Los embalses españoles ya han alcanzado su cota máxima anual y parecen comenzar el ligero proceso de descenso habitual conectado con el comienzo de las altas temperaturas y el final de las precipitaciones que protagonizaron el invierno.
Evolución del agua en los embalses españoles
Esta ha sido la segunda semana consecutiva de ligera caída, apenas una décima, lo que deja las reservas embalsadas en el 83,4% del total, un proceso incipiente que parece que se prolongará y acentuará durante las próximas referencias.
Este moderado descenso va ligado a dos comportamientos diferentes, con mayores bajadas en la vertiente atlántica y un ligero crecimiento en la mediterránea. De esta diferencia surge una caída de 50 hectómetros cúbicos semanales que lleva las reservas totales de agua embalsada a los 46.752 hectómetros cúbicos. Esta primera estabilización y consiguiente caída hace que, en la referencia anual, la brecha con el dato del año pasado se cierre cada vez más, aunque durante el primer cuatrimestre de este 2026 todavía se encuentren embalsados siete puntos más que a finales de abril de 2025, cuando había un 76,4% de la capacidad de los embalses españoles.
La situación por cuencas hidrográficas
A pesar de esta primera caída generalizada del año, la situación conjunta de los embalses españoles no ha cambiado, con la mayor parte de la Península todavía por encima del 70% de su capacidad, con la única excepción de las dos cuencas de la región sureste.
Como ejemplo representativo de la caída generalizada acontecida en la vertiente atlántica se encuentran los ámbitos de la cornisa norte. El mayor descenso es el del Cantábrico Occidental, que pierde 3,1 puntos para quedarse en el 81,8%. A continuación se encuentra la caída de Galicia Costa, con 2,1 puntos menos hasta el 83,0%. De menor entidad resultan las bajadas semanales del Cantábrico Oriental, que se queda con 1,4 puntos y un 90,4%, y el Miño-Sil, con siete décimas menos y una cifra embalsada del 86,8%. Otra semana más el País Vasco se mantiene imperturbable en el 95,2% del total.
En las tres grandes cuencas de las dos Mesetas se ha prolongado el ligero descenso de las últimas semanas, con caídas generalizadas de entre cuatro y dos décimas. Con estas bajadas, el Duero se ha quedado en un 87,1%; el Tajo, que ya perdió la cuota del 80% hace unas semanas ahora cae hasta el 79,3%; y el Guadiana se ha mantenido en un 86,3%.
El suroeste peninsular se una a esta tendencia de ligeras caídas con una salvedad, la del Guadalquivir, que supone la única subida entre todos los ámbitos de la vertiente atlántica. La mayor cuenca de la región recupera dos décimas en los últimos siete días y alcanza el 87,4%. En cambio, el resto de cuencas, de menor capacidad, protagonizan pequeñas caídas que dejan el Tinto, Odiel y Piedras en un 87,8% y el Guadalete-Barbate en un 90,3%.
Frente a la bajada generalizada de la vertiente atlántica, todos los ámbitos de la región mediterránea han protagonizado ascensos durante la últimos semana. El mayor crecimiento absoluto vuelve a llegar en la cuenca de mayor capacidad, el Ebro, que gana 56 hectómetros cúbicos y siete décimas que le llevan hasta un 84,6%. También resultan importantes las subidas de Cataluña, que recupera otras siete décimas hasta el 91,7%, y del Segura, que gana medio punto y llega hasta un 58,1% en una subida ininterrumpida que aleja los fantasmas de escasez hidrológica. Además han subido, aunque en menor proporción, una o dos décimas en cada caso, la cuenca Mediterránea Andaluza, que se sitúa en el 76,9%, y el Júcar, que se queda en un 68,3% de su capacidad.