La Unión Europea (UE) ha emitido un documento en el que señala que España ha conseguido avances en lo que al mercado eléctrico se refiere, pero que todavía necesita llevar a cabo una transición ordenada hacia precios plenamente de mercado. Esto pone en el punto de mira al mercado regulado, el PVPC, que podría llegar a desaparecer en el futuro.
El mismo documento señala que en España en torno al 29% de los hogares españoles tiene contratada la tarifa regulada y todos ellos serán precisamente, con el tiempo, los que deban cambiar a una nueva tarifa del mercado libre.
La Unión Europea piensa que el PVPC es una tarifa intervencionista por parte del Estado, pero que no tiene sentido en un mercado maduro y plenamente competitivo. La Unión Europea, en este sentido, anima a España y otros países a desarrollar una hoja de ruta clara y limitada en el tiempo para pasar a precios plenamente de mercado.
Para ello, España debe seguir avanzando en la mejora de la competencia, debe conseguir una mayor transparencia y acceso a los datos de los contadores inteligentes y mayor comparabilidad de ofertas. Esto debería permitir que los hogares españoles puedan acceder a la información y elegir libremente entre las diferentes opciones del mercado libre.
La UE también confirma en su documento que las intervenciones del Gobierno en el precio de la electricidad seguirán siendo posibles para paliar subidas de la luz anómalas, pero estas acciones deben ser mucho más excepcionales y temporales.
La UE anima a desarrollar y no comprometer la evolución del mercado minorista, pero sin olvidar en ningún momento el asunto de la pobreza energética. Considera que los ciudadanos vulnerables tienen que seguir siendo protegidos, y que de hecho deberían ser los únicos con tarifa regulada. En este sentido actualmente existe el bono social y el documento sugiere que se prioricen medidas estructurales (eficiencia energética, rehabilitación) frente a subsidios generalizados en el futuro.
El PVPC, que es bastante popular en nuestro país, pero aún lo es más en otros países europeos, supone que sus clientes consiguen precios de la luz por horas fijados por el mercado mayorista. Por tanto, el coste de la luz cambia cada hora y esto muestra su mayor vulnerabilidad, que es alta volatilidad de los precios. A largo plazo es una tarifa que puede resultar de lo más barato, pero en ocasiones cuenta con una volatilidad tan alta que en situaciones excepcionales puede generar facturas de la luz caras.
La Unión Europea desea precios más libres, como hemos visto anteriormente, pero también más estables y propone más tarifas planas o modelos híbridos que no sean tan volátiles en tiempos de energía excepcionalmente cara.
Aunque existe una clara recomendación de acabar con el PVPC, de momento no existe un calendario claro y específico para su retirada, por lo que es seguro que la tarifa regulada aún tiene unos años más de vida asegurada.
Hay que recordar que el precio de la luz en España utiliza un sistema denominado marginalista por el que el precio mayorista lo determina la energía más cara que entra en el pool eléctrico, que habitualmente suele ser el gas (las renovables y la energía nuclear no suelen marcar el precio final). Es el gas precisamente el que afecta a la volatilidad del PVPC. A veces esta energía se ve afectada por conflictos armados, entre otros sucesos.
Añadir EcoAvant.com como fuente preferida de Google de forma gratuita.
Activar ahora