Tras alcanzar máximos de la última década durante la semana pasada, los embalses parecen comenzar el lento proceso de disminución propio de cada estación veraniega. En los últimos siete días las reservas de agua se han reducido dos décimas, a pesar de lo cual todavía se encuentran en un 84,0% que permite prever un verano tranquilo en las reservas hidrológicas.

 

Evolución del agua en los embalses españoles

 

Mapa de la situación de los embalses en España por cuencas hasta el 26 de mayo de 2026 / Imagen: EA

La mayor parte de las cuencas experimenta ligeros descensos con contadas excepciones, en lo que debería suponer el inicio de la caída estival. En los últimos siete días las reservas han bajado 195 hectómetros cúbicos que dejan el total de agua embalsada en 47.083 hectómetros. Se espera que el inicio de las altas temperaturas, ya propias del verano en muchos lugares, prolongará y agravará esta tendencia en las siguientes semanas.

En la comparación anual, la referencia actual todavía se encuentra bastante por encima de la de 2025, cuando los embalses cerraron mayo en un 77,5% de su capacidad, 6,5 puntos menos que su valor actual.

 

La situación por cuencas hidrográficas

 

Situación de los embalses y evolución del agua embalsada en datos hasta el 26 de mayo de 2026 / Infografía: EA

El progresivo descenso de la mayoría de cuencas afecta a casi toda la Península con cuatro únicas excepciones: los ligeros crecimientos del Cantábrico Occidental y el Duero en la vertiente atlántica, y las subidas del Segura y el ámbito de Cataluña en la cuenca mediterránea. Estas pérdidas generalizadas no alteran la tendencia del agua embalsada, donde toda la Península se encuentra por encima de la cota del 70% con la única excepción del Júcar y el ya citado Segura, ambos todavía con un nivel superior al 60%.

En la cornisa norte se ha producido uno de los escasos aumentos de la última semana, donde el Cantábrico Occidental ha subido 1,8 puntos para alcanzar el 87,3%. En estos últimos siete días se han mantenido inalterables el Cantábrico Oriental y el ámbito del País Vasco, con un 89,0% y un 95,2%, respectivamente. Por su parte, Galicia Costa sufrió un descenso de relativa entidad, 1,5 puntos menos que le dejan en un 78,9%, mientras que el Miño-Sil tuvo una caída de menor importancia, apenas tres décimas menos para situarse en el 87,5%.

En las grandes cuencas de las dos Mesetas el Duero es el único ámbito que logra prolongar su crecimiento, con una reseñable subida de 50 hectómetros cúbicos y siete décimas para alcanzar el 89,8%. De una entidad parecida entre sí, en torno a las cuatro décimas, resultaron las caídas del Tajo, que descendió hasta el 79,1%, y el Guadiana, que ahora se queda en un 85,2%.

También se han generalizado las caídas moderadas en el cuadrante suroeste peninsular. La mayor pérdida porcentual es la del Tinto, Odiel y Piedras, que se deja nueve décimas para permanecer en el 86,9%. Por su parte, el Guadalete-Barbate cae siete décimas y baja hasta el 88,3%, mientras que el Guadalquivir padece la menor caída porcentual, medio punto, tras la que se queda en un 87,1%.

En la vertiente mediterránea ha habido una mayor estabilidad que en la vertiente atlántica, con unas pérdidas muy limitadas en el este de la Península. De hecho, dos de sus ámbitos crecieron durante los últimos siete días. Cataluña ganó cuatro décimas y se sitúa en un 93,6%, el segundo dato más importante de toda la Península, mientras que el Segura logra prolongar un poco más su tendencia alcista y se anota otras cuatro décimas para alcanzar el 60,4%. La cuenca Mediterránea Andaluza permanece sin variación semanal en el 77,0% y los otros dos ámbitos de la región sufren sendas caídas de tres décimas: el Júcar ahora se sitúa en un 67,8% de su capacidad y el Ebro, el ámbito con mayores reservas de la vertiente, se queda en un 88,0% de su capacidad en una situación de práctico llenado.

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