Al acceder a la página web de la Asociación Vida Sana (AVS), un mensaje ocupa el primer plano: "40 años defendiendo la producción ecológica". Debajo, el origen de la asociación: "En 1974, un grupo de consumidores, preocupados por la contaminación ambiental y la calidad de los alimentos que consumían, se reunió para buscar productores interesados en la agricultura ecológica, una práctica ya iniciada en otros países europeos".
- Datos coincidentes, motivaciones distintas
- El “entramado” de empresas: “Trabajábamos en todas esas empresas”
- “Por arte de magia, un día, todo era suyo”
- El líder: Abel González, “el abuelo”
- La cúpula: Parra, Do Carmo y Picazos
- “Cantidades colosales de dinero en efectivo”
- Poderes notariales y un pacto cum amico “fraudulento”
La declaración continúa: "A este núcleo se unieron más personas, y en 1981 se constituyó formalmente la Asociación Vida Sana, una entidad sin fines de lucro destinada a promover el desarrollo biológico y la cultura ecológica. Desde entonces, no hemos cesado en nuestra labor de defensa de los derechos de los consumidores, agricultores y ciudadanos como habitantes de la Tierra".
Estos documentos ofrecen un análisis detallado sobre el origen y las actividades de "Vida Sana", y sacan a la luz aspectos que contrastan profundamente con la versión oficial
No obstante, en archivos de la Unión Nacional de Asociaciones de Defensa de las Familias y Personas Víctimas de Sectas (UNADFI, por sus siglas en francés), la entidad francesa de referencia en la materia, se encuentra documentación clave revisada para este reportaje. A ella tuvo acceso en la década de 1990 el psicólogo clínico y experto en sectas Miguel Perlado, durante su colaboración de más de diez años con AIS Pro Juventud (Asesoramiento e Información sobre Sectas) y la propia UNADFI. Estos documentos ofrecen un análisis detallado sobre el origen y las actividades de "Vida Sana", y sacan a la luz aspectos que contrastan profundamente con la versión oficial.
Datos coincidentes, motivaciones distintas
Los archivos franceses cuentan la misma historia con otros nombres. La información de UNADFI coincide en los datos con lo que explica la web de la AVS, pero revela grandes diferencias en cuanto a las motivaciones. El texto describe cómo “la organización Vida Sana comenzó a ganar relevancia en España a partir de 1975, cuando su líder y un grupo de seguidores en Barcelona lanzaron un ambicioso proyecto que incluía la apertura de restaurantes vegetarianos, tiendas de productos dietéticos y la promoción de cultivos ecológicos”.
La documentación de UNADFI califica a “Vida Sana” como una “secta destructiva”
La documentación de UNADFI califica a “Vida Sana” como una secta destructiva” y destaca el impacto que su influencia podía tener en los miembros más vulnerables, que en muchos casos sufrían graves consecuencias emocionales y psicológicas tras su paso por el grupo. También señala que los niños y niñas "no estaban escolarizados ni vacunados".
Lo que facilitaba la captación de nuevos miembros, que en muchos casos eran personas con graves problemas personales, como discapacidades, adicciones, desempleo o conflictos familiares
“A través de la Asociación Vida Sana también se ofrecían cursos de dietética, naturismo, consultas y conferencias, lo que facilitaba la captación de nuevos miembros, que en muchos casos eran personas con graves problemas personales, como discapacidades, adicciones, desempleo o conflictos familiares”, desglosa la información.
La psicóloga clínica Margarita Barranco, cofundadora y miembro de RedUNE (Red de Prevención del Sectarismo y del Abuso de Debilidad), con décadas de experiencia en sectas destructivas, señala que “en este tipo de grupos el hermetismo suele ser una característica fundamental, intrínseca a su funcionamiento. Su estructura opera en dos niveles muy diferenciados: por un lado, mantienen una comunicación interna extremadamente hermética, accesible solo a sus miembros o a una élite dentro del grupo. Esto garantiza que solo los iniciados o aquellos en posiciones de confianza tengan acceso a la verdadera información o los objetivos reales del grupo, generando un ambiente de control y dependencia”.
El grupo desarrolla una proyección pública completamente distinta, una imagen cuidadosamente construida que es atractiva y socialmente aceptable, en muchos casos totalmente ajena a la realidad interna
La experta prosigue: “Por otro lado, el grupo desarrolla una proyección pública completamente distinta, una imagen cuidadosamente construida que es atractiva y socialmente aceptable, en muchos casos totalmente ajena a la realidad interna. Esta doble cara permite a estos grupos captar nuevos miembros y generar aceptación social, a la vez que preservan sus dinámicas internas sin levantar sospechas. Es una estrategia muy efectiva que les permite operar sin interferencias externas, al tiempo que ocultan prácticas que podrían ser cuestionadas o incluso condenadas por la sociedad”.
Barranco estuvo al frente del servicio psicológico de AIS Pro Juventud entre 1987 y el año 2000
Barranco estuvo al frente del servicio psicológico de AIS Pro Juventud entre 1987 y el año 2000. En conversación con EcoAvant.com, asegura que durante ese periodo atendieron, desde la entidad, a varias personas adeptas de la "secta Vida Sana", una organización en expansión que monitoreaban de cerca.
Por ello, resulta pertinente profundizar en quiénes dirigían y sostenían la estructura interna de lo que se denominaba "organización, secta o comuna Vida Sana". Identificar a las personas en los puestos clave permite vislumbrar motivaciones que no se reflejan en su discurso público.
