El partido animalista PACMA ha criticado este viernes 26 de junio en San Sebastián que la reforma de la Ley de regulación de los festejos taurinos tradicionales de fomento en Euskadi, aprobada este pasado jueves en el Parlamento Vasco, “encubre” la participación sin autorización de niños y niñas en festejos taurinos que considera potencialmente peligrosos, al permitir su presencia desde los ocho años siempre que vayan acompañados por una persona mayor de edad.
Menores desde ocho años
La formación animalista ha mostrado su rechazo a la nueva regulación aprobada por la Cámara vasca, una reforma que ha salido adelante de la mano de PNV y PSE-EE, con el apoyo del PP, EH Bildu se abstiene por "responsabilidad" y que, según ha denunciado PACMA, “permitirá la participación de menores desde los ocho años en festejos taurinos con reses, sin autorización parental, siempre que vayan acompañados por un mayor de 18”.
El secretario de la Junta Directiva del partido, Asier Esparza, ha advertido de que la norma no supone un avance en materia de protección de la infancia, sino un cambio que, a juicio de PACMA, facilita el acceso de menores a actividades taurinas. Para la organización, la nueva ley se presenta públicamente como una mejora en materia de seguridad y de protección de los menores, pero en realidad abre la puerta a que niños y niñas de corta edad se incorporen a festejos basados en la utilización de animales como entretenimiento.
PACMA sostiene que esta reforma permite normalizar la presencia infantil en un contexto que vincula con la exposición a prácticas taurinas y al uso de animales en celebraciones populares. La formación considera que la participación de menores en estos festejos supone un problema tanto desde el punto de vista de la protección de la infancia como desde la perspectiva del bienestar animal, al tratarse de actividades que, según denuncia, se apoyan en la utilización de reses para el entretenimiento de maltrato animal.
Críticas a la ley
Esparza ha señalado que “se está intentando vender esta Ley como un avance para los menores”, pero ha recalcado que, a juicio de la formación animalista, “la realidad es exactamente la contraria”. Según ha afirmado, lo que hace la reforma es “facilitar que niños y niñas de apenas ocho años participen en festejos taurinos” y “normalizar su exposición a prácticas crueles con animales de corta edad”.
El partido animalista ha insistido en que la nueva normativa supone una rebaja de las barreras de acceso de los menores a este tipo de celebraciones. En su opinión, permitir la participación infantil desde edades tan tempranas implica incorporar a niños y niñas a una actividad que PACMA rechaza frontalmente por su relación con la tauromaquia y por el papel que otorga a los animales en el espectáculo.
La formación ha subrayado que el debate no se limita a una cuestión administrativa o de organización de festejos, sino que afecta directamente al modo en que las instituciones regulan la presencia de menores en actividades taurinas. Para PACMA, el hecho de que la participación pueda producirse sin autorización parental expresa, siempre que exista acompañamiento por parte de una persona mayor de 18 años, agrava su preocupación sobre las consecuencias de la reforma.
En este sentido, PACMA ha criticado que la normativa “pretende venderse” como una mejora, cuando, en su interpretación, introduce un marco que permite ampliar la participación de menores en festejos taurinos tradicionales. La organización sostiene que esta decisión institucional consolida una vía de acceso a estas prácticas desde edades tempranas y contribuye a normalizar la relación de los niños con la tauromaquia.
Relevo generacional taurino
Para PACMA, la medida responde a la necesidad de determinados sectores taurinos de asegurar el relevo generacional de una actividad en declive, mediante la captación temprana de nuevas generaciones
Para PACMA, la medida responde a la necesidad de determinados sectores taurinos de asegurar el relevo generacional de una actividad que define como “en declive”. La formación considera que permitir la incorporación de menores cada vez más pequeños a estos festejos busca garantizar la continuidad de la tauromaquia mediante la captación temprana de nuevas generaciones.
“Cuando una tradición necesita incorporar a menores cada vez más pequeños para garantizar su continuidad, queda en evidencia que su futuro depende de la captación temprana de nuevas generaciones”, ha afirmado Esparza. Con esta valoración, el dirigente animalista ha situado la reforma en un contexto de cuestionamiento social de los festejos taurinos y de preocupación por el papel que pueden desempeñar las instituciones en su mantenimiento.
PACMA ha recalcado que la presencia de menores en actividades taurinas no puede desligarse del debate sobre la exposición infantil a la violencia vinculada a la tauromaquia. La formación animalista considera que este tipo de festejos no deberían contar con participación infantil y que las administraciones tendrían que avanzar en sentido contrario, reforzando las garantías de protección de niños y niñas frente a prácticas que el partido considera incompatibles con el respeto a los animales.
El Comité de los Derechos del Niño de la ONU ha instado en reiteradas ocasiones a España a proteger a los menores frente a la exposición a la violencia de la tauromaquia y ha recomendado prohibir su participación en este tipo de actividades
El partido ha recordado, además, que el Comité de los Derechos del Niño de Naciones Unidas ha instado en reiteradas ocasiones a España a proteger a los menores frente a la exposición a la violencia de la tauromaquia y ha recomendado prohibir su participación en este tipo de actividades. Para PACMA, estas recomendaciones internacionales deberían servir como referencia para las instituciones autonómicas a la hora de regular los festejos taurinos.
A juicio de la formación, resulta “preocupante” que, mientras los organismos internacionales avanzan hacia una mayor protección de la infancia, Euskadi opte por rebajar las barreras de acceso de los menores a este tipo de celebraciones. PACMA considera que la reforma aprobada por el Parlamento Vasco se aleja de esa orientación protectora y sitúa a niños y niñas en un ámbito que la organización rechaza por sus implicaciones para la infancia y para los animales.
Esparza ha concluido su crítica con una comparación entre las recomendaciones internacionales y la decisión adoptada en Euskadi. “Mientras la ONU pide alejar a los menores de la tauromaquia, el Parlamento Vasco les abre la puerta de par en par”, ha finalizado el secretario de la Junta Directiva de PACMA.
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