El Informe DANA 2025 (1) del Colegio de Biólogos de la Comunitat Valenciana plantea realojos y reubicaciones de población e infraestructuras ubicadas en las zonas inundables de Valencia y replantear la forma en la que se ocupa el suelo, ante los riesgos de nuevas inundaciones.
"¿Dejamos que el cambio climático nos adelante o nos adelantamos a él?"
"¿Dejamos que el cambio climático nos adelante o nos adelantamos a él?", ha planteado la decana de la institución, María Diago. El Colegio de Biólogos ha apuntado, en un comunicado, que la situación de Andalucía, con la evacuación de los 1.500 vecinos en Grazalema o el desalojo de viviendas de Córdoba, " despierta la solidaridad de todos".
La dana de octubre de 2024 fue trágica y no es descartable que se produzcan episodios similares en el futuro
"Pero, para los vecinos de la zona sur de València, la dana de octubre de 2024 fue trágica y no es descartable que se produzcan episodios similares en el futuro", ha señalado en un comunicado la corporación. "El desalojo de ciertas zonas es necesario", ha añadido Diago, porque "la virulencia de los fenómenos atmosféricos salta a la vista".
El Colegio de Biólogos ha expuesto que el Plan de Gestión del Riesgo de Inundación elaborado por la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) detalla que cerca de 100.000 vecinos de la Comunitat Valenciana habitan zonas afectadas por inundaciones con un periodo de retorno igual o inferior a los diez años, más de un cuarto de millón por eventos con un retorno igual o menor de cien años y aproximadamente medio millón por episodios con un retorno igual o inferior a los 500 años.
Plantearse el realojo de la población
Asimismo, ha señalado que la Memoria del último Patricova, elaborado en 2015, apunta que unas 650.000 personas residen actualmente en zonas inundables, de las que en torno a 200.000 lo hacen en áreas con alta o muy alta peligrosidad. El 12% y cerca del 4% de la actual población valenciana, ha destacado la institución.
Como respuesta a estas cifras, que son previas a octubre de 2024, el Colegio de Biólogos ha defendido que "no basta ya con la mera prohibición de nuevas edificaciones en las áreas donde esa población reside", sino que "hay que plantearse el realojo de la población asentada en las zonas calificadas de alta y muy alta inundabilidad".
El Informe DANA defiende la reestructuración de las actividades económicas (agrarias, industriales y terciarias) desarrolladas en esos espacios; la readaptación arquitectónica de las distintas edificaciones (residenciales, de carácter productivo, equipamientos sociales, etcétera) y la reubicación de los emplazamientos de los servicios públicos más imprescindibles en esas mismas áreas.
Sin sostenibilidad ambiental, no hay sostenibilidad social ni sostenibilidad económica
También plantea el reajuste del transporte y de la movilidad en su conjunto, "reduciéndose el actual parque de vehículos y favoreciendo alternativas a su uso"; la relocalización de infraestructuras en lugares que no impidan el desagüe de las aguas de inundación; y, finalmente, el replanteamiento urbanístico y territorial de la ocupación humana del suelo.
"Pueden parecer medidas extremas, pero no lo son. Si algo nos enseña la biología es que sin sostenibilidad ambiental, no hay sostenibilidad social ni sostenibilidad económica. Y el momento de actuar es ahora, no esperemos a la próxima catástrofe", ha concluido la decana del Colegio de Biólogos.
Referencias
- (1) Informe DANA 2025 COBCV. Ricardo Almenar.