Aunque la AVS se presentaba como un movimiento de promoción ecológica y bienestar, documentos y testimonios sugieren intereses adicionales, menos visibles. La cúpula directiva parece haber utilizado una red de empresas como vehículo para objetivos que iban más allá de la defensa de la agricultura ecológica. Un análisis exhaustivo de la documentación mercantil vinculada revela intereses económicos y personales que explicarían la continuidad y expansión de la “organización Vida Sana” por todo el territorio español.
Expertos consultados y testigos entrevistados por este medio señalaron que la organización Vida Sana habría operado obteniendo recursos de manera irregular y promoviendo la explotación infantil mediante coacciones y maltrato
En el reportaje anterior, expertos consultados y testigos entrevistados por este medio señalaron que la “organización Vida Sana habría operado obteniendo recursos de manera irregular y promoviendo la explotación infantil mediante coacciones y maltrato”. Esa acusación se extendería a cerca de una decena de empresas bajo el control de la misma organización, entre las cuales figurarían la AVS y BioCultura.
El “entramado” de empresas: “Trabajábamos en todas esas empresas”
La organización Vida Sana funcionaba como un entramado comercial y mercantil que favorecía que algunos de sus integrantes, captados por esta agrupación, colaboraran económicamente con empresas que se fueron formando
MIGUEL PERLADO, psicólogo clínico experto en sectas
Detrás de la asociación había una decena de sociedades. Perlado, fundador de la Asociación Iberoamericana para la Investigación del Abuso Psicológico (AIIAP), que ha tenido acceso también a una considerable cantidad de documentación sobre la cuestión, declara haber podido confirmar que “la organización Vida Sana funcionaba como un entramado comercial y mercantil que favorecía que algunos de sus integrantes, captados por esta agrupación, colaboraran económicamente con empresas que se fueron formando”. Y añade: “Estas empresas, más tarde, se las apropiaban, se vendían o se traspasaban, realizando movimientos económicos poco transparentes y siempre en beneficio del círculo más cercano al fundador”.
Testigos de la época que no quieren ser citados, y con los que hemos conversado a lo largo de la investigación, detallan que se dieron muchos casos de quiebras de negocios que se sufragaban con la economía común que acumulaban, gestionada por el líder y la cúpula administrativa. “Era habitual que se vendieran propiedades o herencias de adeptos de la comuna para hacer frente a tales gastos o inversiones, nunca era el caso de las personas que lo dirigían. Los sacrificios siempre los hacíamos los mismos”, aseguran.
El doctor Josep Maria Jansà, exresponsable médico de AIS Pro Juventud durante las décadas de 1980 y 1990, confirma para este medio el carácter manipulativo de la organización a partir de su experiencia atendiendo a familiares y exmiembros del grupo. Las personas que acudían a AIS Pro Juventud, explica, relataban experiencias de manipulación psicológica, aislamiento social y control sobre sus vidas, ocultos bajo una fachada de promoción de hábitos saludables.
Utilizaban un discurso de vida sana para atraer a personas vulnerables, pero detrás había estrategias de dominación y sumisión propias de un grupo de manipulación psicológica
JOSEP MARIA JANSÀ, exresponsable médico de AIS Pro Juventud
“Utilizaban un discurso de vida sana para atraer a personas vulnerables, pero detrás había estrategias de dominación y sumisión propias de un grupo de manipulación psicológica”, afirma Jansà, que subraya las graves consecuencias sufridas por quienes lograban salir de su influencia. Actualmente es director de Vigilancia y Promoción de la Salud en la Agencia de Salud Pública de Barcelona.
Coinciden sin titubeos en afirmar que, durante diferentes momentos de su infancia y adolescencia, “trabajábamos en todas esas empresas”
Los testimonios recopilados para este reportaje, de personas que crecieron y vivieron en la "secta comuna Vida Sana", coinciden sin titubeos en afirmar que, durante diferentes momentos de su infancia y adolescencia, “trabajábamos en todas esas empresas”. Esto ocurría a pesar de que legalmente deberían haber estado escolarizados. Otras personas, que se unieron a la comuna siendo adultas, también relatan haber trabajado durante años sin recibir salario, o entregando la totalidad de sus pagas, bienes y rentas.
Para eliminar cualquier duda, enumeramos varias de las empresas o proyectos mercantiles a los que se han referido: Asociación Vida Sana, ferias BioCultura, el instrumento patrimonial Vida Sana, S.A.; la distribuidora de frutas y verduras Bio Huerta, S.A.; la panadería y pastelería Bio Artsa, S.A.; JF, S.L.; Botica Restaurant Les Corts Catalanes, S.A.; el restaurante La Granja Biológica Vida Sana, S.L.; el restaurante Biocenter Alimentación Sana, S.L.; la cadena de tiendas y restaurantes Altervida, S.A. (Comme-Bio); Ecopaint Ibérica, S.L., de pinturas y reformas; y la distribuidora de alimentos ecológicos Biocop Productos Biológicos, S.A., hasta una docena de proyectos mercantiles.
Los exmiembros entrevistados coinciden en describir un entorno de dominación y control férreo, y subrayan que los dirigentes “se apropiaban de los bienes personales y colectivos de los demás miembros, consolidando su poder a expensas de los otros”.
