El Chocó, epicentro del terremoto que ha dejado hasta el momento 281 muertos en Colombia, es la región más pobre del país, según el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), que ha publicado una radiografía de la pobreza monetaria en el país.
El departamento registró en 2025 la mayor incidencia de pobreza monetaria, con una tasa del 65,3%, mientras el temblor deja además 3.971 heridos y 379 desaparecidos, según el último balance de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD).
Mapa del terremoto registrado de magnitud 7,4 en el noroeste de Colombia / Imagen: EP
Quibdó, la capital más pobre
La tasa del Chocó supone una mejora respecto al 67,4% registrado en 2024, pero sigue siendo la más elevada de Colombia y más que duplica la media nacional, situada en el 28%. Le siguieron La Guajira, con un 60,2%, y Sucre, con un 51,8%.
En el extremo opuesto se situaron Cundinamarca, con una incidencia del 15,1%, Caldas, con un 17,5%, y Bogotá, con un 17,8%. La brecha entre territorios refleja también una distancia en los ingresos de los hogares colombianos.
Quibdó, capital del departamento, fue en 2025 la capital más pobre del país, con un coeficiente de Gini de 0,555 puntos –frente a los 0,531 del conjunto nacional– y una incidencia de pobreza monetaria del 61,7%.
Se trata además de la única ciudad que experimentó un aumento de la pobreza monetaria en Colombia, con un incremento de 2,1 puntos porcentuales respecto al año anterior, según los datos del organismo estadístico.
Quibdó y Pasto fueron asimismo las únicas ciudades que registraron un alza en la incidencia de pobreza monetaria extrema. En la capital chocoana, ese indicador pasó del 29,7% en 2024 al 32,5% en 2025.
El contraste con las otras zonas alcanzadas por el seísmo es acusado. En el vecino Valle del Cauca, su capital, Cali, redujo la pobreza al 19,7%, y en Caldas, Manizales la rebajó al 13,2%. La pobreza extrema es del 6% en Cali y del 2,5% en Manizales.
Dos Colombias ante la emergencia
Expertos del DANE explicaban que en el Chocó es casi imposible contar con alumbrado público y sistema de alcantarillado. Destacaban además que en la región se utiliza principalmente la red fluvial y que no hay suficientes vías para levantar infraestructuras.
Esas diferencias han sido clave en la respuesta inmediata del Gobierno durante las primeras 72 horas tras el terremoto: la infraestructura ha permitido llevar ayuda por tierra a las ciudades más afectadas del Eje Cafetero, como Manizales y Pereira, a diferencia del Chocó, donde el acceso resulta más difícil.
Los expertos del organismo señalaban también que en el departamento las condiciones de las viviendas son “muy precarias, muy malas”, con inmuebles sin el suelo revestido –que puede ser de tierra– y paredes levantadas con tablas de madera en lugar de ladrillos.
Un estrato cero que no existe
Una de las formas que tiene el Gobierno colombiano de medir la desigualdad es un modelo de estratos socioeconómicos. La ley de estratificación de 1994 es hoy uno de los indicadores más útiles para inferir el nivel de ingresos de los hogares, como consecuencia de la alta informalidad laboral, superior al 54,2% a escala nacional.
Chocó, la región más pobre de Colombia así es la desigualdad que deja al descubierto el terremoto / Mapa: EP El instituto diseñó una metodología que se basa en criterios físicos de los inmuebles –acabados, tamaño y materiales de construcción– y no tiene en cuenta la información de los ciudadanos que los habitan, como su nivel de ingresos. La ley solo considera además los inmuebles residenciales.
Las viviendas se clasifican en seis estratos: el 1 es “bajo-bajo”, el 2 “bajo”, el 3 “medio-bajo”, el 4 “medio”, el 5 “medio-alto” y el 6 “alto”. Cada alcaldía divide su ciudad en esos seis niveles, según explicaba el DANE.
En departamentos como el Chocó, “todas las viviendas son tan precarias que corresponden al nivel uno sin excepción”, según explicaron al organismo estadístico. El nivel más bajo del departamento no está sin embargo en las mismas condiciones que el estrato 1 de Bogotá.
En la parte más baja de la capital hay al menos alcantarillado y alumbrado público, algo “casi imposible” en el Chocó. “Si existiera un estrato cero, que no lo hay, pero si existiera, probablemente tendría que ser en esa zona”, explicaba el instituto.
El seísmo, con epicentro a cinco kilómetros de San José del Palmar, deja un balance de 102.105 personas afectadas y 44.936 familias damnificadas, además de 348 rescatadas, según la UNGRD.
El organismo cifra en 65.841 las viviendas averiadas, 10.677 las destruidas y en 127 los edificios colapsados, a los que se suman daños en cinco aeropuertos, 198 vías, 236 centros de salud y 2.136 centros educativos.
El director de la UNGRD, David Tamayo, ha señalado que, aunque la prioridad sigue siendo “seguir en la búsqueda de las personas atrapadas”, se está llegando a un punto en el que la probabilidad de encontrar supervivientes “se va agotando”. Cali, Pereira, Quibdó, Manizales y Armenia permanecen en alerta roja.
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