lejos de reflejar la diversidad geográfica de la comunidad investigadora internacional.

 

Universidades y jerarquías muy marcadas

 

En el plano institucional, más del 90 % de los editores está vinculado a universidades, mientras que la presencia de organismos gubernamentales, centros sanitarios, empresas y entidades sin ánimo de lucro es muy reducida. Esta concentración es incluso mayor que la observada entre los autores científicos y confirma que la función editorial continúa estrechamente asociada al ámbito académico.

Este estudio permite observar, a una escala hasta ahora poco habitual, cómo se distribuye la autoridad dentro del sistema de publicación científica

EVANGELINA BECERRA, investigadora del CSIC en el IESA

“Este estudio permite observar, a una escala hasta ahora poco habitual, cómo se distribuye la autoridad dentro del sistema de publicación científica”, ha añadido la investigadora. Para poder comparar las distintas denominaciones que utiliza cada editorial, el estudio ha desarrollado una ontología común –un catálogo unificado de cargos– con nueve tipos de roles editoriales, que permite radiografiar por primera vez a esta escala quién hace qué dentro de las revistas.

Entre las posiciones cuyo rol ha podido clasificarse, las categorías más frecuentes son las de editor de revisión (38,5 %), miembro genérico del consejo editorial (37,6 %) y editor asociado (21 %). En el otro extremo, los editores jefes –quienes encabezan cada publicación– representan solo el 0,9 % del total, un reflejo de lo piramidal de la estructura.

 

Hacia consejos más transparentes y diversos

 

Más allá de las cifras, los resultados muestran que los consejos editoriales no son estructuras neutrales: presentan una fuerte jerarquización y concentran la representación en determinados países, instituciones y perfiles, lo que condiciona qué conocimiento se orienta y se legitima.

Disponer de datos comparables sobre su composición es un paso necesario para avanzar hacia modelos editoriales más transparentes, diversos y representativos de la comunidad científica internacional

EVANGELINA BECERRA, investigadora del CSIC en el IESA

“Disponer de datos comparables sobre su composición es un paso necesario para avanzar hacia modelos editoriales más transparentes, diversos y representativos de la comunidad científica internacional”, ha subrayado Becerra. El estudio ofrece así una base empírica para evaluar la transparencia de los procesos de selección de editores, diversificar los perfiles que se incorporan a los consejos y desarrollar un seguimiento sistemático de la equidad y la representación en la publicación científica.

La investigación ha sido financiada por la Comisión Europea-NextGenerationEU, a través del Programa Momentum CSIC: Desarrolla tu talento digital. Becerra es personal contratado en el marco de la iniciativa Generación D, impulsada por Red.es –entidad adscrita al Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública– para la atracción y retención de talento, con fondos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.

Referencias

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