Intenta encontrar un líder de un grupo sectario que viva en condiciones precarias, sin recursos económicos ni bienes. Dudo que lo encuentres, yo no lo he visto y es poco probable que exista
MARGARITA BARRANCO, psicóloga clínica y miembro de RedUNE
Barranco expone su perspectiva sobre los líderes de grupos sectarios y sus privilegios: "Intenta encontrar un líder de un grupo sectario que viva en condiciones precarias, sin recursos económicos ni bienes. Dudo que lo encuentres, yo no lo he visto y es poco probable que exista". Explica que promueven un mensaje que aparenta sencillez: "Te dicen que vivas con modestia, sin muchos recursos económicos. Pero al mismo tiempo, exigen: 'Dámelo a mí, dámelo a mí, que yo gestionaré todo ese dinero'".
“Por arte de magia, un día, todo era suyo”
Quienes trabajaron en esas empresas pusieron además el dinero. En el anterior reportaje se citó el testimonio de Agnès (pseudónimo), que permaneció en la “secta comuna Vida Sana” durante casi treinta años y perdió todos sus bienes, hasta quedar en situación de indigencia material a los 60. Agnès y otros antiguos miembros, que han preferido no ser mencionados ni bajo pseudónimo, recuerdan que todas las aportaciones debían hacerse en efectivo, "para simplificar las cosas".
Nos deshicimos de nuestro patrimonio y rentas con plena confianza, trabajando durante años sin contrato ni remuneración en empresas que supuestamente serían nuestras y de nuestros hijos
AGNÈS, exadepta de la "secta Vida Sana"
Según denuncian: “Nos deshicimos de nuestro patrimonio y rentas con plena confianza, trabajando durante años sin contrato ni remuneración en empresas que supuestamente serían nuestras y de nuestros hijos. Por arte de magia, un día, todas las empresas y las propiedades eran suyas y el resto ya no teníamos nada. Desde la cúpula directiva y el líder, en su mayoría, no aportaron nada y se lo acabaron quedando todo, pregonando lo emprendedores que eran y una serie de historias sobre un 'grupo de consumidores preocupados con conciencia social' y cosas por el estilo”.
Agnès relata que, días antes de ser expulsada de lo que había sido su hogar durante tres décadas, le informaron de que no poseía nada, ni siquiera las acciones de las empresas que había adquirido con cuantiosas aportaciones. “Lo perdí todo, incluso el hogar para mí y mis hijos, porque la casa donde vivíamos estaba a nombre de una empresa que ellos gestionaban, Vida Sana S.A.”, recuerda con amargura.
Despojada de todo y siendo sexagenaria, Agnès se encontró sin hogar y en la miseria. Intentó buscar ayuda legal, pero los abogados a quienes consultó le respondieron que "sin documentación no podían hacer nada". Ese vacío la sumió en una depresión profunda, marcada por la vergüenza y la sensación de traición. “Al intentar llevar el caso ante la justicia, observé cómo el sistema judicial les daba la razón, lo que me generó una profunda tristeza y desconfianza en la administración de justicia", expresa. “En una ocasión, una secretaria judicial me sugirió resolver el problema hablando, ya que todos éramos como una familia"; a lo que Agnès respondió: “La violencia de género también ocurre en el ámbito familiar, y no por eso debe aceptarse”.
El abogado y doctor en Derecho Penal Carlos Bardavío, especializado en sectarismo criminal, expone que muchos profesionales desaconsejan iniciar demandas judiciales en estos casos, especialmente si la víctima no tiene pruebas documentales que sirvan en un juzgado.
El desafío está en ayudar a las víctimas a enfrentar su vergüenza y su miedo, ya que, para algunas, denunciar significa enfrentarse a personas que consideraron amigos o líderes
CARLOS BARDAVÍO, abogado y doctor en Derecho Penal
“El desafío está en ayudar a las víctimas a enfrentar su vergüenza y su miedo, ya que, para algunas, denunciar significa enfrentarse a personas que consideraron amigos o líderes”, explica Bardavío. También enfatiza que “cada proceso es único, y no se debe ofrecer falsas esperanzas ni presionar a la víctima. Mi papel es analizar la viabilidad del caso con las pruebas disponibles”.
Verlos presentándose en medios y eventos como referentes de valores sociales y hablando de ética social es incomprensible
Agnès concluye con un sentimiento de profundo dolor: “Verlos presentándose en medios y eventos como referentes de valores sociales y hablando de ética social es incomprensible, con figuras relevantes como la reina Letizia y otras personalidades de la vida pública, en ferias como BioCultura y otros actos. Muchos y muchas de nosotras quedamos destrozadas. El daño que han causado a tres generaciones es irreparable y ya hace años que no tengo ninguna esperanza de ningún tipo de justicia social y menos todavía de las instituciones judiciales”.
En el reportaje anterior, M.C.C., adepta durante al menos 15 años del grupo afincado en el sur de Francia –que originó la “organización Vida Sana”–, describía que allí “unos se convertían en unos desarraigados, sin miramientos ni sentimientos, en los que una mentalidad fría y calculadora los llevaba al éxito, mientras que otros se convertían en unos pobres enfermos de espíritu y alma”. También explicaba cómo “allí el dinero no faltaba y para muchos de los seguidores se convertía en uno de los principales objetivos de sus vidas”, lo que contrasta con el discurso de principios éticos y sociales proclamado por la cúpula.
