Las autoridades francesas han cifrado en 2.397 los detenidos y en 997 los policías y gendarmes heridos tras las multitudinarias protestas del sábado 17 de octubre en las principales ciudades de Francia contra el coste de la vida, la situación de la educación pública y la violencia policial, una jornada marcada por disturbios y saqueos, según datos del Gobierno.
El Ministerio del Interior estima la asistencia en 550.000 personas, frente a más de 800.000 según los organizadores. El presidente, Emmanuel Macron, ha prometido "firmeza" y ha atribuido los disturbios a grupos de extrema izquierda y a delincuentes.
Balance oficial: detenidos y heridos
La jornada de protesta social en Francia se produce con una inflación en su nivel más alto desde enero de 2024.
Según las autoridades, 110.000 de los manifestantes lo hicieron en París. La CGT habla de unas 1.750 manifestaciones en todo el país y reclama respuestas del Gobierno sobre salarios, presupuesto y precios del combustible.
El Gobierno cifra en 2.397 los detenidos, un balance provisional. Balances anteriores hablaban de 2.000, según un mensaje del ministro del Interior, Laurent Núñez, recogido por EFE, y de 1.800, según AP.
En la región de París, la policía cifra en 855 los arrestos y la fiscalía indica que 557 personas seguían bajo custodia, según AP. Europa Press recogía antes 720 arrestos y 517 detenciones.
Los 997 policías y gendarmes heridos, siete de ellos graves, son datos del Gobierno. Balances anteriores, que incluían a bomberos, hablaban de más de 500 heridos y, según EFE, de 600.
El ministro de Justicia, Gérald Darmanin, ha dado instrucciones a las fiscalías para que soliciten prisión provisional para los responsables de ataques a la Policía o a edificios públicos.
Según AP, la policía de París informa además de que una persona ha muerto de un infarto. La fiscalía investiga lo ocurrido.
Saqueos, incendios y edificios públicos
Se han contabilizado 615 comercios saqueados o atacados en todo el país. En Limoges, un incendio provocado ha destruido casi por completo el Ayuntamiento del siglo XIX, según el prefecto de Haute-Vienne, Maurice Barate.
En Marsella, un grupo irrumpió brevemente en el Ayuntamiento y arrojó al suelo un busto de la Marianne, símbolo de la República, y en Lyon se incendió una oficina de turismo. El prefecto del Ródano, Étienne Guyot, cifra en 100 los agentes heridos y en 160 los detenidos en esa ciudad.
El alcalde de Lyon, Grégory Doucet, ha denunciado “saqueos metódicos”. En Burdeos, la residencia oficial del alcalde fue “saqueada”.
Núñez atribuye los actos violentos a “varios miles de individuos de ultraizquierda”, a los que se han sumado delincuentes que saquearon comercios, según su mensaje en X recogido por EFE. Lecornu también culpa a grupos radicales de ultraizquierda, según AP.
El Gobierno ha condenado los hechos con un “¡Nada justifica estos actos!” y asegura que la gran mayoría de los manifestantes protestó de forma pacífica.
Macron, críticas y malestar de fondo
Macron ha condenado la “violencia desenfrenada”: “Nada lo justifica, nada lo explica, nada lo excusa”. Ha prometido “mano firme”, ha afirmado que “seremos implacables” y ha pedido investigaciones con “la máxima firmeza”.
Los prefectos, junto a los alcaldes, podrán prohibir ciertas reuniones, y el primer ministro, Sébastien Lecornu, presidirá desde el lunes una unidad de crisis. Macron también ha pedido “total transparencia” sobre la actuación policial.
Este domingo, un millar de personas se han concentrado sin autorización en la plaza de la República de París, y los agentes han empleado gases lacrimógenos y un cañón de agua. La Asociación de Alcaldes convoca concentraciones el lunes al mediodía contra la violencia.
La izquierda cuestiona la gestión del Ejecutivo. Manuel Bompard acusa al Gobierno de preferir el desorden a responder a las reivindicaciones, y Jean-Luc Mélenchon habla de “crisis de régimen” y de órdenes para lanzar una “represión salvaje”, en sus palabras.
El Ayuntamiento de París, del socialista Emmanuel Grégoire, denuncia la “falta de medios” de la Policía.
Lecornu reprochó a Mélenchon que atribuya la violencia a los mandos policiales y le pidió que empiece “por señalar claramente a los responsables: es decir, a quienes saquean y destrozan”. Mélenchon se ha distanciado de los saqueos.
Lecornu responde que atribuir la violencia a los mandos policiales es una “inversión peligrosa de las responsabilidades”. El alcalde de Marsella, Benoît Payan, pide aclarar las órdenes recibidas por las fuerzas de seguridad, Núñez tiene previsto viajar a la ciudad el lunes, y la presidenta de la Asamblea, Yaël Braun-Pivet, estudia una comisión de investigación.
Desde la extrema derecha, Marine Le Pen sostiene que las reivindicaciones han sido “secuestradas por la extrema izquierda”, y Jordan Bardella denuncia a “los profesionales del caos”.
La movilización marca, según AFP, el retorno de los ‘chalecos amarillos’ a seis meses de las presidenciales, y casi siete de cada diez franceses aprueban las protestas, según una encuesta.
La movilización sigue a la de los estudiantes de secundaria, con miles de detenidos en sus protestas, y a las tensiones por el suministro de combustible.
Hasta ahora no se conocen medidas del discurso de Macron sobre salarios ni precios, que es lo que reclama la CGT. El Gobierno busca aprobar unos presupuestos de 2027 con un ajuste fiscal de 54.000 millones de euros.
Añadir EcoAvant.com como fuente preferida de Google de forma gratuita.
Activar ahora



Comentarios