Escuela de ecologistas

A iniciativa de Félix, los campamentos de verano fueron una de las principales actividades del refugio entre mediados de los 70 y de los 80. Unos 40 chicos y chicas pasaban unos días en la pradera de Valugar o bajo el murallón de Peña Portillo aprendiendo de biólogos, veterinarios y naturalistas, entre los que nunca faltaba el amigo de los animales.

En grupos de 10, hacían excursiones y participaban en el anillamiento de aves, la construcción de escondrijos para observarlas o labores auxiliares en el laboratorio. "Fue la primera experiencia realizada en España de acercar la naturaleza a los más jóvenes", recuerda Carlos de Aguilera Salvetti, uno de los fundadores de Adena.

"Se trata de acercar una nueva conciencia, de enseñar a los niños, ya en los colegios, que si atentan contra la integridad del planeta, atentan contra su propia vida y la de sus descendientes", definía Félix su objetivo.

Cientos de jóvenes pasaron por esta escuela al aire libre, y con el tiempo algunos llegarían a liderar las principales organizaciones ecologistas españolas, o se convertirían en destacados naturalistas. Populares divulgadores televisivos como Luis Miguel Domínguez o José Luis Gallego recuerdan con agrado sus estíos en Montejo de la Vega.