El líder: Abel González, “el abuelo”
Queda por saber quién decidía. La revisión de numerosos documentos revela una constante coincidencia en los nombres de quienes ocupaban los cargos estratégicos, lo que permite delinear el organigrama de poder de esta organización. Tanto las fuentes consultadas como los testimonios y la documentación jurídica y mercantil señalan que el Sr. Abel González habría actuado como líder principal de la denominada "organización Vida Sana".
Abel González fue discípulo líder de la comuna ubicada en las afueras de Niza, en el sur de Francia, considerada la sede central y la matriz del grupo
La documentación de los archivos de UNADFI señala que Abel González fue discípulo líder de la comuna ubicada en las afueras de Niza, en el sur de Francia, considerada la sede central y la matriz del grupo. Según esa documentación, González entabló contacto en Barcelona a finales de la década de 1960 con quien sería el futuro líder de la comuna francesa. Años más tarde, desde Barcelona, creó la Asociación Vida Sana, de la que fue presidente durante décadas, y manejaba distintos proyectos empresariales relacionados con el mercado ecológico, el bienestar y la salud.
Desde algunas de esas entidades se gestionaba la compra de bienes inmuebles, financiada principalmente con las aportaciones de bienes y rentas de ciertos seguidores. En teoría, esas contribuciones otorgaban a los miembros derechos de propiedad sobre las viviendas de la "comuna Vida Sana" en las que habitaban, así como sobre otras propiedades y negocios.
Abel González, fallecido en 2015, se erigió como el líder indiscutible de la “organización Vida Sana”. En Vida Sana S.A., una de las empresas dedicadas a la gestión patrimonial de varios adeptos, asumió el rol de accionista principal, a medida que distintos miembros de la comuna eran expulsados o la abandonaban, lo que le permitió consolidar un control total sobre las decisiones comerciales y la administración del patrimonio.
Pero, ¿qué más se sabe del Sr. Abel González? De las pocas referencias que hay en internet destaca una: la página de la editorial Testimonios para la Historia, donde es presentado con el apodo de “el abuelo”. Allí, el propio González relata detalles de su vida y afirma que provenía de una familia numerosa y que todos, salvo su padre, se exiliaron a Francia tras la Guerra Civil.
En su relato sostiene: “Por eso, yo pasaba largas temporadas allí (Francia) y traje de allí los primeros alimentos ecológicos”. Sin embargo, testimonios de exmiembros de la “secta Vida Sana” desmienten esa versión: aseguran que González no provenía de una familia numerosa y que no se exilió a Francia tras la Guerra Civil. Según esos exmiembros, sus “largas temporadas” en Francia se debían a su vinculación con la comuna de las afueras de Niza, lo que explicaría su mención de una “familia numerosa” en sentido metafórico. Contrastado con la documentación de UNADFI, no parece haber evidencia que respalde sus afirmaciones.
González también se presenta como un exiliado de la posguerra, un relato difícil de conciliar con otras actividades que él mismo describe en esa misma web, como su participación en “la construcción en sus diferentes grados –desde albañil hasta promotor inmobiliario–” entre 1939 y 1970. Antiguos miembros se mostraron igualmente sorprendidos por esas declaraciones, y recuerdan cómo González solía alardear de sus contactos con la comisaría de Via Laietana, la Prefectura Superior de Policía de Barcelona, un edificio que podría convertirse en un centro de memoria sobre la represión franquista.
En definitiva, los datos disponibles sobre este personaje parecen carecer de solidez y, contrastados con otras fuentes, arrojan serias dudas sobre la veracidad de su relato.
La cúpula: Parra, Do Carmo y Picazos
Identificado el líder, queda por saber quiénes firmaban. Tres nombres se repiten en las escrituras, en los poderes notariales y en los consejos de administración.
Ángeles Parra
Ángeles Parra se presenta como una figura central en la estructura de la "organización Vida Sana". En una entrevista de noviembre de 2022 para Asombrario & Co, vinculado al diario Público, cuenta cómo, hace más de tres décadas, fundó la Asociación Vida Sana, en una época –según el artículo– en que términos como 'ecológico' o 'responsabilidad social' “no formaban parte de nuestro diccionario cotidiano”.
Se enumera a “los socios fundadores” y a la “Junta Directiva”, y en lugar alguno se menciona a la Sra. Ángeles Parra
Según ese mismo texto, “ella, junto a un grupo de amigos, creó la asociación Vida Sana, que sirvió de paraguas para promover una forma más sana de consumir, sobre todo en la alimentación, a través de la feria de BioCultura”. No obstante, en documentación de la asociación con fecha de 1991 y en escrituras públicas –a las que ha tenido acceso esta parte– se enumera a “los socios fundadores” y a la “Junta Directiva”, y en lugar alguno se menciona a la Sra. Ángeles Parra.
Parra se describe como “una optimista con conciencia” y destaca que “en BioCultura tenemos el festival infantil MamaTerra, que lo dedicamos a que los niños aprendan jugando sobre temas ambientales. Crecer viendo que lo que haces influye en los demás y tu entorno es fundamental, porque ellos y ellas serán las personas que consuman, dirijan empresas y decidan las políticas del futuro”. Ese criterio contrasta con lo que relatan los testimonios de varios de los menores de la "secta comuna Vida Sana" recogidos en esta serie.
La Sra. Parra ocupaba un lugar destacado entre los principales miembros de la cúpula de dirección de la “organización Vida Sana”
Según los distintos testigos y la documentación mercantil consultada, la Sra. Parra ocupaba un lugar destacado entre los principales miembros de la cúpula de dirección de la “organización Vida Sana”. Su posición y los poderes que le permitían representar a diversas sociedades vinculadas le daban capacidad de formalizar acuerdos que los expertos consultados describen como “mecanismos jurídicos de persuasión coercitiva”, entre ellos los de Vida Sana S.A., propietaria de las fincas donde se encontraba la “secta comuna Vida Sana” y habitaban los menores.
