La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) ha eliminado del mercado los formatos de mayor tamaño de algunos antibióticos y ha añadido nuevos formatos de un grupo reducido este 29 de abril de 2026, en España, para evitar excedentes en los hogares y reducir el uso inapropiado de estos medicamentos.
Menos antibióticos sobrantes
La decisión se enmarca en el Plan Nacional frente a la Resistencia a los Antibióticos (PRAN) y tiene como objetivo promover un uso más adecuado y responsable de los antibióticos. La AEMPS advierte de que la automedicación sin receta es una de las principales causas de la proliferación de bacterias resistentes.
Riesgo para la salud pública
La resistencia a los antimicrobianos constituye una de las principales amenazas para la salud pública en Europa. Cada año causa alrededor de 35.000 fallecimientos en la Unión Europea y genera costes sanitarios y sociales estimados en 11.700 millones de euros anuales, derivados, entre otros factores, de estancias hospitalarias más prolongadas y tratamientos más complejos.
La agencia señala que la disminución de la eficacia de los antibióticos pone en riesgo procedimientos médicos esenciales que dependen de estos medicamentos para prevenir y tratar infecciones. Esta pérdida de eficacia dificulta garantizar una medicina moderna, segura y eficaz.
La mayoría de los formatos de medicamentos autorizados, especialmente los más recientes, ya se ajustan a la duración prevista de los tratamientos según la evidencia científica. Este aspecto forma parte de la evaluación que realiza la AEMPS durante el procedimiento de autorización.
Sin embargo, la agencia explica que cada vez más estudios analizan la duración óptima de los tratamientos antimicrobianos y respaldan la reducción de dicha duración. Por ello, se han revisado los formatos para que el tamaño de los envases se adecúe a los tratamientos más habituales, conforme a la Guía Terapéutica Antimicrobiana del Sistema Nacional de Salud.
Formatos adaptados al tratamiento
Actualmente, algunos antibióticos se venden en envases que contienen más unidades de las necesarias para los tratamientos habituales. Esta situación puede favorecer excedentes en los hogares, aumentar el riesgo de aparición de resistencias y poner en peligro la eficacia de estos medicamentos.
Para abordar esta cuestión, el PRAN ha creado, con la coordinación de la AEMPS, el Grupo de Trabajo para la Adecuación de Formatos de Antimicrobianos. En este órgano multidisciplinar han participado sociedades científicas, profesionales clínicos, científicos, expertos en salud pública, representantes de los servicios de salud de las comunidades autónomas, colegios profesionales y la Unidad de Coordinación del PRAN, con la implicación de la industria farmacéutica.
El grupo ha revisado los formatos de antibióticos comercializados en España y ha elaborado un informe que concluye que deben mantenerse los envases ajustados a la duración de los tratamientos habituales. También plantea retirar de forma progresiva algunos envases de mayor tamaño que ya no se adaptan a la práctica clínica actual.
En tratamientos habituales con amoxicilina y amoxicilina/clavulánico de una duración de 7 días, por ejemplo, los envases que contienen 20 unidades son suficientes para completar el tratamiento de manera eficaz.
El informe también subraya la necesidad de actualizar los sistemas de prescripción conforme a los cambios de formatos propuestos. Además, plantea añadir nuevos formatos que no están disponibles actualmente y que sí se ajustan a las pautas posológicas indicadas en la Guía Terapéutica del SNS.
La AEMPS ha trabajado con la Dirección General de Cartera Común de Servicios del Sistema Nacional de Salud y Farmacia para desarrollar un plan de financiación de antibióticos siguiendo las líneas de actuación del plan estratégico del PRAN 2025–2027.
Los cambios no reducen la eficacia ni la seguridad de los tratamientos
Esta actuación responde a la necesidad de garantizar la viabilidad y el acceso universal a los formatos propuestos. El cambio entra en vigor mediante la resolución publicada el 29 de abril de 2026, que recoge el listado de formatos de antibióticos que desaparecerán gradualmente del mercado.
La agencia recuerda que estos cambios no reducen la eficacia ni la seguridad de los tratamientos. Los formatos que se mantienen están basados en la evidencia científica más actualizada y en las guías médicas de referencia.
Según la AEMPS, la adecuación de los formatos supone una mejora importante tanto para las personas que utilizan antibióticos como para la salud pública en general. También contribuye a reducir el impacto de los residuos de estos medicamentos en el medioambiente.
En conjunto, los envases adaptados a la duración de los tratamientos promueven un uso más responsable y seguro de los medicamentos. La agencia recalca que esta actuación preventiva frente a las resistencias beneficia tanto a cada paciente como al conjunto de la población.
Para que los antibióticos sean eficaces y seguros, la AEMPS insiste en que deben utilizarse siempre siguiendo las indicaciones de los profesionales sanitarios. También recuerda la importancia de completar el tratamiento tal y como se ha pautado para eliminar completamente las bacterias y reducir el riesgo de reaparición de la infección o de desarrollo de bacterias resistentes.