Ecologistas en Acción ha presentado este martes el informe Banderas negras 2026 (1), en el que identifica 48 casos significativos de contaminación y mala gestión ambiental en las costas del Estado español, tras analizar unos 8.000 kilómetros de litoral, con el objetivo de denunciar la degradación costera y poner el acento en la restauración ecológica como vía para revertir parte de los daños acumulados.
48 banderas negras
El informe identifica problemas recurrentes como la regresión de playas, la destrucción de humedales y sistemas dunares, la contaminación marina, la pérdida de biodiversidad y el aumento de la vulnerabilidad frente a temporales e inundaciones
Como cada año desde 2005, la organización ecologista ha otorgado un total de 48 banderas negras, dos por provincia y/o ciudad autónoma. En cada territorio se concede una bandera por contaminación y otra por mala gestión, con el fin de señalar ejemplos ilustrativos de los problemas que afectan al litoral, aunque el informe no pretende recoger la totalidad de casos denunciables.
El informe identifica problemas recurrentes como la regresión de playas, la destrucción de humedales y sistemas dunares, la contaminación marina, la pérdida de biodiversidad y el aumento de la vulnerabilidad frente a temporales e inundaciones. Según Ecologistas en Acción, buena parte de las costas han sido y siguen siendo objeto de un proceso continuado de degradación vinculado a un modelo que pone el litoral al servicio de intereses económicos.
Buena parte de las costas han sido y siguen siendo objeto de un proceso continuado de degradación vinculado a un modelo que pone el litoral al servicio de intereses económicos
La categoría con mayor número de banderas negras corresponde a los vertidos, las deficiencias en los sistemas de saneamiento y los graves problemas de depuración, con 14 casos. A continuación se sitúan las afecciones a la biodiversidad, con 9 banderas, y la urbanización de la costa e invasión del dominio público marítimo-terrestre, con 8 banderas.
El informe también recoge 7 banderas negras por contaminación química, 4 por degradación ambiental derivada de la turistificación y la masificación, 3 por obras portuarias o de defensa costera innecesarias o mal gestionadas, 2 por acumulación de basuras, plásticos y microplásticos en la costa, y 1 por daños al patrimonio histórico y cultural en dominio público marítimo-terrestre.
Restaurar ecosistemas degradados
Como novedad, en esta edición Ecologistas en Acción ha puesto el foco en las soluciones y ha presentado la restauración ecológica de la naturaleza como eje central del informe. La organización defiende que, bajo el convencimiento de que hay que trabajar por futuros deseables y un planeta habitable, algunos puntos degradados pueden recuperar funciones naturales si se eliminan presiones o se impulsan intervenciones específicas.
La restauración ecológica consiste en ayudar a la recuperación de un ecosistema degradado, dañado o destruido. Puede desarrollarse de forma activa, mediante actuaciones destinadas a restablecer funciones naturales, o de forma pasiva, permitiendo que los ecosistemas se recuperen por sí mismos una vez eliminadas las presiones que impiden su regeneración.
El informe vincula esta apuesta con el Reglamento sobre la Restauración de la Naturaleza, en vigor desde agosto de 2024, que incluye objetivos vinculantes de restauración de hábitats y especies costeras. Esta norma establece metas para recuperar progresivamente ecosistemas terrestres, costeros y marinos degradados, con el objetivo de mejorar su estado de conservación durante las próximas décadas.
Dentro de este marco, el Estado español debe remitir a la Comisión Europea su Plan Nacional de Restauración antes del 1 de septiembre de 2026. Ecologistas en Acción considera que este instrumento marcará qué, cómo, dónde y con qué recursos se va a restaurar la naturaleza, y defiende que representa una oportunidad histórica para corregir errores del pasado y comenzar a devolver espacio a la naturaleza en el litoral.
En total, la organización ecologista plantea 20 propuestas de restauración ecológica en marismas degradadas, dunas, playas, desembocaduras de ríos, entornos portuarios y otros ecosistemas altamente degradados. Según recoge el informe, estas actuaciones permitirían revertir en cierta medida la pérdida de biodiversidad, aumentar la adaptación frente a los impactos del cambio climático y mejorar la calidad ambiental de los territorios.
Propuestas en el litoral
Entre las actuaciones propuestas figura la restauración de marismas degradadas, como la marisma de Maqua, en la ría de Avilés, una de las zonas más antropizadas de la costa cantábrica y la más alterada del territorio asturiano. La intervención tendría como objetivo revertir el proceso de desecación sufrido y recuperar su condición original de marisma intermareal.
El informe también propone restaurar la marisma de Lamiako, en Bizkaia, para recuperar el antiguo humedal intermareal de la ría del Nervión, así como el humedal de Motondo, en Gipuzkoa, con el fin de restaurar su régimen hidrológico natural y eliminar especies invasoras.
