El Perro de Agua Español ha vuelto a ser la raza de perro española más demandada por los hogares en España, según la última actualización del Libro de Orígenes Español (LOE) y del Registro de Razas Caninas (RRC) de la Real Sociedad Canina de España (RSCE), publicada este lunes 6 de abril, un dato que para la organización refleja una preferencia cada vez más clara por perros con personalidad definida, equilibrio y capacidad de adaptación a distintos estilos de vida.
Clasificación de las razas
Tras el Perro de Agua Español, la clasificación de la RSCE sitúa al Mastín Español como la segunda raza española más demandada en los hogares del país. A continuación, figuran el Presa Canario, el Perro de Pastor Catalán y el Ratonero Bodeguero Andaluz, que completa el grupo de las cinco razas nacionales con mayor demanda.
La actualización del LOE y del RRC confirma así el peso que siguen teniendo varias razas caninas españolas en las preferencias de los hogares. En cabeza aparece de nuevo el Perro de Agua Español, que recupera esa posición como referencia entre quienes buscan una raza nacional con rasgos bien definidos y una presencia consolidada en el ámbito doméstico.
Detrás de ese liderazgo, el listado muestra también la fortaleza de razas de perfiles distintos. El Mastín Español y el Presa Canario mantienen una posición destacada, mientras que el Perro de Pastor Catalán se consolida igualmente entre las opciones más demandadas. Junto a ellas, la presencia del Ratonero Bodeguero Andaluz introduce en ese grupo principal a un perro de menor tamaño, pero con un perfil que la organización considera plenamente competitivo por su carácter y su capacidad de adaptación.
La clasificación difundida este lunes permite a la Real Sociedad Canina de España trazar una fotografía de las preferencias actuales en torno a las razas nacionales. Más allá del orden concreto del listado, la entidad interpreta que los datos apuntan a una valoración creciente de perros con una identidad propia y con cualidades de convivencia cada vez más apreciadas por las familias.
Valor de las razas
El presidente de la RSCE, José Miguel Doval, ha señalado que estas preferencias ponen de relieve la importancia de preservar y poner en valor las razas caninas españolas. En su valoración, este escenario cobra especial relevancia en un contexto en el que una parte importante de las razas autóctonas se encuentra en situación de vulnerabilidad.
Según ha indicado Doval, apostar por las razas nacionales no solo implica elegir un compañero con un carácter previsible y con unas actitudes bien definidas, sino también contribuir a la defensa del patrimonio canino español mediante la cría responsable. Su planteamiento vincula, por tanto, la elección de una raza nacional no únicamente a una preferencia particular de los hogares, sino también a una dimensión de conservación y protección de ese legado.
La reflexión de la organización sitúa el foco en la necesidad de que el interés por estas razas vaya acompañado de una valoración de su singularidad. La preservación aparece así como uno de los ejes del mensaje trasladado por la entidad, que enmarca la demanda de determinadas razas dentro de una lectura más amplia sobre su continuidad y su reconocimiento.
En ese sentido, la RSCE subraya que la elección de un perro de origen nacional puede tener un efecto directo en la defensa de esas razas autóctonas. La organización vincula esta idea a la cría responsable, a la que presenta como una vía para proteger un conjunto de razas que forman parte del patrimonio canino del país y que, en algunos casos, atraviesan una situación delicada.
Las declaraciones de José Miguel Doval refuerzan esa interpretación al insistir en que las preferencias de los hogares no son un dato aislado, sino un indicador del valor que mantienen estas razas. Para la entidad, la demanda registrada por el Perro de Agua Español y por otras razas del listado ayuda también a visibilizar la necesidad de seguir protegiendo y promoviendo ese patrimonio.
Perfil de los hogares
Para la RSCE, estas preferencias evidencian la búsqueda cada vez más clara de perros con una personalidad definida, equilibrados, fieles y capaces de adaptarse a distintos estilos de vida. La entidad interpreta que los hogares valoran de forma creciente la estabilidad de carácter y la posibilidad de integrar al animal en contextos diversos sin renunciar a rasgos propios bien marcados.
Dentro de esa idea, la organización señala que el Perro de Agua Español, el Mastín Español y el Presa Canario responden bien a ese modelo de perro “versátil, fiable y con identidad propia”. Según explica, se trata de cualidades especialmente valoradas tanto en entornos rurales como en hogares que priorizan la estabilidad de carácter y un fuerte vínculo con la familia.
La lectura que hace la RSCE apunta, por tanto, a una preferencia por animales que combinen equilibrio y adaptación con una personalidad reconocible. En ese marco, el Perro de Agua Español vuelve a ocupar la primera posición como exponente de una demanda que, según la entidad, ya no se limita a un único tipo de hogar, sino que alcanza a distintos estilos de vida.
La presencia del Mastín Español y del Presa Canario en los primeros puestos refuerza además esa misma interpretación. Para la organización, ambas razas encajan en esa búsqueda de perros fiables y definidos, con capacidad para responder a las expectativas de convivencia de familias y propietarios que conceden un peso especial al temperamento y a la relación con el entorno familiar.
A su vez, la irrupción del Ratonero Bodeguero Andaluz en el top cinco muestra, según la entidad, que un perro de tamaño pequeño sigue teniendo espacio cuando va acompañado de temperamento, inteligencia y capacidad de adaptación. La organización destaca así que el tamaño no impide que una raza gane presencia entre las más demandadas si reúne los rasgos de carácter que buscan los hogares.
“Frente a razas más corpulentas o de mayor presencia, el Bodeguero se cuela entre las más buscadas por su energía, su sociabilidad y su facilidad para integrarse en la vida doméstica sin perder personalidad”, explica la RSCE. Con esa valoración, la entidad sitúa a esta raza como una de las principales novedades del grupo de cabeza y como prueba de que los hogares siguen valorando perfiles diversos.
La entrada del Ratonero Bodeguero Andaluz entre las cinco razas españolas más demandadas amplía la imagen de unas preferencias que no responden a un único patrón físico. Según la organización, el elemento común no está tanto en el tamaño o la presencia como en la combinación de carácter, fidelidad y adaptación que los propietarios buscan en sus perros.
En conjunto, la actualización publicada por la Real Sociedad Canina de España vuelve a colocar al Perro de Agua Español al frente de la demanda nacional y dibuja un mapa en el que también destacan el Mastín Español, el Presa Canario, el Perro de Pastor Catalán y el Ratonero Bodeguero Andaluz. Para la entidad, ese resultado confirma tanto el valor de las razas españolas como la importancia de seguir impulsando su preservación en un contexto de vulnerabilidad para parte de las autóctonas.