El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha resistido al envite del antiguo jefe del Ejército Gadi Eisenkot en las elecciones celebradas el 27 de octubre, aunque ni su bloque ni el de la oposición han conseguido alcanzar los 61 escaños necesarios para la mayoría en la Knesset, el Parlamento de Israel.

Sumario

 

Con el 76,8 % escrutado, los resultados parciales de la Comisión Electoral Central sitúan al bloque de Netanyahu en 54 escaños y al de Eisenkot en 47, mientras que los partidos árabe-israelíes han cosechado un resultado histórico, con 19, y piden que se tenga en cuenta a una comunidad que representa el 20 % de la población.

 

Netanyahu defiende un Gobierno de derechas

 

Las encuestas vaticinaban un resultado ajustado y han acertado, si bien los sondeos a pie de urna ofrecieron una "foto finish" ficticia que tuvieron que rectificar a las pocas horas. Con estas cartas en la mano, tanto Netanyahu como Eisenkot han reivindicado su derecho a recibir el encargo del presidente de Israel, Isaac Herzog, de formar el próximo Gobierno.

Por ahora, los resultados oficiales sitúan con ventaja al bloque del primer ministro saliente, pero será necesario esperar a que se complete el escrutinio – algo que llevará algún día, ya que hay que sumar los votos de soldados, militares y trabajadores sanitarios, unos 600.000 –. Esos votos se cuentan aparte, pueden alterar el reparto final y el recuento podría prolongarse hasta el viernes.

En el último desglose por partidos, con el 66 % escrutado, el Likud obtendría 27 escaños y Yashar, el partido de Eisenkot, 21. La actual coalición de Gobierno, que aglutina también a ultranacionalistas y ultraortodoxos, ha pasado de los 68 escaños que tenía en la Knesset saliente a 54.

El bloque del cambio, en el que también están Juntos – el partido de Naftali Bennett y Yair Lapid –, Israel Beitenu – liderado por Avigdor Lieberman – y Los Demócratas – alianza conformada por el antiguo Laborismo y Meretz –, se queda en 47 escaños.

Netanyahu ha esperado hasta más de las 3.00 horas (hora local) para comparecer ante sus seguidores en Jerusalén y defender que los comicios han dejado dos cosas claras. La primera, que el Likud es la fuerza más votada, contra los pronósticos de los sondeos de los últimos días, que situaban al partido en segunda posición e incluso con menos de 20 escaños.

Debemos formar un Gobierno fuerte, nacional y de derechas

BENJAMIN NETANYAHU, primer ministro de Israel

La segunda, ha sostenido, es que "el bloque de derecha tiene una clara y decisiva mayoría entre el público sionista, entre el público judío y todos aquellos que apoyan el Estado judío". Por lo tanto, "debemos formar un Gobierno fuerte, nacional y de derechas". "Eso es lo que hay que hacer. Está prohibido poner en peligro a Israel y formar un Gobierno que dependa de los partidos árabes antisionistas", ha esgrimido, denunciando que estos últimos son partidos que "se oponen a nuestra mera existencia, ven a Hamás como una organización caritativa, y llaman a nuestros soldados criminales de guerra".

Además, ha reivindicado que Israel tiene ante sí "una oportunidad única en la vida" de poner fin a la "amenaza existencial" de Irán "de una vez por todas" junto con el presidente estadounidense, Donald Trump, quien brindó su apoyo inquebrantable en esta contienda electoral a "Bibi", como los israelíes llaman a quien es ya el primer ministro que más ha durado en el cargo. "No debemos permitir que ninguna consideración externa nos desvíe de esta misión sagrada", ha recalcado.

El presidente estadounidense se ha atribuido este miércoles el cambio de tendencia en las urnas, asegurando que su reciente respaldo público a Netanyahu ha evitado su derrota. "Cuando el presidente Trump respaldó a 'Bibi' Netanyahu, la situación cambió por completo", ha compartido en sus redes sociales en un texto entrecomillado y firmado con el nombre de Irving C. Schwartz, sin aclarar de quién se trata. Según ese mensaje, en lugar de "una derrota contundente para un gran primer ministro", el escenario actual es "un gran empate tras una remontada, o incluso una victoria" para el líder del Likud.

 

Eisenkot insta a Netanyahu a retirarse

 

Previamente, en torno a la 1.00 (hora local), Eisenkot intervino ante sus seguidores, quienes le recibieron al grito de "primer ministro", para asegurar que los israelíes "han elegido el cambio y la coalición del fracaso ha perdido la confianza de los ciudadanos". "Un líder merecedor de ese título aceptaría el veredicto del pueblo y anunciaría hoy mismo que deja la vida política", le ha dicho a Netanyahu, cuya salida del poder ha sido el elemento aglutinador del bloque opositor.

