Los trabajos nocturnos en la lucha contra los incendios forestales que afectan a la Comunidad de Madrid han sido “eficaces” contra los frentes activos y han rebajado la “amenaza”, si bien siguen sin control ante la previsión del endurecimiento de las condiciones climáticas para las próximas horas, según la Delegación del Gobierno.
En los fuegos que afectan al norte de la región se ha trabajado con maquinaria pesada, medios de extinción y fuegos técnicos, logrando el objetivo de evitar que el incendio llegara a Valdemaqueda.
Fuentes de Emergencias 112 Comunidad de Madrid han señalado que durante la noche han trabajado 50 medios terrestres, cuyas labores han sido positivas en el entorno del río Cofio, la zona más crítica en estos momentos.
El Gobierno ha resaltado que el esfuerzo realizado en ese frente durante el lunes, con el uso masivo de medios aéreos –siete hidroaviones y cuatro helicópteros– y la concentración de recursos terrestres, con más de 400 efectivos durante la noche, ha permitido “disminuir la amenaza, siempre con la precaución de pensar que el incendio aún no está controlado y que las condiciones siguen siendo cambiantes”.
Previsiblemente, los esfuerzos se centrarán durante este martes en la vigilancia y en refrescar las zonas en lugar de la lucha contra el frente, ante la previsión del aumento de temperaturas con la llegada este miércoles de la nueva ola de calor.
El fuego no llega a Valdemaqueda
El municipio de Valdemaqueda había sido evacuado este lunes mediante un mensaje ES-Alert del Ministerio del Interior, que ordenó la salida de sus cerca de 900 vecinos ante el avance de las llamas.
Las tareas de las últimas horas se han centrado también en el entorno del embalse de San Juan, con el objetivo de que el fuego no tome dirección hacia la sierra norte.
El balance oficial de la Comunidad de Madrid cifra en aproximadamente 28.000 las hectáreas afectadas en la región y en más de 55.000 las personas evacuadas o confinadas, con unas 2.500 alojadas en los 18 puntos de acogida habilitados.
En el conjunto de Madrid, Ávila y Toledo, las llamas superan las 77.000 hectáreas: unas 50.000 corresponden al fuego de Burgohondo, ya el mayor incendio forestal de la historia de España, que el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha calificado como el “más importante y agresivo” que ha sufrido el país y que motivó la declaración de la emergencia de interés nacional.
Martes de vigilancia ante el calor
La jornada de este martes es decisiva para la evolución del fuego: la llegada de la nueva ola de calor apunta a complicar las tareas de extinción y puede provocar que se reavive allí donde se había logrado contener.
En Ávila, la situación mejora en Casillas y el Alto Mijares, aunque El Tiemblo se mantiene como el punto más sensible por la cercanía del incendio madrileño, con una evolución que el Infocal considera “bastante más favorable” de lo que era.
En Toledo, la mejoría general permite a la Junta plantear la bajada al Nivel 2 de emergencia, con más de 4.200 personas ya realojadas en la provincia.
La Junta de Castilla y León mantiene activada la alerta por riesgo meteorológico de incendios hasta el viernes 31, con la prohibición de encender fuego en el monte y restricciones a la maquinaria agrícola y forestal, mientras una orden ministerial suspende las labores de cosecha con maquinaria en las tres provincias afectadas.
Zona gravemente afectada en 14 provincias
El Consejo de Ministros aprueba este martes un real decreto que declara zonas gravemente afectadas por una emergencia de protección civil –lo que antes se conocía como “zona catastrófica”– áreas de 14 provincias dañadas por los incendios de los últimos meses, entre ellas Madrid, Ávila y Toledo, Castellón y Guadalajara, un paso que permitirá recibir ayudas del Estado tras la valoración de los daños.
Entre los fuegos incluidos figuran el de la Vall d'Uixó –que ha calcinado unas 10.000 hectáreas y ya no está fuera de capacidad de extinción, con el operativo confiado en avanzar hacia su estabilización– y el incendio de La Mierla, cuyas restricciones fueron levantadas el domingo.
En Extremadura, la reactivación por el viento del incendio de Las Hurdes –Cáceres– obligó a evacuar a medio millar de personas de cinco poblaciones, con unos 500 efectivos trabajando sobre el terreno.
El conjunto de los incendios forestales eleva ya a unas 153.000 las hectáreas quemadas en España en lo que va de año, una cifra seis veces mayor que la registrada en el mismo periodo de 2025.
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