En el ámbito de las dunas, Ecologistas en Acción plantea la restauración del cordón dunar de la Playa Central de Isla Cristina, en Huelva, mediante la reordenación del frente litoral y la retirada progresiva de infraestructuras que lo fragmentan, especialmente el paseo marítimo. El objetivo es recuperar su función natural de protección frente a temporales.
La organización incluye también las dunas de Marbella, prácticamente desaparecidas por la urbanización, y el sistema dunar de Punta Entinas, en Almería. Estas propuestas se enmarcan en la necesidad de recuperar ecosistemas litorales que cumplen funciones ambientales clave y que han sufrido una fuerte presión por la ocupación del territorio.
Otra línea de actuación se centra en la restauración de desembocaduras de ríos. El informe cita como caso ilustrativo el río de Oro, en Melilla, degradado por la interrupción de su dinámica natural, la pérdida de conexión con el mar, el estancamiento de aguas en su desembocadura y la descomposición del agua, con malos olores.
En los entornos portuarios, el informe señala la costa emergida y sumergida de los alrededores del Puerto de Sagunto y del Puerto de València. Ecologistas en Acción advierte de que la extracción de materiales y los rellenos asociados a la ampliación portuaria han alterado la dinámica sedimentaria, aumentado la turbidez y afectado al estado de conservación de hábitats marinos y costeros, especialmente las praderas de Posidonia oceanica.
Tres casos de contaminación grave –minero, nuclear y químico–
El documento denuncia además tres casos de contaminación grave que, aunque tienen orígenes distintos –minero, nuclear y químico–, comparten la necesidad de una intervención urgente para recuperar ecosistemas degradados. Entre ellos se encuentra el vertido de metales pesados del Grupo Minero Monte Neme, en la ZEPA Costa da Morte, que exige la eliminación de lodos tóxicos y la restauración de cauces y costa.
También se incluyen los suelos radiactivos de Palomares, contaminados con plutonio y americio desde 1966, y las marismas del Tinto, en la ría de Huelva, donde Ecologistas en Acción reclama la recuperación progresiva de ecosistemas marismeños degradados por la actividad industrial y por el depósito de más de cien millones de toneladas de residuos peligrosos, conocidos como balsas de fosfoyesos.
En Santa Cruz de Tenerife, el informe propone la restauración de dos espacios. Por un lado, el Puertito de Adeje, afectado por el macroproyecto turístico Cuna del Alma, lo que implicaría la paralización de las obras y la restauración del espacio a su estado previo, recuperando el patrimonio natural, geológico, arqueológico y etnográfico asociado.
Por otro lado, Ecologistas en Acción señala la playa de Las Teresitas, afectada por vertidos de residuos urbanos, ocupación de espacios públicos y falta de infraestructuras. El informe también incluye la restauración del entorno de la playa de As Catedrais, en Lugo, degradada por la masificación turística y la falta de control, así como la playa del litoral de San Adrià, en Barcelona, que pese a su descontaminación en 2023 podría presentar contaminación marina persistente.
La organización ecologista sostiene que existen experiencias que demuestran que, cuando hay voluntad política y se permite a la naturaleza recuperar su espacio, esta responde positivamente. El portavoz de Ecologistas en Acción Lucas Barrero ha citado el caso de La Pletera, en la Costa Brava, donde se ha llevado a cabo un proceso de desurbanización para recuperar el sistema de lagunas litorales y dunas.
“No es solo teoría, también lo vemos en ejemplos reales. Es el caso de La Pletera, en la Costa Brava, donde recientemente se ha llevado a cabo un proceso de desurbanización para recuperar el sistema de lagunas litorales y dunas, restaurando ecosistemas y funciones ecológicas que parecían perdidos y poniendo a disposición y para el disfrute de la población local un espacio natural de gran valor”, ha declarado Lucas Barrero.
La elaboración del informe ha sido posible gracias a la coordinación de la red de voluntarias y voluntarios de Ecologistas en Acción. La portavoz Cecilia del Castillo Moro ha destacado el trabajo articulado de los diferentes grupos locales en las provincias costeras y la colaboración de otros colectivos, como GOB Menorca y Arrels Marines.
“Como cada año, el informe Banderas negras ha sido posible gracias al trabajo articulado de los diferentes grupos locales de Ecologistas en Acción en las provincias costeras. También gracias a otros colectivos, como GOB Menorca y Arrels Marines”, ha señalado Del Castillo Moro, que ha agradecido la colaboración desinteresada de las personas activistas y voluntarias que han hecho posible la publicación del informe un año más.
Referencias
- (1) Banderas negras 2026. Ecologistas en Acción.
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