El secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, ha asegurado este lunes que la cuarentena para los pasajeros del crucero MV Hondius, donde se desató un brote de hantavirus, se contará a partir del 6 de mayo y podrá extenderse durante 42 días. La decisión, según ha explicado, se ha adoptado tras un análisis conjunto con la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades (ECDC) y el Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias de España.
Cuarentena y controles
Durante una entrevista en TVE, recogida por Europa Press, Padilla ha explicado que la fijación del 6 de mayo como referencia responde al “análisis pormenorizado” de todos los contactos registrados dentro del barco. A partir de esa fecha, ha indicado, comienza el cómputo de los 42 días de vigilancia epidemiológica.
El secretario de Estado ha detallado que la primera semana será “más estricta” para los pasajeros evacuados, entre ellos los 14 españoles trasladados al hospital Gómez Ulla. Durante esos primeros días se realizarán la primera y la segunda prueba PCR y los afectados no podrán recibir visitas.
Padilla ha precisado que, posteriormente, las autoridades sanitarias reevaluarán la situación “semana a semana” y decidirán en función de la evolución clínica y epidemiológica si se mantienen o flexibilizan algunas medidas.
En este sentido, ha insistido en que el objetivo es que la cuarentena no se viva como un mecanismo destinado a “minar la moral” de los afectados. No obstante, ha recalcado que el Ministerio actuará con “prudencia” y que, por el momento, no se puede dar por hecho que el aislamiento vaya a realizarse posteriormente en domicilios particulares.
El responsable de Sanidad ha afirmado que la situación de los españoles evacuados es de “normalidad” y que, según les han trasladado, “estaban bien”, más allá de la inquietud mostrada por algunos pasajeros debido al proceso de desinfección del equipaje.
Aún así, ha reconocido que todavía no se conocen los resultados de la primera PCR practicada a los contactos estrechos. En caso de que una prueba resulte negativa, se realizará una segunda para confirmar el resultado.
Padilla ha explicado además que si alguno de los pasajeros desarrollara síntomas compatibles con la enfermedad, pasaría automáticamente de ser considerado contacto estrecho a “caso sospechoso”. En ese supuesto, se le realizaría una nueva PCR y podría ser trasladado a la unidad UATAM de alto aislamiento del hospital Gómez Ulla.
El protocolo contempla nuevas pruebas cada 48 horas si persisten síntomas y las PCR continúan siendo negativas, hasta confirmar un diagnóstico alternativo. El secretario de Estado ha puesto como ejemplo cuadros respiratorios leves que finalmente puedan corresponder a patologías comunes como una faringoamigdalitis.
El caso estadounidense
Padilla también ha querido “matizar” la información difundida por el Gobierno de Estados Unidos sobre un supuesto positivo de hantavirus detectado entre pasajeros estadounidenses del crucero.
Según ha explicado, durante la escala en Cabo Verde embarcó un epidemiólogo del ECDC para analizar los contactos de mayor riesgo con los casos confirmados. Durante esa evaluación se realizaron pruebas diagnósticas a varios pasajeros.
En el caso concreto de un ciudadano estadounidense, el resultado inicial fue “indeterminado”, lo que técnicamente se considera un “positivo débil” y no concluyente. Posteriormente, la segunda prueba dio resultado negativo.
El secretario de Estado ha señalado que tanto el epidemiólogo del ECDC como el Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias consideraron que se trataba de un caso negativo, especialmente porque el pasajero no presentaba síntomas compatibles con la enfermedad.
Sin embargo, Padilla ha explicado que las autoridades estadounidenses optaron por tratar al pasajero como un caso positivo y organizaron un operativo especial de evacuación mediante un avión medicalizado “casi como si fuera un hospital”.
Además, Estados Unidos solicitó una embarcación independiente para evacuar también a otro turista estadounidense que había sido catalogado por ese país como caso con síntomas leves. No obstante, la doctora de Sanidad Exterior española consideró que dichos síntomas podían ser compatibles con un cuadro de ansiedad o nerviosismo y no necesariamente con hantavirus.
Respecto a la pasajera francesa que presentó síntomas durante el vuelo de evacuación y posteriormente dio positivo, Padilla ha reconocido que este tipo de situaciones pueden producirse “en cualquier momento” entre los contactos estrechos del crucero.
Aun así, ha defendido que precisamente por esa posibilidad se han aplicado medidas de aislamiento y control sanitario con el objetivo de “cortar las cadenas de transmisión” y evitar nuevos contagios secundarios.
Choque con Canarias
El secretario de Estado también se ha referido a la relación mantenida con el Gobierno de Canarias durante el operativo de evacuación del MV Hondius.
Padilla ha señalado que la coordinación técnica con el portavoz del Ejecutivo autonómico encargado del seguimiento fue “razonablemente buena”, aunque ha reconocido discrepancias políticas surgidas posteriormente.
Según ha explicado, el sábado realizaron conjuntamente una visita al operativo desplegado en el puerto y el aeropuerto de Granadilla de Abona, en Tenerife, y mantuvieron diversas conversaciones a lo largo del día.
Sin embargo, ha indicado que el domingo las autoridades canarias decidieron “no aparecer” mientras el presidente autonómico, Fernando Clavijo, rechazaba que el barco fondeara en el puerto.
Padilla ha recordado que fue precisamente Clavijo quien solicitó inicialmente que el crucero permaneciera fondeado en lugar de atracar directamente, una decisión con la que Sanidad estuvo de acuerdo pese a que suponía “complicar el operativo y alargarlo”, ya que obligaba a utilizar lanchas para el desembarque.
El secretario de Estado ha calificado además de “sorprendentes” algunas explicaciones ofrecidas por el presidente canario para justificar su rechazo al fondeo. En concreto, se ha referido a una captura de pantalla de una consulta realizada a una inteligencia artificial sobre la capacidad de las ratas para nadar.
Padilla ha explicado que el Ministerio solicitó un informe técnico al Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias sobre la posibilidad de que roedores infectados pudieran abandonar el barco, nadar hasta el muelle y colonizar la isla.
Según ha señalado, el informe científico consideró esa hipótesis como una “posibilidad remota” y fue “bastante tajante” respecto a la escasa probabilidad de que se produjera un escenario de ese tipo.
Finalmente, el secretario de Estado ha agradecido la colaboración de la Delegación del Gobierno en Madrid y ha destacado el papel del hospital Gómez Ulla, al que ha definido como uno de los centros “mejor preparados de Europa” para afrontar una situación de estas características.
Padilla también ha trasladado sus condolencias a la familia del guardia civil fallecido durante el operativo de evacuación tras sufrir un infarto, así como al conjunto del cuerpo de la Guardia Civil.
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