HAARP estudia la ionosfera y no puede provocar tormentas ni alterar el clima
Las teorías que atribuyen al proyecto HAARP la capacidad de provocar sequías, huracanes, terremotos o el calentamiento global carecen de base científica. Sus instalaciones en Alaska se utilizan para estudiar la ionosfera, muy por encima de la zona de la atmósfera donde se producen los fenómenos meteorológicos

