WWF España, la Asociación de Agricultores Puerta de Doñana (AAPD) y la Sociedad Española de Agricultura Ecológica y Agroecología (SEAE) han puesto en marcha en Huelva, este 30 de abril, el proyecto FARO Doñana para avanzar hacia sistemas agrarios más sostenibles, resilientes y conectados con el entorno en uno de los principales paisajes agrarios del sur de Europa.
Agricultura y sostenibilidad
El programa, denominado Fincas Agroecológicas para la Resiliencia y el Territorio, cuenta con el apoyo de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico y tendrá una duración de tres años. Su objetivo es acompañar a personas agricultoras que ya están dando pasos hacia una agricultura más sostenible, resiliente y socialmente inclusiva.
El entorno de Doñana reúne más de 43.000 hectáreas de cultivo que sostienen buena parte del empleo y del valor económico de la comarca. Este pulso productivo convive con un ecosistema de alto valor ecológico, cuyo equilibrio depende del estado del agua, del suelo y de la calidad ambiental.
En este contexto, las entidades impulsoras consideran que avanzar hacia modelos que integren producción y sostenibilidad es uno de los principales retos del territorio. FARO Doñana nace precisamente para reforzar esa transición desde el propio terreno, a partir de experiencias reales y del conocimiento acumulado por agricultores, técnicos y comunidad científica.
Fincas como laboratorio
El proyecto parte de la idea de que no se trata de aplicar recetas cerradas, sino de probar, ajustar y aprender en las propias explotaciones. Para ello se está conformando una Red de Fincas FARO, integrada por explotaciones que funcionan como espacios demostrativos desde los que generar confianza y compartir resultados.
En estas fincas se impulsan actuaciones orientadas a optimizar el uso del agua, mejorar la salud del suelo y favorecer la biodiversidad, entre otras medidas. Al mismo tiempo, el programa busca reforzar la eficiencia de las explotaciones y adaptar los sistemas productivos a los desafíos ambientales actuales.
Uno de los ejes del proyecto será documentar y compartir los aprendizajes generados para ampliar su impacto más allá del propio territorio. La intención es que las prácticas ensayadas puedan alentar su adopción en otras explotaciones y contribuir a una transformación agroalimentaria más amplia.
Desde la Asociación de Agricultores Puerta de Doñana, su técnico–asesor, Pedro J. Báñez, subraya el papel de quienes trabajan directamente la tierra. “Somos quienes vivimos de la tierra y sabemos que su cuidado es clave para el futuro de nuestras fincas. Este proyecto nos permite compartir lo que funciona y seguir mejorando”, señala.
Comunidad de práctica
WWF España lidera la iniciativa y proporcionará acompañamiento y conocimiento científico. Según Alina Noe Bregains, técnica del Programa de Alimentos y coordinadora del proyecto, FARO Doñana nace para acompañar procesos que ya están en marcha en el territorio y conectar a quienes trabajan la tierra con la ciencia y el conocimiento técnico.
La SEAE aportará su experiencia acumulada en iniciativas anteriores. Su coordinador de Formación y Proyectos, Daniel Castillo, destaca que ya existen prácticas que demuestran que es posible producir de otra manera, con buenos resultados económicos y ambientales, y que FARO Doñana ayudará a llevar ese conocimiento a más fincas y adaptarlo a cada realidad.
Otro de los pilares del programa es la creación de una Comunidad de Práctica, concebida como un espacio de acompañamiento real en el que personas agricultoras, personal técnico y comunidad científica puedan compartir experiencias, dudas y resultados.
Para facilitar el seguimiento del proyecto, se ha habilitado un grupo de WhatsApp como canal directo para quienes quieran seguir la iniciativa y participar en sus actividades.
FARO Doñana ha comenzado ya su recorrido con un primer encuentro celebrado en El Rocío, que ha reunido a comunidad científica, agricultores y técnicos. El proyecto arranca así desde el terreno, combinando experiencia, conocimiento y colaboración para avanzar hacia sistemas agrarios más sostenibles.