Se temía por la llegada de enero y llegó. El 20 de este mes Donald Trump asumió la presidencia de los Estados Unidos en el acto de toma de posesión en el que muchos han catalogado de incendiario en la que trazaba las líneas maestras de lo que se prevé que será su mandato.

Cambio de política medioambiental

Así se evidencia la nueva deriva en políticas claramente involucionistas en cuestiones medioambientales ya que no ha Trump tardado en hacer efectivas algunas de las medidas que ya había anunciado en campaña electoral consistentes en revocar las decisiones de la antigua administración Obama sobre dos de los proyectos de oleoductos como Keystone XL y Dakota Access.

Casi imposibles pueden parecer ya los días no tan lejanos –hace pocos meses– en los que con ilusión Barack Obama pronunciaba: "Estados Unidos es ahora un líder mundial cuando se trata de tomar medidas serias sobre el cambio climático", tras anunciar su veto al Keystone XL, una ficción que ha durado bien poco con la entrada del nuevo inquilino republicano de la Casa Blanca.