Maricarmen Abascal, convertida en símbolo de la lucha por la vivienda digna, ha muerto este miércoles 7 de octubre, según ha confirmado el Sindicato de Inquilinas.

Sumario

 

Su desahucio, cuando tenía 87 años, derivó en la acampada de la Puerta del Sol, que sigue instalada en la plaza madrileña.

 

Acampada, huelga general y elecciones

 

La anciana estaba ingresada en el hospital Gregorio Marañón desde el pasado 23 de septiembre. Ese día fue sacada en camilla de su casa, ubicada en la calle Alcalde Sainz de Baranda y en la que había vivido 71 años, tras ejecutarse la orden de lanzamiento y pese a la protesta de activistas y vecinos. Fue trasladada al centro hospitalario madrileño por su delicado estado de salud.

Pese a su ingreso, Maricarmen siguió publicando vídeos en los que, desde la cama del hospital, llamaba a seguir luchando para conseguir mejoras en materia de vivienda.

Una lucha recogida por el Sindicato de Inquilinas con una primera manifestación al día siguiente frente al ático de Chamberí comprado por la Comunidad de Madrid.

La más importante, la del sábado día 26, tras recorrer las calles de la capital, llevó a una acampada en la Puerta del Sol para reclamar el ‘decreto Maricarmen’.

Semanas después, esa acampada sigue instalada en la céntrica plaza madrileña, sin fecha para levantar las tiendas, pese a hacerse realidad una de sus principales reivindicaciones: la convocatoria de una huelga general en el país, prevista para el 11 de noviembre.

Además, el rechazo en el Congreso a convalidar los dos decretos sobre vivienda aprobados por el Gobierno llevó al anuncio del adelanto electoral al 29 de noviembre.

Una vez disueltas las Cortes, será la Diputación Permanente la que decida si los convalida o los deroga. Hasta entonces, el futuro de ambos textos queda en manos de ese órgano parlamentario.

El espíritu y las reivindicaciones de esta acampada se ha ido extendiendo a otras ciudades de España con manifestaciones multitudinarias y acampadas en plazas que han situado la vivienda en el centro del debate público.

“El coste para llegar hasta aquí ha sido demasiado alto”, ha lamentado el Sindicato de Inquilinas al conocer la muerte de Maricarmen.

 

Un acuerdo que llegó tarde

 

Maricarmen iba a volver a su casa. Su representación legal logró finalmente un acuerdo con Urbagestión, propietaria del inmueble, para que pudiera regresar a la vivienda, con la mediación de la Empresa Municipal de la Vivienda y Suelo (EMVS Madrid).

El pacto contemplaba un nuevo contrato de alquiler de ocho años y una renta que no superaría el 30% de sus ingresos netos.

Pese a ello, el acuerdo llegó demasiado tarde y Maricarmen no ha podido regresar a su casa, una situación “absolutamente evitable tras un proceso torturante”, en palabras del Sindicato de Inquilinas.

“Tras su partida nos quedamos con el ejemplo de lucha y el legado que ha dejado Maricarmen. Y, sobre todo, cumpliremos lo que ella siempre nos pedía: ‘luchad, seguid luchando por lo que es vuestro’”, ha indicado el Sindicato en un comunicado.

Sánchez ha trasladado su pésame por la muerte de Maricarmen Abascal: “Sentimos esta pérdida como propia”.

Por su parte, Pepe Álvarez (UGT) ha lamentado la muerte de Maricarmen por la “crueldad” de un sistema que “la dejó en la calle”.

 

Cuarto intento de desahucio

 

Maricarmen, de 87 años y con un 50% de minusvalía, llevaba viviendo en esa casa casi setenta años, desde que en 1956 su familia firmó un contrato de renta antigua. En una imagen del 29 de octubre de 2025, tomada en Madrid, celebraba el aplazamiento del desahucio.

Maricarmen fue desahuciada de la vivienda en la que residía desde 1956. El contrato de renta antigua había sido firmado originalmente por su padre y posteriormente se subrogó en ella.

Urbagestión adquirió el inmueble en 2018 y acudió a los tribunales al considerar extinguido el arrendamiento.

Aunque una sentencia inicial dio la razón a Maricarmen, la Audiencia Provincial falló posteriormente a favor de la propiedad y el Tribunal Supremo inadmitió en diciembre de 2023 el recurso presentado por su defensa.

Con el cuarto intento concluía así un proceso judicial que había pasado por una sentencia inicial favorable a Maricarmen, un fallo posterior de la Audiencia Provincial a favor de la propiedad y la inadmisión del recurso de su defensa por parte del Supremo.

El lanzamiento se ejecutó en el cuarto intento, después de que cientos de personas pasaran la noche frente al edificio para tratar de impedirlo.

Maricarmen, de 87 años y con una discapacidad reconocida del 50%, fue evacuada en camilla por sanitarios del Samur y trasladada al Hospital Gregorio Marañón.

El desahucio provocó una marcha el sábado desde la Puerta del Sol hasta el Congreso de los Diputados bajo el lema ‘Ni una Maricarmen más’, tras la que comenzó la acampada en el conocido como ‘kilómetro cero’.

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