Teresa do Carmo
La Sra. Teresa do Carmo emerge también como una de las principales figuras dentro de la "organización Vida Sana". Según describe su web corporativa, en Barcelona se unió a un “grupo de consumidores concienciados y preocupados por la contaminación del medio ambiente y los alimentos”, que más tarde daría lugar a la fundación de la Asociación Vida Sana y la feria BioCultura. Afirma que su enfoque se centró en “negocios y asociaciones relacionados con la alimentación natural y la ecología”.
Dedica su vida a formar y dar conferencias sobre libertad financiera y la nueva economía emergente
Indica que, en paralelo a la gestión del restaurante BioCenter, “dedica su vida a formar y dar conferencias sobre libertad financiera y la nueva economía emergente”. Al profundizar en esa información y consultar a exmiembros de la “organización Vida Sana”, se sugiere que ese enfoque podría estar relacionado con el “network marketing” o los “modelos de comercio multinivel”, supuestamente para “ayudar a las personas a encontrar alternativas económicas y laborales en un contexto de crisis global”, como ella misma asegura.
En su relato destaca que es posible crear un negocio altamente rentable con poca o ninguna inversión, apelando al llamado "factor humano". Es notable que destaque a Donald Trump y Robert Kiyosaki, autores del libro Queremos que seas rico, en el que, dice, ambos afirman que “de tener que comenzar de nuevo, el mercadeo en red sería el modelo ideal para el sistema actual”.
La Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos ya ha advertido sobre los peligros de este tipo de negocios
Conviene señalar que la Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos ya ha advertido sobre los peligros de este tipo de negocios, que implican la venta de productos a amigos y familiares y el reclutamiento de nuevos miembros. Alerta de que algunos de estos esquemas pueden ser ilegales y clasificarse como piramidales.
En un artículo de la editorial Testimonios para la Historia, se presenta a Do Carmo como empresaria de Cataluña, con una serie de empresas dedicadas a los productos biológicos: impulsora de la cadena de restaurantes Comme-Bio y socia de BioCenter y La Granja; con participación en Art Sa, horno de pan y pastelería; Bio Huerta, distribuidora de frutas y verduras; y Ecopaint Ibérica, dedicada a pinturas y barnices. “Todas estas empresas están adheridas a la Asociación Vida Sana como garantía de calidad”, señala el texto.
Explica que se le acabó el dinero cuando estaba en Barcelona
También explica que se le acabó el dinero cuando estaba en Barcelona y que, como le gustaba, decidió quedarse a buscar trabajo. Y que, gracias a un préstamo de unos amigos, abrió su propio establecimiento. Cierto es que se estableció con dinero prestado, tal como cuenta, pero por lo que relatan los exmiembros de la “secta Vida Sana” tendría muchos matices, como casi todos los relatos de la cúpula.
Las fuentes consultadas, que incluyen testimonios y documentación jurídica y mercantil, señalan que Do Carmo ocupó diversos cargos de administración y participación en varias empresas del mismo “entramado”: Vida Sana S.A.; Botica Restaurant Les Corts Catalanes, S.A.; La Granja Biológica Vida Sana, S.L.; Bio Huerta, S.A.; JF, S.L.; restaurante Biocenter Alimentación Sana, S.L.; Altervida (Comme-Bio), S.A., y Bio Artsa, S.A. Además, es socia de número de la Asociación Vida Sana, lo que le otorga capacidad de voto en las asambleas. Sin embargo, “muchas de estas empresas han cerrado, algunas por quiebra, o se han traspasado a otros propietarios”, relatan algunos testigos.
Juan Picazos
En los comienzos de la “organización Vida Sana”, la participación del Sr. Juan Picazos se reduce a haber sido “contratado como mozo de almacén en lo que entonces era la cooperativa Biocop”, según diferentes testigos. Con los años fue ascendiendo, junto con la ya fallecida Isabel Muniesa, considerada otra de las principales colaboradoras del líder.
En un artículo de Vía Empresa se señala a Picazos como fundador y director general de Biocop, y se explica que la compañía surgió en 1975 como una cooperativa de trabajo asociado. Relata que “la gente nos decía que éramos cuatro hippies que nos habíamos juntado” y que el grupo original se dispersó: “Algunos abrieron un horno de pan; otros, una tienda… Mi esposa –la Sra. Isabel Muniesa– y yo decidimos formar esta sociedad, que ahora, con la incorporación de nuestros hijos, ya va por la segunda generación”.
Según los testimonios, hubo una concentración de control sobre el proyecto original, expulsando a algunos miembros mediante prácticas cuestionables
Testigos de la época consultados para esta investigación presentan una versión distinta. Según los testimonios, “hubo una concentración de control sobre el proyecto original, expulsando a algunos miembros mediante prácticas cuestionables”. Lo que comenzó como una cooperativa acabó convertido en una sociedad anónima.
Picazos añade en ese mismo artículo que “en esa época no había ninguna regulación sobre la actividad”, y menciona que “más tarde se creó un aval a través de la Asociación Vida Sana, que certificaba el carácter biológico de los alimentos”, tomando como inspiración el modelo francés. Los sellos oficiales que impulsaron el sector a nivel nacional y europeo se establecieron en 1989 y 1992.
