Cientos de manifestantes han despertado este domingo en la Puerta del Sol de Madrid después de la primera noche de acampada en protesta por la vivienda, tras la gran movilización que reunió a alrededor de 25.000 personas –según fuentes de la Delegación del Gobierno–, que inició y desembocó en esta misma plaza, donde por la noche ya estaban instaladas las primeras tiendas de campaña.
Unas 500 personas en total, según las mismas fuentes, han dormido frente a la Real Casa de Correos, sede de la Comunidad de Madrid, el mismo lugar que presenció el 15M en 2011. La acampada busca permanecer como mínimo hasta la celebración del Consejo de Ministros del martes.
Resistir hasta el ‘decreto Maricarmen’
Andrés es una de las cerca de 500 personas que, según la Delegación del Gobierno, han pasado la noche frente a la sede del Gobierno de la Comunidad de Madrid en esta protesta por la vivienda.
Este acampado afirma que es algo que no le gustaría estar haciendo, pero que “es necesario”.
“Es muy importante venir porque al final todo esto depende de nosotros, que esto salga bien depende de nosotros”, ha expresado este manifestante en declaraciones a Europa Press.
Andrés reconoce que “la idea es resistir” y presionar a las Administraciones hasta que se apruebe el ‘decreto Maricarmen’, en referencia a la mujer de 87 años que fue desahuciada en la capital el pasado miércoles.
El Sindicato de Inquilinas de Madrid, convocante de la manifestación del sábado, ha establecido la aprobación de este decreto como punto de partida para abordar la emergencia habitacional que afecta a millones de personas.
Asimismo, Andrés ha señalado que se trata de una protesta “pacífica”, y ha insistido en que el objetivo de quienes permanecen en la plaza es evitar cualquier tipo de incidente.
“Esperemos que no pase nada. Lo que nos gustaría es que fuera todo lo más pacífico posible, porque por eso estamos aquí, para que no haya violencia ni nada”, ha apuntado.
Una acampada improvisada
Además, Andrés relata que se encontraba en un concierto la tarde del sábado cuando descubrió lo que estaba sucediendo en Sol, por lo que decidió acercarse a conocer de primera mano qué se estaba organizando.
Al final, acabó pasando la noche en la plaza, pese a que no era su intención inicial cuando llegó al kilómetro cero de la capital.
“Al principio cuando llegué no tenía pensado dormir aquí, pero bueno, vi que se estaban haciendo las cosas bien, que era una cosa que me importaba bastante y dije, bueno, pues nada, me quedo aquí, y me busqué una tienda y un saco”, ha añadido.
Del mismo modo, otras dos manifestantes que han pernoctado en el kilómetro cero, Tamara y Andrea, han asegurado que no habían previsto hacerlo. Simplemente buscaban participar en la marcha, que pasó también por el Ayuntamiento de Madrid y el Congreso de los Diputados.
“Las dos entramos después, porque durante la manifestación, a las 17.30 horas, no pudimos. Cuando vimos que había mucha gente aquí en Sol y que iban a empezar la acampada, dijimos: pues es el momento. Y llevamos desde las 21.00 horas”, han comentado.
Ambas se incorporaron a la acampada cuando comprobaron la afluencia de personas que se concentraban en la plaza tras el final de la marcha por la vivienda.
Actividades y limpieza en Sol
Por la mañana, el Sindicato de Inquilinas, convocante de la manifestación del sábado tras el desahucio del pasado miércoles de Maricarmen, ha colocado en las farolas de Sol un horario con las actividades que se realizarán durante el día.
Entre esas propuestas destacan el yoga, los talleres de pancartas o una comida popular.
Tamara y Andrea cuentan que la organización por parte del Sindicato ha sido “maravillosa”, y han destacado la implicación de los manifestantes que se han sumado a la acampada.
“Sí que es verdad que tiendas no ha habido suficientes. Ha habido mucha gente que vino y dijo ‘me quiero quedar’. Y ha habido gente durmiendo en cartones. Pero muy guay, la verdad. Mucha acogida”, han afirmado.
Sobre las 10.00 horas del domingo, uno de los miembros del Sindicato, Sam, se encuentra recogiendo residuos que se encontraban en el suelo de la plaza, mientras que otros barren u ordenan el espacio.
“Está siendo un esfuerzo, hay muchas colillas, pero si vamos a estar aquí unos días, queremos dejarlo limpio”, ha asegurado.
Finalmente, Sam ha descrito la primera noche de esta acampada, que busca permanecer como mínimo hasta la celebración del Consejo de Ministros que se celebrará el martes, como “muy ilusionante y muy motivadora”.
Además, este miembro del Sindicato de Inquilinas espera mantener esa fuerza “o más” durante los días que restan de protesta en la Puerta del Sol.
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