El fenómeno climático de El Niño ha comenzado a provocar sus primeras inundaciones en Ecuador y Perú tras las intensas lluvias registradas durante el fin de semana y que se extendieron el domingo 1 de noviembre. Las precipitaciones han afectado especialmente a Guayaquil, Tumbes y las islas Galápagos, donde se ha registrado un fallecido y más de 2.000 afectados, en un episodio caracterizado por el calentamiento anómalo de las aguas del Pacífico tropical y cuya magnitud ha sido considerada extraordinaria.

 

Guayaquil sufre inundaciones y apagones

 

La ciudad ecuatoriana de Guayaquil, la más poblada del país, ha sufrido por segunda vez en una semana importantes inundaciones después de una tormenta que descargó intensas precipitaciones durante la tarde y la noche del domingo.

Las estaciones meteorológicas de distintos puntos de la ciudad registraron más de 50 litros por metro cuadrado en apenas una hora, una acumulación que provocó inundaciones de diferente intensidad en al menos 83 sectores urbanos, según los informes de las autoridades municipales y estatales.

El temporal también ocasionó interrupciones del suministro eléctrico en varias zonas de la ciudad, donde la acumulación de agua complicó la situación durante el episodio de lluvias torrenciales.

La ubicación geográfica de Guayaquil constituye un factor que agrava las consecuencias de estas precipitaciones. La ciudad se encuentra junto al río Guayas, cuyo nivel influye directamente en las inundaciones, especialmente cuando coinciden las lluvias intensas con los períodos de marea alta.

A esta circunstancia se añade el aumento del caudal del río Daule, uno de los afluentes del Guayas, como consecuencia de las descargas controladas realizadas desde el embalse de Daule-Peripa, el mayor de Ecuador.

Estas operaciones comenzaron el sábado como medida preventiva ante el incremento del nivel del agua almacenada durante los días anteriores. Sin embargo, las descargas también aportaron un volumen adicional al río Daule, en un momento en el que Guayaquil afrontaba nuevas precipitaciones.

La intensidad de la tormenta quedó reflejada igualmente en la actividad eléctrica registrada sobre la ciudad. El Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología de Ecuador (Inamhi) identificó un rayo de 113.000 amperios que impactó en el norte de Guayaquil a las 21.12 horas locales.

La descarga alcanzó una intensidad muy superior a la habitual, situada entre 20.000 y 30.000 amperios, de acuerdo con los cálculos del organismo meteorológico. El episodio puso de manifiesto la fuerza de la tormenta que afectó a la ciudad durante la noche del domingo.

 

Perú prevé nuevas lluvias intensas

 

Las precipitaciones asociadas a El Niño también han alcanzado el norte de Perú, especialmente la región de Tumbes, situada junto a la frontera ecuatoriana, donde las lluvias provocaron acumulaciones de agua en distintos sectores urbanos.

En el aeropuerto de la ciudad de Tumbes se registraron 21,5 litros por metro cuadrado en una hora, una cantidad que dejó varias calles cubiertas por una lámina de agua de al menos un palmo.

Las lluvias no se limitaron a la capital regional. Durante la jornada del sábado, la localidad de Matapalo, también situada en Tumbes, acumuló 58,5 litros por metro cuadrado, según los registros meteorológicos recogidos durante el temporal.

El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología de Perú (Senamhi) ha advertido de que las precipitaciones podrían mantenerse con intensidad entre moderada y extrema durante la madrugada del lunes 2 de noviembre en las regiones septentrionales de Tumbes y Piura.

Las previsiones contemplan acumulaciones de hasta 80 litros por metro cuadrado en Tumbes y 60 litros por metro cuadrado en Piura, dos territorios fronterizos con Ecuador expuestos a las lluvias vinculadas al calentamiento de las aguas del Pacífico.

Ante estos pronósticos y la evolución de las emergencias, la presidenta peruana, Keiko Fujimori, canceló su desplazamiento a España, donde tenía previsto participar en la Cumbre Iberoamericana.

La decisión responde a la necesidad de permanecer pendiente de las consecuencias de las precipitaciones y de la situación generada en las regiones afectadas por el comienzo de este episodio climático.

La evolución de las lluvias en el norte peruano se produce, además, en paralelo a las inundaciones registradas en Ecuador, donde las precipitaciones han alcanzado tanto zonas continentales como el archipiélago de Galápagos.

 

Galápagos registra víctimas y evacuados

 

Las islas Galápagos, situadas en el océano Pacífico a unos mil kilómetros de la costa continental ecuatoriana, también han sufrido las consecuencias de las lluvias torrenciales asociadas a El Niño.

El sábado se produjo una importante inundación en Puerto Ayora, la principal población del archipiélago, situada en la isla de Santa Cruz y con aproximadamente 25.000 habitantes.

Las precipitaciones anegaron diferentes zonas de esta localidad y provocaron una emergencia que ha dejado una persona fallecida y más de 2.000 afectados, según la información difundida sobre las consecuencias del temporal.

Ante la magnitud de las inundaciones, las autoridades habilitaron varios albergues temporales para atender a las personas perjudicadas por la acumulación de agua en la isla.

El Gobierno ecuatoriano también movilizó recursos de asistencia y trasladó más de 17 toneladas de ayuda humanitaria mediante dos vuelos realizados por las Fuerzas Armadas.

La emergencia ha tenido igualmente consecuencias sobre la actividad turística del archipiélago. Las autoridades decidieron cerrar temporalmente y por precaución varios espacios turísticos de las Galápagos, conocidas también como las Islas Encantadas.

Entre los lugares afectados por las restricciones figura Las Grietas, un enclave caracterizado por sus hendiduras de agua marina y situado entre los puntos turísticos del archipiélago.

La clausura preventiva de estos espacios se suma a las medidas de asistencia adoptadas tras las inundaciones, mientras las autoridades afrontan los daños ocasionados por las precipitaciones en Santa Cruz.

El episodio se enmarca en un fenómeno climático cuya evolución despierta especial preocupación por su posible intensidad. El Niño se caracteriza por un calentamiento anómalo del Pacífico tropical, que favorece la aparición de lluvias intensas en las costas de Ecuador y Perú.

 

5 grados centígrados por encima de los valores medios

 

A diferencia de otros fenómenos climáticos, El Niño no presenta una periodicidad fija, por lo que sus episodios pueden producirse con intervalos variables y alcanzar magnitudes diferentes.

En esta ocasión, Naciones Unidas ha pronosticado un episodio «sin precedentes», mientras que la magnitud del fenómeno ha sido catalogada como extraordinaria ante las condiciones térmicas observadas en el océano.

Los datos disponibles indican que la temperatura del Pacífico Este Tropical se encuentra aproximadamente 5 grados centígrados por encima de los valores medios correspondientes a esta época del año.

Este calentamiento excepcional alimenta las previsiones sobre la intensidad del episodio actual, que podría superar a los fenómenos registrados en 1982–1983, 1997–1998 y 2016–2017, considerados entre los grandes antecedentes de El Niño.

Por el momento, las primeras consecuencias ya se han manifestado en forma de inundaciones urbanas, interrupciones eléctricas, víctimas y necesidades de asistencia humanitaria, mientras las previsiones meteorológicas mantienen la atención sobre la evolución de las precipitaciones en ambos países.

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