Las diferentes iniciativas fueron “imitaciones literales” de otros modelos y empresas francesas
Personas que participaron en los inicios del proyecto señalan que las diferentes iniciativas fueron “imitaciones literales” de otros modelos y empresas francesas: la asociación Nature et Progrès para la Asociación Vida Sana, el Salon Marjolaine para la feria BioCultura y la cooperativa Biocoop para la actual Biocop S.A., siguiendo las indicaciones estrictas del líder del sur de Francia.
La influencia de Picazos en el ámbito institucional del sector es notable, como se vio en un evento de 2021 del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, bajo el lema Aquí somos eco-lógicos. Nada que esconder y presidido por Luis Planas, donde se discutió el estado de la agricultura ecológica con la participación de Ángeles Parra, directora de BioCultura y presidenta de la Asociación Vida Sana, y del propio Picazos, presidente de ASOBIO (Asociación Española de Elaboradores y Comercializadores Ecológicos).
Biocop Productos Ecológicos incrementó su facturación en 2023 a 18,5 millones de euros, un aumento del 8%
Según Crónica Global, Biocop Productos Ecológicos incrementó su facturación en 2023 a 18,5 millones de euros, un aumento del 8%. El beneficio neto subió de 985.000 euros a más de un millón y el dividendo distribuido alcanzó los 274.000 euros. En 2019, Picazos y Muniesa vendieron el 60% de la compañía a Compagnie Léa Nature, conservando el 40% restante. El sector mueve en España un volumen de negocio del orden de los 3.000 millones anuales.
Picazos tuvo cargos en la mayoría de las empresas impulsadas y controladas por esta agrupación, y es socio de número de la Asociación Vida Sana
Según la documentación consultada, Picazos tuvo cargos en la mayoría de las empresas impulsadas y controladas por esta agrupación, y es socio de número de la Asociación Vida Sana, lo que le otorga capacidad de voto en las asambleas.
“Cantidades colosales de dinero en efectivo”
El dinero llegaba en efectivo y salía del mismo modo. Tal como señalamos en el reportaje anterior, la documentación revisada parece dar en buena medida la razón a lo que M.C.C. denunciaba en su artículo publicado en la revista Infosect, de AIS Pro Juventud, a principios de la década de 1990. Tras analizar varias escrituras mercantiles de esa década, se mencionan hasta una decena de sociedades en las que diferentes adeptos y miembros de la “secta comuna Vida Sana” fueron adquiriendo acciones.
Paralelamente, se “confirieron” poderes a miembros de la cúpula administrativa –Isabel Muniesa, Ángeles Parra y Teresa do Carmo, y más adelante Juan Picazos–, personas de confianza del Sr. Abel González, según relatan los testigos, “para que pudieran representar a sus poderdantes”. Se trataría de una escritura de poder destinada a la administración de todas las empresas.
Todas las rentas o salarios que los adeptos entregaban regular y meticulosamente cada mes. Además, también se incluían las herencias o ventas de propiedades que los miembros cedían. Eso sí, todo en metálico
AGNÈS, exadepta de la "secta Vida Sana"
Otra de las cosas que relatan tanto Agnès como otros exmiembros es que se gestionaban volúmenes muy importantes de dinero en efectivo. “Para empezar, todas las rentas o salarios que los adeptos entregaban regular y meticulosamente cada mes. Además, también se incluían las herencias o ventas de propiedades que los miembros cedían. Eso sí, todo en metálico. Siempre. Era otra norma estricta. Si tenías una propiedad, la vendías y le entregabas el dinero al líder o a algún miembro de la cúpula administrativa”.
De aquellos negocios quedan hoy fachadas cerradas: la persiana entreabierta del restaurante BioCenter, en Barcelona, o el local donde estuvo La Granja Biológica Vida Sana, traspasado tras su quiebra.
“Manejaban cantidades colosales de dinero en efectivo. A las aportaciones de los adeptos se sumaban las ganancias de los negocios, que por su naturaleza –restaurantes, panaderías, ferias, distribuidoras y tiendas de productos ecológicos– también generaban muchos ingresos en efectivo”, afirma Agnès. Hoy, con acceso a la documentación mercantil, lo rememora como "años de trilerismo, saqueo y abuso por parte de la organización Vida Sana".
"No podías gastar nada. Era una de las reglas, porque si lo hacías, estabas 'colaborando con el consumismo y fomentando la falsa personalidad'. Incluso recibí reprimendas muy severas del líder y del resto del grupo por comprarle unos zapatos a mi hijo, porque los que tenía estaban rotos y llenos de agujeros. Nadie tenía una economía propia. Todo lo que tenías pertenecía al líder, porque se lo habías entregado. Si él lo consideraba necesario, te daba algo de dinero para lo que pudieras necesitar. A veces, solo unas simples compresas", evoca.
Afirman que el constante vaivén de maletines y bolsas con dinero en efectivo era habitual, y que lo han asociado con los frecuentes viajes a la Costa Azul, en Francia, y a Andorra
Tanto Agnès como otros testigos afirman que el constante vaivén de maletines y bolsas con dinero en efectivo era habitual, y que lo han asociado con los frecuentes viajes a la Costa Azul, en Francia, y a Andorra por parte del líder y de la cúpula administrativa.
