La nave espacial Ramses, una misión conjunta de la Agencia Espacial Europea (ESA) y la Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial (JAXA), ha sido activada por primera vez durante su ensamblaje en Milán (Italia), un hito clave para cumplir el ajustado calendario que prevé su lanzamiento en la primavera de 2028 y su posterior encuentro con el asteroide Apophis en abril de 2029.
Primer encendido de Ramses
“Nuestra nave de defensa planetaria Ramses ha sido activada por primera vez, un importante hito de cara a su lanzamiento en 2028”, ha informado la ESA. La misión tiene como objetivo encontrarse con Apophis y estudiarlo durante su excepcional acercamiento a la Tierra, previsto para el viernes 13 de abril de 2029.
Ramses deberá estar en el espacio en la primavera de 2028 para poder interceptar al asteroide, cuyo tamaño es comparable al de un crucero. El calendario supone completar el proceso desde la firma del contrato hasta el despegue en menos de tres años y medio.
El módulo central de la nave, que alberga sus principales componentes electrónicos, se está ensamblando actualmente en la sala limpia de OHB Italia, en Milán. En el cuerpo en forma de U del módulo ya se han instalado varias de las unidades fundamentales y se han conectado mediante el complejo sistema de cableado conocido como arnés de la nave espacial.
“Por primera vez, pudimos suministrar energía al ordenador de a bordo de Ramses junto con sus subsistemas integrados dentro del cuerpo de la nave espacial”, ha explicado Ingo Gerth, ingeniero jefe de Ramses.
Aunque estas unidades ya habían superado pruebas por separado, hasta ahora no habían funcionado conjuntamente. El primer encendido ha permitido realizar pruebas funcionales integradas y comprobar cómo interactúan los diferentes equipos instalados.
A partir de este momento, los responsables de la misión pueden enviar comandos desde el ordenador de a bordo a cada subsistema y verificar su funcionamiento dentro del conjunto de la nave.
Entre los elementos ya integrados figuran la unidad de memoria masiva, destinada a almacenar los datos de la misión, y la unidad encargada del acondicionamiento y distribución de energía, que suministrará electricidad a toda la nave espacial.
También se han incorporado varias unidades terminales remotas, responsables de convertir las señales procedentes de los instrumentos en datos digitales que puedan ser procesados por el ordenador de Ramses.
La instalación de estas unidades y de su cableado ha sido realizada por equipos especializados de OHB Italia, dentro de un programa de trabajo condicionado por los reducidos plazos disponibles antes del lanzamiento.
El arquitecto funcional de Ramses, Arnaud Bourdoux, ha descrito el primer encendido como un momento especialmente significativo porque se han utilizado las mismas unidades críticas que se activarán cuando la nave se encuentre en la plataforma de lanzamiento para iniciar su viaje al espacio.
Construcción simultánea en Europa
Para ganar tiempo, Ramses se está ensamblando en dos partes de forma simultánea. Mientras el módulo central se construye en Italia alrededor de una réplica del núcleo cilíndrico central de la nave, otro equipo trabaja en Alemania con el sistema que permitirá su desplazamiento.
El módulo de propulsión está siendo equipado en el Centro de Propulsión Orbital de ArianeGroup en Lampoldshausen, Alemania, con los tanques de propelente, sensores, actuadores y el correspondiente arnés de conexión.
Este módulo incorpora además el núcleo de polímero reforzado con fibra de carbono de la nave. Una vez terminados los trabajos en Italia y Alemania, las dos partes deberán reunirse para formar el vehículo completo.
Los dos módulos se acoplarán la próxima primavera en el Centro de Pruebas ESTEC de la ESA, en Noordwijk (Países Bajos). La unión marcará el comienzo de la fase de ensayos que Ramses tendrá que superar antes de recibir autorización para volar.
“Las pruebas reproducirán todas las condiciones a las que se enfrentará Ramses durante su lanzamiento y sus operaciones en el espacio”, ha señalado Franco Pérez Lissi, ingeniero de sistemas de Ramses en la ESA.
Pruebas antes del lanzamiento
Entre los ensayos más exigentes figura la prueba de vacío térmico, diseñada para reproducir las condiciones que encontrará la nave fuera de la atmósfera terrestre. Ramses permanecerá en un vacío de calidad espacial durante dos o tres semanas y deberá funcionar de manera continua durante ese periodo.
Otra de las fases especialmente complejas será la simulación completa de la misión. En este ensayo, la nave reproducirá de forma acelerada todas las operaciones previstas, desde el despegue hasta el final de su misión, con el objetivo de comprobar el comportamiento coordinado de sus sistemas.
El programa deberá completarse a tiempo para que Ramses, acompañada de dos CubeSats, esté preparada para despegar a bordo de un cohete japonés H-3 en la primavera de 2028.
Tras el lanzamiento comenzará el viaje que deberá situar a la nave en condiciones de encontrarse con Apophis en abril de 2029 y observar el asteroide durante su inusual paso cerca de nuestro planeta.
La aproximación de Apophis convierte el encuentro en el objetivo central de la misión conjunta de la ESA y la JAXA. El primer encendido integrado realizado durante su construcción supone así uno de los primeros grandes pasos técnicos para que Ramses pueda estar preparada dentro del exigente calendario previsto para llegar al espacio en 2028.
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