Miembros de Ecoloxistas en Acción y Greenpeace se han concentrado este 4 de mayo en Oporto (Portugal), coincidiendo con la asamblea general de la empresa Altri, para protestar contra el proyecto de construcción de una planta de celulosa en Palas de Rei (Lugo), una iniciativa que rechazan por su impacto ambiental y social en la comarca de A Ulloa.
Protesta en Oporto
La acción se desarrolla frente al lugar donde tiene lugar la junta general de accionistas de Altri SGPS, SA, hasta donde se han desplazado varios activistas desde Galicia con el objetivo de visibilizar el rechazo social al proyecto. Según explican en un comunicado, su intención es “exigir a la empresa que desista” de cualquier fórmula que permita levantar la planta.
Durante la concentración, los ecologistas han desplegado una pancarta con el lema Por unha terra viva. Altri Non, una consigna que, según subrayan, se ha convertido en un símbolo del rechazo ciudadano en Galicia en el último año. La protesta busca trasladar directamente a los accionistas la dimensión del conflicto generado en el territorio afectado.
Los participantes destacan que han decidido llevar su reivindicación fuera de España para que la dirección y los inversores de la compañía conozcan de primera mano la oposición que suscita el proyecto. Consideran que la asamblea de accionistas es un escenario clave para influir en la toma de decisiones empresariales.
Rechazo al proyecto gallego
En su comunicado, Ecoloxistas en Acción insiste en que la empresa debe anunciar oficialmente la retirada del proyecto de macrocelulosa en A Ulloa, una infraestructura que ha generado una fuerte contestación social y política. Los activistas sostienen que la iniciativa supone una amenaza para el entorno natural y el equilibrio territorial de la zona.
Además, recuerdan que la oposición al proyecto no es puntual, sino que se ha consolidado en el tiempo. Según indican, la expresión “Altri Non” ha sido una de las más repetidas en Galicia durante el último año, reflejando un rechazo amplio y sostenido por parte de la ciudadanía.
El portavoz de Ecoloxistas en Acción Galiza, Cristóbal López, cuestiona el impacto que la protesta pueda tener entre los accionistas. “No sabemos qué es lo que pensaron las personas accionistas de Altri al ver a millares de personas gritando contra su empresa en el país vecino”, afirma, poniendo el foco en la dimensión internacional del conflicto.
López también señala que desconocen si la dirección de la empresa ha trasladado a sus inversores la magnitud de la oposición social, lo que, a su juicio, debería influir en la valoración del proyecto desde el punto de vista de la responsabilidad social corporativa.
Exigencias a la Xunta
Más allá de la presión sobre la empresa, los ecologistas dirigen también sus demandas a la Xunta de Galicia, a la que piden que rechace las solicitudes administrativas vinculadas al proyecto. En concreto, reclaman que se desestimen tanto la concesión de aguas como la autorización ambiental integrada, dos trámites considerados clave para la viabilidad de la planta.
Según Ecoloxistas en Acción, la negativa a estos permisos sería un paso previo al archivo definitivo del expediente, lo que supondría el abandono institucional del proyecto. En este sentido, insisten en que las administraciones públicas deben responder al rechazo social existente.
El colectivo considera que la continuidad del proyecto implica una forma de “acosar a todo un pueblo”, en palabras de su portavoz, quien subraya que la empresa debe reflexionar sobre el impacto de sus decisiones en términos de prestigio y aceptación social. “Creemos que llegó la hora de que desistan oficialmente de continuar”, concluye López.
Los ecologistas mantienen así su estrategia de movilización y presión institucional, trasladando sus reivindicaciones tanto al ámbito político como al empresarial. La protesta en Oporto se enmarca en una serie de acciones destinadas a frenar el desarrollo de la planta de Altri en Galicia y a reforzar la visibilidad del conflicto más allá del territorio afectado.