La Asociación Ecologistas Extremadura ha expresado su "profunda preocupación" y rechazo tras la celebración el pasado 18 de enero de una montería en la Reserva Natural de la Garganta de los Infiernos, en el Valle del Jerte.

Un hecho que, según indica, obligó al Ayuntamiento de Jerte a limitar el acceso de senderistas y visitantes a enclaves como Los Pilones o el Puente Nuevo, con el fin de "evitar riesgos derivados de la actividad cinegética".

Objetivo prioritario debe ser "la protección de la biodiversidad, los ecosistemas y el patrimonio natural, y no la extracción de fauna silvestre"

En nota de prensa, la asociación advierte de que la realización de este tipo de monterías en espacios naturales protegidos "vulnera" los principios básicos de conservación que justifican la existencia de una Reserva Natural, cuyo objetivo prioritario debe ser --entiende-- "la protección de la biodiversidad, los ecosistemas y el patrimonio natural, y no la extracción de fauna silvestre".

 

Un riesgo para la seguridad de los visitantes

 

Además, considera que pone en "riesgo" la seguridad de los visitantes, senderistas y profesionales del turismo de naturaleza, al desarrollarse actividades con armas de fuego en zonas "muy frecuentadas" por el público, "obligando a cerrar o restringir accesos en lugar de garantizar un uso seguro y compatible del espacio".

También entiende que "daña gravemente" la imagen del Valle del Jerte como destino de turismo de naturaleza; y considera "inaceptable" que en una Reserva Natural se permita una actividad que conlleva "la muerte de animales silvestres, la alteración del entorno y la restricción del disfrute público de un espacio que pertenece a toda la ciudadanía".