Solo una de cada cinco personas que se ha sometido a un tratamiento estético considera que está realmente bien informada sobre las opciones disponibles, mientras que el 57% reconoce que no sabe cómo planificar su recorrido estético, según una encuesta realizada a 12.286 personas de nueve países, sin incluir España, con motivo del Día Internacional de la Medicina Estética.
Falta información y orientación
El resultado de la encuesta pone el foco en la falta de información entre quienes recurren a la medicina estética y en la importancia que conceden al asesoramiento profesional para decidir qué procedimientos seguir. Casi la mitad de las personas encuestadas señala al profesional sanitario como su fuente de información más fiable, por delante del resto de canales consultados.
La demanda de acompañamiento también aparece reflejada en la planificación de los tratamientos. Un 81% valora positivamente disponer de un plan personalizado, diseñado específicamente para su rostro, mientras que el 78% considera que estaría más satisfecho siguiendo una estrategia a largo plazo junto a un profesional sanitario.
Apunta además hacia una disposición creciente a combinar diferentes procedimientos dentro de una misma estrategia. Entre las personas participantes, el 59% afirma que estaría dispuesto a seguir estrategias combinadas para alcanzar sus objetivos estéticos. La encuesta señala así un interés por la planificación frente a decisiones centradas únicamente en actuaciones puntuales.
En cuanto al momento en que se toma la decisión de recurrir a un tratamiento, el 35% identifica el denominado “momento espejo” como desencadenante. Se trata del instante en el que una persona comienza a percibir pequeños cambios en su rostro durante su rutina diaria. Por otro lado, el 16% señala un acontecimiento especial como la razón que impulsa esa decisión.
La encuesta recoge que el 76% de las personas participantes ya se ha realizado al menos un tratamiento estético. El trabajo se llevó a cabo en Brasil, Canadá, China, Francia, Alemania, Arabia Saudí, Tailandia, Estados Unidos y Reino Unido, por lo que sus resultados no incluyen población española.
Naturalidad y bienestar personal
Buena parte de las expectativas asociadas a estos procedimientos están relacionadas con proyectar una apariencia saludable y natural. Un 38% afirma que busca verse saludable, mientras que el 36% quiere conseguir una piel que presente un aspecto saludable.
La naturalidad destaca especialmente entre las preferencias expresadas. El 84% asegura que busca resultados naturales, mientras que para el 71% la principal preocupación es terminar con un aspecto artificial o sobretratado. Esta inquietud aparece como uno de los elementos centrales a la hora de valorar los resultados de los procedimientos estéticos.
Las motivaciones están vinculadas asimismo con el bienestar personal y la percepción de la propia imagen. El 44% de las personas encuestadas afirma recurrir a la medicina estética para sentirse mejor consigo misma, mientras que un 40% pretende sentirse más atractiva y el 38% busca reforzar su confianza y autoestima.
A estas motivaciones se suma que el 35% quiere sentirse orgulloso de su apariencia y casi un tercio, el 32%, entiende la medicina estética como una forma de invertir en sí mismo. Los resultados dibujan así unas motivaciones que no se limitan a la modificación de un rasgo físico concreto, sino que las personas participantes relacionan también con su bienestar y autopercepción.
La medicina estética actual ha dejado de centrarse únicamente en responder a preocupaciones puntuales. Cada vez más pacientes buscan acompañamiento profesional para comprender qué necesitan y conseguir resultados naturales que respeten su identidad.
Más interés por planes globales
La encuesta también refleja una preferencia por abordar el rostro de manera conjunta. El 68% prefiere mejorar la armonía facial en su conjunto, mientras que un 65% manifiesta el temor de que intervenir solamente sobre una parte de la cara pueda provocar un resultado desequilibrado.
Esta visión global se traslada a la combinación de procedimientos. El 62% considera atractivo un enfoque combinado cuando forma parte de una estrategia general diseñada por un profesional. Frente a las correcciones puntuales, los resultados apuntan a un interés por intervenciones integradas dentro de una planificación más amplia.
Dentro de ese recorrido, el cuidado de la piel ocupa una posición destacada. El 70% prioriza el cuidado profesional de la piel y los protocolos dermatológicos, mientras que el estudio sitúa la piel como punto de partida de las estrategias estéticas contempladas por buena parte de las personas participantes.
De hecho, el 74% planea realizar durante los próximos 12 meses algún tratamiento dirigido a mejorar la calidad de la piel. Entre los aspectos concretos que desean mejorar figuran la hidratación, señalada por un 29%; la luminosidad y la firmeza, ambas con un 28%; y la textura, mencionada por un 27%.
Los datos del estudio sitúan, por tanto, la información, la personalización y el acompañamiento profesional entre los aspectos especialmente valorados por las personas consultadas. Al mismo tiempo, sus respuestas muestran una preferencia por resultados naturales y estrategias a largo plazo, frente a intervenciones aisladas que no tengan en cuenta el conjunto del rostro o el cuidado de la piel.
Añadir EcoAvant.com como fuente preferida de Google de forma gratuita.
Activar ahora