Estas afirmaciones coincidirían con la información documentada por UNADFI, que señala que “Vida Sana generaba muchos beneficios, buena parte de los cuales pasaba a Francia”. No queda claro cómo ni por qué, ya que “es muy difícil detectar la evasión de divisas y el destino final de los fondos”.
Un catedrático y un doctor en economía y finanzas, tras analizar exhaustivamente gran parte de la documentación, señalan que “en la operativa general de estafas de este tipo es frecuente que se realicen múltiples transacciones en efectivo”. Esa estrategia, según los especialistas consultados, “tendría como principal objetivo evitar la trazabilidad de los fondos. A través de este método, se dificultaría el seguimiento del origen y destino del dinero, lo que facilitaría el encubrimiento de las posibles operaciones fraudulentas”.
Los profesionales referidos coinciden en que, en este tipo de estructuras, es habitual que las “donaciones o aportaciones de las víctimas se realicen exclusivamente en metálico. Esto se debe a que el principal interés de los implicados es hacer extremadamente difícil la acreditación de dichas donaciones”.
Las empresas vinculadas a la organización Vida Sana han operado en sectores donde es fácil generar grandes sumas de dinero en efectivo
Los especialistas analizan además que la mayoría de las empresas vinculadas a la “organización Vida Sana” han operado en sectores donde es fácil generar grandes sumas de dinero en efectivo. Ese factor incrementaría la probabilidad de que se haya distorsionado la verdadera magnitud de los ingresos, “particularmente a nivel individual, mediante la declaración de impuestos de los socios”.
Mencionan asimismo el manual de SEPIDES sobre prevención del blanqueo de capitales y de la financiación del terrorismo, que advierte de que las operaciones en las que se realizan entregas de efectivo sin dejar constancia del verdadero pagador, especialmente cuando el importe acumulado es relevante, podrían ser indicativas de blanqueo de capitales. Esas prácticas podrían infringir además obligaciones fiscales y contables.
Poderes notariales y un pacto cum amico “fraudulento”
Faltaba el instrumento jurídico que lo hiciera irreversible. Agnès y otras personas afectadas se refieren a operativas mediante las cuales la cúpula de la “organización Vida Sana” habría logrado despojar a los miembros de sus bienes y derechos mercantiles, absorbiendo las aportaciones individuales, como herencias y rentas, y apropiándose del fruto de su trabajo. Los líderes habrían utilizado desde la persuasión coercitiva y la manipulación psicológica hasta la firma de documentos engañosos que transferirían la titularidad de los bienes a la organización sin compensación alguna, tal como se desprende de la documentación y de los testimonios.
Estas operativas se caracterizarían por aparentar contribuciones voluntarias o decisiones tomadas por el bien común, cuando en realidad serían mecanismos diseñados para enriquecer y consolidar el poder de la cúpula.
En la década de 1990 se firmaron poderes ante fedatario público en favor de Isabel Muniesa, Ángeles Parra y Teresa do Carmo
Lo ilustra bien parte de las escrituras revisadas, que revelan que en la década de 1990 se firmaron poderes ante fedatario público en favor de Isabel Muniesa, Ángeles Parra y Teresa do Carmo. Esos poderes les permitían representar conjuntamente a los poderdantes –las personas que otorgan poderes a otras– en sus relaciones con diversas sociedades: Vida Sana, S.A.; BioArt-Sa, S.L.; Alter Vida (Comme-Bio); Botiga Restaurante Les Corts Catalanes, S.A.; JF, S.L.; La Granja Biológica, S.L.; Bio Huerta, S.L.; Ecopaint Ibérica, S.L., y Central de Productos Biológicos, S.A. (actual Biocop S.A.), hasta una decena de mercantiles.
Con el tiempo, y con esas facultades, los apoderados comenzaron a transferir las acciones de dichas empresas a sí mismos y a otros individuos, modificando la estructura de propiedad sin abonar cantidad alguna a los accionistas, tal como aseguran algunos afectados.
Examinamos un caso específico en colaboración con especialistas, relacionado con Vida Sana S.A. A comienzos de esa misma década se llevó a cabo una ampliación de capital en la compañía, cuya principal función era la gestión patrimonial de los inmuebles de la "secta comuna Vida Sana". Poco después, unos poderes notariales otorgaron a Muniesa, Parra y Do Carmo la facultad de representar y transferir acciones y participaciones.
Mediante un acta de transmisión, las acciones fueron vendidas a diversos compradores, incluyendo a Isabel Muniesa, Ángeles Parra, Teresa do Carmo y Juan Picazos
Posteriormente, mediante un acta de transmisión, las acciones fueron vendidas a diversos compradores, incluyendo a Isabel Muniesa, Ángeles Parra, Teresa do Carmo y Juan Picazos, entre otros. La venta se formalizó a través de un contrato de compraventa ante un agente de cambio y bolsa, en el que Muniesa, Parra y Do Carmo actuaban como representantes y se declaraba que el pago de las acciones ya había sido efectuado, utilizando el contrato como carta de pago. Según han afirmado algunos afectados, nunca fueron informados de estas transacciones y nunca recibieron pago alguno.
