Un tribunal de Corea del Sur ha condenado a dos años de cárcel a Han Hak Ja, líder de la Iglesia de la Unificación, por un caso de corrupción que incluye la entrega de sobornos a la esposa del expresidente surcoreano Yoon Suk Yeol, Kim Keon Hee.
El Tribunal del Distrito Central de Seúl ha declarado culpable a la acusada, de 83 años, de estar involucrada en la entrega de regalos de lujo a Kim y de entregar fondos a un exparlamentario, en violación de la ley anticorrupción del país, según ha recogido la agencia surcoreana de noticias Yonhap.
Un collar y un bolso
La sala ha considerado probado que Han estuvo involucrada en el regalo, en julio de 2022, de un collar y un bolso a Kim a cambio de la entrega de favores para la organización religiosa.
Esas actividades fueron llevadas a cabo a través de un intermediario, según el relato de los hechos recogido en la resolución. La destinataria de los obsequios, Kim Keon Hee, es la esposa del expresidente Yoon Suk Yeol.
La pena impuesta se reparte en dos bloques de la misma duración: un año de prisión por los obsequios entregados a la entonces primera dama y otro año por el pago al parlamentario, en aplicación de la Ley de Fondos Políticos y de la Ley Anticorrupción.
La condena queda muy por debajo de los trece años de cárcel que había reclamado el equipo del fiscal especial Min Joong Ki, que sostenía que los hechos configuraban una alianza ilícita entre religión y política lesiva para la democracia representativa.
La dirigente, arrestada en septiembre de 2025, compareció ante la sala en silla de ruedas y con pijama médica debido a su deteriorado estado de salud.
La beneficiaria de los obsequios ya ha sido juzgada por esos mismos hechos. Kim Keon Hee fue condenada este año en apelación a cuatro años de prisión por recibir un collar de diamantes y bolsos procedentes de la organización, además de por un delito de manipulación bursátil ajeno a la iglesia.
Cien millones para un parlamentario
Han ha sido además condenada por su papel en la entrega, en enero de 2022, de cien millones de wones –cerca de 62.930 euros– al entonces parlamentario Kwon Seong Dong, del Partido del Poder Popular (PPP).
También en este caso la entrega buscaba obtener favores para la organización, en el supuesto de que Yoon se impusiera en las elecciones celebradas ese año, algo que finalmente logró. El pago se produjo meses antes de que el candidato tomara posesión del cargo.
El propio Kwon Seong Dong ya fue condenado a dos años de prisión por el Tribunal Supremo surcoreano en relación con la legislación sobre financiación política.
El tribunal ha sentenciado igualmente a Han y a otros altos cargos de la organización religiosa por donaciones políticas irregulares por valor de 144 millones de wones –unos 90.620 euros– en marzo de 2022.
Esos fondos fueron sacados de la propia Iglesia de la Unificación de Corea del Sur, según la resolución, lo que coloca la contabilidad interna de la organización en el centro del procedimiento judicial.
Absuelta de los cargos de malversación
Pese a ello, la sala ha absuelto a la líder del grupo de los cargos de malversación vinculados a esas donaciones, un pronunciamiento que rebaja de forma sustancial el alcance de la acusación inicial.
La corte ha rechazado además los cargos contra Han por la malversación de 787 millones de wones –alrededor de 495.255 euros– en fondos de la iglesia para financiar las campañas de políticos en Nepal y Senegal entre mayo y julio de 2022.
El tribunal ha argumentado que esos cargos quedaban fuera del mandato de la investigación encomendada al fiscal especial, por lo que no puede pronunciarse al respecto. La decisión deja ese frente sin resolver en la sentencia conocida este lunes.
Con las absoluciones y los cargos rechazados, la condena se circunscribe a los sobornos y a las donaciones políticas irregulares, y no a la apropiación de fondos de la propia congregación.
La misma resolución ha impuesto seis meses de prisión a un antiguo responsable de la sede global de la organización y penas suspendidas a otros dos cargos vinculados al caso.
La Iglesia de la Unificación ha anunciado que recurrirá la sentencia. En un comunicado, la organización ha rechazado la conclusión del tribunal de que su presidenta dirigiera los hechos enjuiciados o conociera su finalidad ilícita.
La congregación fue fundada en 1954 por el fallecido reverendo Sun Myung Moon, marido de Han, y se ha convertido en un movimiento espiritual presente en más de un centenar de países de todo el mundo.
La organización volvió a adquirir especial prominencia a raíz del asesinato, en julio de 2022, del ex primer ministro japonés Shinzo Abe a manos de Tetsuya Yamagami.
El autor del magnicidio culpó a la iglesia –con la que el fallecido exmandatario mantenía ciertos vínculos de afinidad– de haber arruinado a su familia, un episodio que abrió en Japón un escrutinio sostenido sobre el movimiento.
Ese escrutinio derivó en la pérdida de su estatus legal como entidad religiosa en Japón, un golpe al que se suma ahora la condena dictada en Seúl contra su máxima dirigente.
El fallo deja así a la congregación, conocida internacionalmente por sus bodas multitudinarias y por su entramado empresarial, ante uno de los momentos más delicados de su historia reciente.
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