Los sondeos a pie de urna, difundidos al cierre de los colegios electorales, daban una ligera ventaja al bloque opositor. Los primeros recuentos parciales, en cambio, llegaron a dar al bloque de Netanyahu 63 escaños con algo más del 25 % de los votos escrutados, una mayoría que se ha ido diluyendo hasta los 54 actuales.

El líder de Yashar, que perdió a un hijo en la guerra en Gaza tras el ataque del 7 de octubre, también ha querido dejar dos cosas claras.

La primera de ellas, que tras una participación tan alta, con un 77,7 % de los electores que han votado – la más alta desde 1999 –, "sería un error ir a otras elecciones", de ahí que haya asumido la responsabilidad de "hacer todo lo posible para cumplir con la voluntad de la gente" y conformar un Gobierno sionista fiel a sus principios, entre los que ha citado el reclutamiento de los ultraortodoxos y el desmantelamiento de Hamás.

No te atrevas a usar la seguridad de Israel para tus propios fines políticos

GADI EISENKOT, líder de Yashar

La segunda ha sido un aviso a Netanyahu, después de que en los últimos días se haya venido especulando con que el primer ministro pudiera lanzar un nuevo ataque contra Irán e intentar cambiar así las circunstancias de cara a la formación del nuevo Ejecutivo. "No te atrevas a usar la seguridad de Israel para tus propios fines políticos", le ha dicho al líder del Likud, mientras que a los altos cargos militares y de seguridad les ha recordado que Netanyahu es ahora primer ministro en funciones y por tanto "no tiene mandato ni la confianza de los ciudadanos". "Recordad que solo servís a los intereses del Estado y de los israelíes".

 

Los árabe-israelíes logran su mejor resultado

 

Los sondeos no han fallado en su pronóstico de que, para poder alcanzar la mayoría de 61 escaños, los partidos árabe-israelíes tendrían la llave. Con el 76,8 % escrutado, la Lista Conjunta y la Lista Árabe Unida suman 19 escaños, su mejor dato hasta la fecha: en 2015 lograron 13 escaños – cuando concurrieron juntos en una misma lista y se convirtieron en tercera fuerza – y en 2020 obtuvieron 15.

En 2020, la participación de los árabe-israelíes alcanzó el 65 %, mientras que en las elecciones de 2022 cayó al 53 %, lo que dejó a los dos partidos con 10 escaños en total. También en esta ocasión la movilización ha sido fundamental: lejos de verse disuadidos a votar en medio de las críticas y amenazas del Gobierno, los árabe-israelíes acudieron en masa y el dato de participación en esta comunidad se situaría incluso por encima de la media nacional del 77,7 %.

En esta tesitura, queda claro que aritméticamente, para alcanzar la mayoría necesaria en la Knesset, tanto un bloque como otro necesitarían, a priori, de estos dos partidos. Aquí, la Lista Árabe Unida de Mansur Abbas parece una opción más "digerible", habida cuenta de que este ya formó parte del Gobierno que durante unos meses lideraron Bennett y Lapid en 2021 y de que tras estas elecciones ha vuelto a dejarse querer.

"Traduciremos este poder electoral en una fuerza política influyente. No estamos en los márgenes", les dijo Abbas a sus seguidores. Posteriormente aseguró que "todos" estaban hablando ya con ellos, "no solo el bloque del cambio", dando a entender que también desde el bando del primer ministro le habrían contactado, aunque sin más detalles. Con todo, los seis escaños que le atribuía el último desglose por partidos – frente a los cuatro de los primeros recuentos – no serían suficientes para que Eisenkot sumara la mayoría necesaria.

Hemos demostrado que somos una fuerza política que no puede ser ignorada y que no se puede construir un futuro aquí sin nuestra voz

YUSEF JABARIN, líder de la Lista Conjunta

Por lo que se refiere a la Lista Conjunta que lidera Yusef Jabarin, su postura ha sido siempre mucho más firme, aunque se han mostrado dispuestos a un apoyo desde fuera a la oposición. "Hemos demostrado que somos una fuerza política que no puede ser ignorada y que no se puede construir un futuro aquí sin nuestra voz", ha sostenido su líder, quien ha expresado su confianza en que estas elecciones permitan "mandar a Bibi, (Itamar) Ben Gvir, (Bezalel) Smotrich y el Gobierno manchado de sangre a casa", citando a los ministros de Seguridad Nacional y Finanzas, respectivamente.

En cuanto a los votos pendientes, el Ejército israelí cifra en el 79,9 % la participación de los militares, superior a la de los anteriores comicios a la Knesset. Con el bloque de Netanyahu a siete escaños de la mayoría y el de Eisenkot aún más lejos, el presidente Herzog deberá consultar con los grupos parlamentarios antes de encargar a un diputado la formación del Gobierno.

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