No tiene sentido alguno que los afectados hubieran accedido voluntariamente a tales prácticas, puesto que estaban convencidos de que formaban parte de una agrupación cuyo objetivo era el bien común
MIGUEL PERLADO, psicoterapeuta experto en sectas
Perlado, que ha atendido a varios exmiembros de la "secta Vida Sana", señala que “no tiene sentido alguno que los afectados hubieran accedido voluntariamente a tales prácticas, puesto que estaban convencidos de que formaban parte de una agrupación cuyo objetivo era el bien común y la seguridad de su vivienda”. Y continúa: “Estaban plenamente integrados y confiados en que el tiempo y el dinero que entregaban a la organización se destinaban a perseguir ese mismo fin. Dado el alto nivel de adhesión, resultaría ilógico que renunciaran a sus acciones después de tantos años dedicados a los proyectos de la organización Vida Sana y de haber entregado todo su dinero, hasta quedar completamente descapitalizados”.
Un pacto o fiducia cum amico (del latín, confianza con un amigo) es, en esencia, un acuerdo basado en la confianza, donde una persona transfiere bienes a otra para que los administre o conserve bajo condiciones pactadas, sin cederle plena propiedad. En el caso de la "organización Vida Sana", esta figura jurídica fue utilizada como herramienta para consolidar un control patrimonial e ideológico sobre sus miembros, tal como apuntan diferentes expertos, que la definen como un instrumento de distracción fiscal.
Un acta notarial recoge que Isabel Muniesa, Ángeles Parra y Teresa do Carmo afirmaron que los contratos de compraventa de acciones de todas las empresas eran ficticios
Un acta notarial recoge que Isabel Muniesa, Ángeles Parra y Teresa do Carmo afirmaron que los contratos de compraventa de acciones de todas las empresas eran ficticios y que se idearon como parte de una estrategia para mantener la cohesión ideológica y patrimonial del grupo.
Las operaciones de compraventa se realizaron mediante poderes generales, en virtud de los cuales Muniesa, Parra y Do Carmo actuaron como representantes en la transmisión de las acciones, en beneficio propio y del líder. No se efectuó ningún pago vinculado a esas operaciones. La figura de la fiducia cum amico se habría utilizado posteriormente, en caso de reclamaciones, ante la ausencia de un intercambio monetario.
El mecanismo habría enajenado los bienes de los miembros expulsados o que dejaron de formar parte del movimiento, sin su consentimiento ni conocimiento, asegurando que las acciones quedaran siempre bajo el dominio de la “organización Vida Sana”.
No eran los miembros quienes firmaban las fiducias, sino las propias Muniesa, Parra y Do Carmo, con poderes que no les facultaban para ejecutar este tipo de actos
La irregularidad se agravaría, según los expertos consultados, porque no eran los miembros quienes firmaban las fiducias, sino las propias Muniesa, Parra y Do Carmo, con poderes que no les facultaban para ejecutar este tipo de actos. Eso constituye, de acuerdo con los especialistas, un “acto fraudulento que desvirtúa completamente la naturaleza de la fiducia cum amico, transformándola en un instrumento de manipulación y abuso”.
Los mismos expertos aseguran que este sistema no solo garantizaría la cohesión interna del grupo, sino que también sometería a los miembros a coacción emocional, obligándolos a la posible cesión de sus bienes bajo condiciones abusivas. De producirse así, representaría una violación de la libertad ideológica protegida por la Constitución Española.
En la web de la Asociación Vida Sana el mensaje sigue en primer plano: cuarenta años defendiendo la producción ecológica. Debajo, la historia de un grupo de consumidores preocupados por la contaminación y la calidad de los alimentos.
En las escrituras que ha revisado este medio hay otra historia: una decena de sociedades, unos poderes notariales y unas acciones que cambiaron de manos sin que nadie pagara nada.
Agnès las firmó sin saberlo.
Adicional
- · Cuatro días después de la publicación de la primera entrega de esta serie, el 26 de noviembre de 2024, la Asociación Vida Sana y BioCultura remitieron a este medio un burofax en el que sostenían que el reportaje recogía "informaciones falsas", lo atribuían a "relatos sensacionalistas" construidos citando a "testigos falsos", exigían su retirada "de forma inmediata" y reclamaban la identidad real de sus autores. EcoAvant.com se negó a retirar el reportaje y a identificar a los redactores, y publicó su respuesta punto por punto. Hasta la fecha, la organización no ha presentado demanda alguna contra este medio.
- · El 30 de septiembre de 2025 se produjo el relevo en la dirección de la Asociación Vida Sana. EcoAvant.com ha continuado publicando la serie de investigación.
Advertencias
- · Las imágenes acreditadas como FA (fuente anónima) han sido facilitadas por testigos entrevistados para este reportaje, con su autorización expresa.
- · No se proporciona ninguna dirección ni indicios gráficos para proteger la privacidad de las personas que puedan residir en esos lugares.
- · A diferencia de lo que se suele hacer en otras noticias y reportajes, no se incluyen enlaces a la documentación original, ya que contiene numerosos datos personales que no pueden ser divulgados debido a las leyes de protección de datos.
Agradecimientos especiales
- · A los testimonios por su valentía al acceder a las entrevistas para este reportaje.
- · Margarita Barranco, psicóloga clínica miembro de RedUNE (Red de Prevención del Sectarismo y del Abuso de Debilidad).
- · Miguel Perlado, psicólogo clínico y psicoterapeuta experto en sectas, fundador de la Asociación Iberoamericana para la Investigación del Abuso Psicológico (AIIAP).
- · Carlos Bardavío, doctor en Derecho Penal y experto en sectarismo criminal.
- · Josep Maria Jansà, exresponsable médico de AIS Pro Juventud.
- · Unión Nacional de Asociaciones de Defensa de las Familias y Personas Víctimas de Sectas (UNADFI).
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